Problemas con mi implante
Mi implante se mueve: ¿qué significa?
Primero hay que distinguir qué es lo que se mueve: las tres posibilidades tienen consecuencias muy distintas
La mayoría de los pacientes que notan movimiento en un implante piensan lo peor, pero lo que se mueve no suele ser el propio implante. Puede ser el diente de encima, el tornillo que lo sujeta o una parte del puente. Esta distinción es muy importante: una cosa es un procedimiento de pocos minutos y la otra, la pérdida del implante. En esta página explicamos cómo se hace esta distinción, cuándo hace falta ir a la clínica el mismo día y qué no hay que hacer mientras tanto.
Respuesta breve
Pueden moverse tres cosas distintas, y cada una significa algo diferente. Si se mueve el diente o el puente de encima, lo normal es que se haya aflojado el tornillo de conexión; tiene arreglo. Si se ha roto la pieza de conexión, hay que cambiarla. Si lo que se mueve dentro del hueso es el propio implante, ha perdido su anclaje y ese implante no puede salvarse; hay que retirarlo. El paciente no puede distinguirlo por sí solo: hacen falta una exploración y una radiografía.
- Causa más frecuente
- Que se afloje el tornillo de conexión de la prótesis
- La posibilidad más grave
- Que el implante pierda su anclaje en el hueso
- Lo que no hay que hacer
- Moverlo con la lengua o con los dedos, apretarlo usted mismo
- Urgencia
- Cita sin esperar; el mismo día si hay dolor o pus
Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji
Qué puede ser lo que se mueve
Un tratamiento con implantes no es una sola pieza. Está el cuerpo que entra en el hueso; en la mayoría de los sistemas, una pieza de conexión que asienta sobre él; y, arriba del todo, el diente o el puente que se ve. En los sistemas convencionales, estas piezas se unen entre sí con un pequeño tornillo. El movimiento que nota el paciente puede venir de cualquier eslabón de esta cadena, y mirándolo en la boca todo parece igual.
Lo más frecuente es que se afloje el tornillo de conexión. Bajo la carga que se repite miles de veces al masticar, el tornillo puede aflojarse con el tiempo, sobre todo si un punto de la mordida contacta antes de tiempo o si hay costumbre de apretar los dientes por la noche. En este caso, el implante sigue perfectamente en su sitio; lo que se mueve es la pieza que tiene encima. Si se detecta a tiempo, la solución es un procedimiento corto: se retira el tornillo, se limpia y se vuelve a apretar con el torque correcto.
La segunda posibilidad es que se rompa el tornillo o la pieza de conexión. Cuando se sigue usando un tornillo aflojado sin volver a apretarlo, la carga que debería soportar el conjunto recae directamente sobre el tornillo, que acaba fatigándose. La pieza rota puede quedarse dentro del implante, y sacarla requiere instrumentos especiales. Es un trabajo que nunca habría hecho falta si se hubiera intervenido en la fase de aflojamiento.
La tercera posibilidad, y la más grave, es que el implante pierda su anclaje en el hueso. En este caso, lo que se mueve ya no es la pieza de arriba, sino el propio cuerpo del implante. Un implante que ha perdido su anclaje no se recupera con tratamiento; apretarlo, limpiarlo o dar antibióticos no cambia la situación. La decisión correcta es retirar el implante, esperar a que la zona cicatrice y volver a plantear el plan.
El paciente no puede distinguir estas tres situaciones por sí solo y no debe intentarlo. Comprobarlo moviéndolo con los dedos o con la lengua puede romper un tornillo aflojado o forzar aún más el tejido que rodea un implante que ya está en el límite. La distinción se hace en la clínica: se retira la prótesis para valorar el implante por separado y se mira el nivel de hueso en la radiografía.
En los diseños de una sola pieza, llamados monobloque, la situación es algo distinta. En estos sistemas, el cuerpo y la parte superior son la misma pieza, así que no hay ningún tornillo de conexión que pueda aflojarse. Por tanto, el movimiento que se nota viene del punto donde la prótesis se une al implante o directamente del propio implante. La distinción también se hace con la exploración, pero la lista de posibilidades es más corta.
Qué situación tiene arreglo y cuál no
La distinción que sigue es el marco de la valoración que se hará en la clínica. El resultado definitivo sale después de la exploración y la radiografía.
Cuándo está indicado
- Si se ha aflojado el tornillo de conexiónEl implante está en su sitio; lo que se mueve es la prótesis. Se retira el tornillo, se limpia y se vuelve a apretar con el torque que indica el fabricante. En la misma sesión se revisa también la mordida, porque la causa del aflojamiento no suele ser el tornillo en sí, sino una carga desequilibrada sobre él.
- Si el tornillo se ha roto pero el implante está sanoLa pieza rota se saca con instrumentos especiales y se coloca una nueva. El procedimiento es más largo que en el caso del aflojamiento, pero el implante se salva. Por eso es importante no dejar pasar el aflojamiento.
- Si se ha roto una parte del puenteUna fractura de la prótesis puede no afectar al sistema de soporte que tiene debajo. Se puede reparar o renovar; pero una reparación que se hace sin averiguar por qué se produjo la fractura hace que vuelva la misma fractura.
- Si el movimiento acaba de empezarEl movimiento que se detecta pronto es casi siempre el más fácil de resolver. Un aflojamiento que se ve en pocos días se arregla con un procedimiento corto; un aflojamiento con el que se sigue masticando durante meses acaba en la fractura de una pieza y, a veces, en la pérdida del implante.
Cuándo no está indicado
- Si lo que se mueve es el propio implanteUn implante que ha perdido su anclaje no se recupera. Ni la limpieza, ni los medicamentos, ni volver a apretarlo cambian la situación. Lo que hay que hacer es retirar el implante y esperar a que la zona cicatrice.
- Si hay una pérdida de hueso avanzada alrededorSi en la radiografía se ve que se ha perdido la mayor parte del hueso que rodea el implante, reparar la prótesis no hace más que aplazar el problema. Aquí no hay que hablar de reparación, sino de volver a plantear el plan.
- Si se acompaña de dolor y pusSi junto con el movimiento hay dolor, hinchazón o pus que sale de la bolsa, el problema no es solo mecánico. Es una situación que debe valorarse el mismo día y que exige controlar primero la infección.
- Si el mismo tornillo se afloja una y otra vezQue un tornillo se afloje más de una vez al año no es una cuestión de mantenimiento, sino de reparto de la carga. Apretarlo y mandar al paciente a casa silencia el síntoma; hay que buscar la causa en la mordida o en un sistema de soporte insuficiente.
Qué se hace en la clínica
El orden importa: primero se identifica de dónde viene el movimiento y después se habla del tratamiento. El orden inverso lleva a hacer el procedimiento equivocado.
- 1
Retirada de la prótesis
En un sistema atornillado, se retira el puente o el diente para valorar directamente el implante. Sin este paso no es posible saber de dónde viene el movimiento; mirando desde arriba, las tres situaciones parecen iguales.
- 2
Comprobación del implante por separado
Una vez retirada la prótesis, se comprueba si el implante se mueve dentro del hueso. Si no se mueve, el problema está en la prótesis y la situación tiene arreglo.
- 3
Ver el nivel de hueso en la radiografía
La imagen muestra cuánto hueso queda alrededor del implante. Si es posible, se compara con la radiografía tomada justo después del tratamiento; la velocidad del cambio es el dato que realmente decide.
- 4
Medición de la mordida
La causa del aflojamiento no suele estar en el tornillo, sino en la carga que recibe. Se localizan y se ajustan los puntos que contactan antes de tiempo al morder. Si se salta este paso, el mismo tornillo vuelve a aflojarse en pocos meses.
- 5
Cambio de la pieza o nuevo apriete
El tornillo se limpia y se aprieta con el torque correcto; si se ha roto, se saca y se coloca uno nuevo. El apriete no se hace a mano, sino con un instrumento con control de torque: apretar de más causa tantos problemas como apretar de menos.
- 6
Si el implante no puede salvarse, volver a plantear el plan
Si hay que retirarlo, se espera a que la zona cicatrice y se valora el hueso que queda. Dónde y cómo se colocará el nuevo implante se decide después de esa valoración.
Qué se hace si se pierde el implante
Perder un implante no significa que el tratamiento se haya acabado. Estas son las opciones que se plantean en ese momento.
Un nuevo implante en la misma zona
Una vez que la zona ha cicatrizado, en la mayoría de los casos se puede colocar un implante nuevo. El estado del hueso que queda es decisivo: si es suficiente, el plan se mantiene en gran medida; si no lo es, se plantea buscar el anclaje en la capa profunda, que no se reabsorbe.
Que el puente se sostenga con los implantes que quedan
En un plan basado en el reparto de la carga, la pérdida de un solo implante no detiene el sistema. Si los pilares que quedan son suficientes, el puente puede adaptarse y seguir usándose. Es la ventaja silenciosa de los planes con muchos implantes.
Volver a planificar el sistema de soporte
Si la causa de la pérdida no está en el implante en sí, sino en el reparto de la carga, renovar solo ese implante produce el mismo resultado. En este caso se revisan a la vez el diseño del puente y el número de implantes.
Esperar con una solución provisional
Durante la cicatrización puede usarse una prótesis provisional. Este periodo provisional no es un tratamiento, sino un tiempo reservado para que la zona descanse; en él se aclara cuál será el plan siguiente.
Qué no hay que hacer mientras tanto
Estos son comportamientos que se hacen con buena intención, pero que agravan la situación. Todos se ven con frecuencia en la práctica.
Comprobarlo moviéndolo con la lengua o con los dedos
Cada comprobación fuerza un poco más una unión que ya está en el límite. Un tornillo flojo puede romperse así, y el tejido que rodea un implante con menos anclaje se fuerza aún más. Si ya ha notado el movimiento, no hace falta seguir comprobándolo.
Intentar apretarlo usted mismo
Los tornillos de los implantes se aprietan con un torque determinado, y ese valor varía según el fabricante. Un tornillo apretado a mano o se queda flojo o se aprieta de más y se rompe. En los dos casos se convierte en un problema difícil de resolver después.
Seguir masticando por ese lado
Cuando la unión está floja, la carga recae directamente sobre el tornillo. Seguir masticando igual unos días más puede convertir un simple apriete en la extracción de una pieza rota. Hasta la cita, conviene dejar descansar ese lado.
Aplazarlo porque no duele
Como el implante no tiene nervio propio, el problema puede avanzar sin dolor. Que no duela no significa que el movimiento no tenga importancia; al contrario, los problemas de implantes que avanzan en silencio son los que se detectan más tarde.
Después del procedimiento
El proceso varía según lo que se haya hecho; lo común es que una reparación en la que no se corrige la causa no es duradera.
Si se ha apretado el tornillo
Se vuelve al uso normal el mismo día. En los primeros días puede haber una ligera sensibilidad en la zona. Si también se ha ajustado la mordida, la sensación al morder puede resultar distinta durante un par de días; es lo esperable.
Si se ha cambiado una pieza
A las pocas semanas del cambio se hace una revisión y se vuelve a comprobar el torque del tornillo. Esta revisión es la única forma de saber si el mismo problema se repite.
Si se ha retirado el implante
La cicatrización de la zona lleva semanas. Mientras tanto se usa una solución provisional y se sigue cómo cicatriza el hueso. El nuevo plan se establece cuando ha terminado la cicatrización.
Seguimiento posterior
En un sistema que ya ha tenido un aflojamiento, las revisiones se hacen más frecuentes. El objetivo es detectar pronto la misma situación, porque un tornillo que se afloja por segunda vez suele anunciar un problema mayor.
No espere en estos casos
- En cuanto note el movimiento. Esperar no sirve de nada. Un aflojamiento que se detecta pronto se resuelve con un procedimiento corto; el mismo aflojamiento arrastrado durante meses acaba en la fractura de una pieza y, a veces, en la pérdida del implante.
- Si junto con el movimiento hay dolor o hinchazón. Esta situación no es solo mecánica. El dolor, la hinchazón o el pus que sale de la bolsa deben valorarse el mismo día; primero hay que controlar la infección.
- Si una pieza se mueve en la boca o se ha soltado. Guarde la pieza que se ha soltado y tenga cuidado de no tragarla. Si la lleva a la clínica y ven de qué pieza se trata, el procedimiento se agiliza directamente.
- Si tiene fiebre o una hinchazón que se extiende. Indica que el problema ya va más allá de lo mecánico. Llame a su clínica el mismo día; si le cuesta tragar o respirar, vaya directamente a urgencias.
Qué determina el coste
La misma molestia puede corresponder a procedimientos muy distintos: desde un apriete corto hasta retirar el implante y volver a planificar. Estas son las partidas que lo determinan:
- En qué pieza está el problema
- Apretar un tornillo, cambiar una pieza, reparar la prótesis y retirar un implante son procedimientos distintos. La distinción se aclara después de la exploración y la radiografía; cualquier cifra que se dé antes es una suposición.
- Disponibilidad de la pieza
- Si se sabe qué sistema se utilizó, el recambio se consigue rápido. Si no se sabe o el sistema se ha retirado del mercado, el mismo procedimiento se alarga y se encarece.
- Corrección de la mordida
- Si la causa es un desequilibrio de la carga, el ajuste de la mordida forma parte del trabajo. Una reparación barata que se lo salta hace que el mismo problema vuelva en pocos meses.
- Nuevo plan si se ha perdido el implante
- La retirada, el periodo de cicatrización y el nuevo implante son partidas distintas. Este escenario cuesta muchas veces más que la situación que se resuelve con una intervención temprana.
Preguntas frecuentes
Mi implante se mueve, ¿lo voy a perder seguro?
No. La causa más frecuente del movimiento que se nota no es el propio implante, sino que se ha aflojado el tornillo de conexión de encima, y eso tiene arreglo. La situación en la que se plantea la pérdida es que el cuerpo del implante se mueva dentro del hueso. Para distinguir una de otra hay que retirar la prótesis y hacer una radiografía.
¿Puedo apretar en casa el tornillo que se ha aflojado?
No. Los tornillos de los implantes se aprietan con un torque determinado, y ese valor varía según el sistema. Un tornillo apretado a mano o se queda flojo o se rompe. Sacar un tornillo roto del interior del implante es mucho más difícil que apretar un tornillo flojo.
No me duele, ¿tengo que darme prisa?
Sí. Como el implante no tiene nervio propio, los problemas pueden avanzar sin dolor. Pedir cita el mismo día en que nota el movimiento reduce, en la mayoría de los casos, el trabajo a un procedimiento corto; esperar lo complica.
El mismo tornillo se afloja una y otra vez, ¿por qué?
El aflojamiento repetido no suele ser un problema del tornillo, sino de la carga que recibe. Hay que pensar en un punto de la mordida que contacta antes de tiempo, en apretar los dientes por la noche o en un sistema de soporte insuficiente. Apretarlo y mandar al paciente a casa silencia el síntoma, pero no resuelve la causa.
Si me retiran el implante que se mueve, ¿se puede poner otro en su lugar?
En la mayoría de los casos, sí. Se espera a que la zona cicatrice, se valora el hueso que queda y, según eso, se decide dónde irá el nuevo implante. Si la pérdida de hueso es avanzada, se plantea buscar el anclaje en la capa profunda, que no se reabsorbe.
¿Hay que renovar todo el puente?
No necesariamente. Si el problema está en una sola conexión, solo se trata esa pieza. Pero si la causa de la fractura o del aflojamiento es el reparto de la carga del sistema de soporte, renovar solo la pieza hace que el mismo resultado vuelva al cabo de unos meses.
Me lo pusieron hace poco y ha empezado a moverse a las pocas semanas. ¿Es normal?
No es normal y no hay que esperar. El movimiento que aparece en la fase inicial puede deberse tanto al tornillo como al anclaje, y distinguirlo es urgente. Llame el mismo día a la clínica que le hizo el tratamiento; es además una situación que tiene que ver directamente con la garantía.
Fuentes
Páginas relacionadas
- Problemas con mi implanteTornillo flojo o roto en la prótesis sobre implantesPor qué se afloja el tornillo del puente sobre implantes, cuándo se rompe, cómo se resuelve en la clínica y qué no hacer mientras tanto.
- Problemas con mi implanteInflamación alrededor del implante (periimplantitis)La periimplantitis destruye hueso sin doler. Primeras señales, la fase reversible frente a la que no lo es, tratamiento y prevención.
- Problemas con mi implanteEl implante no ha prendido: causas y qué hacerPérdida temprana o tardía: por qué falla un implante, cómo se retira y si se puede volver a poner otro en la misma zona. Qué revisar antes del segundo intento.
Envíe su radiografía y le decimos qué opción es realista para su diente.
Pedir valoraciónSiguiente paso
Envíe su radiografía y revisamos juntos las opciones.
Comparta su CBCT o su radiografía panorámica. En 24 horas le escribimos qué opción es realista para su diente.
