Aspecto y función
Mandíbula desencajada: qué hacer si la boca se queda abierta y por qué no debe recolocarla usted mismo
Una boca que no se cierra tras un bostezo, un bocado grande o una cita larga en el dentista es una mandíbula luxada, y cuanto más se espera, más difícil es recolocarla
Si al bostezar, al morder un bocadillo grande, al vomitar o al final de un tratamiento dental largo la boca se le ha quedado abierta y no puede cerrarla, lo más probable es que se le haya salido la articulación de la mandíbula (luxación de la articulación temporomandibular). La cabeza articular de la mandíbula se ha deslizado hacia delante desde la cavidad en la que normalmente está y se ha quedado enganchada delante del saliente óseo que tiene enfrente; como además los músculos se contraen, no puede volver por sí sola. Es doloroso y asusta, pero con una maniobra manual bien hecha suele resolverse en minutos. A continuación verá por qué se produce la luxación, por qué intentar cerrarla a la fuerza en casa no funciona y es arriesgado, qué se hace en urgencias, qué debe vigilar en las semanas siguientes y qué tratamientos se plantean cuando la luxación se repite con frecuencia.
Respuesta breve
La luxación de la mandíbula se produce cuando la cabeza articular de la mandíbula se desliza hacia delante, se engancha y la boca se queda abierta sin poder cerrarse. Suele ocurrir al bostezar mucho, al morder un bocado grande, al vomitar o durante un tratamiento dental; es más habitual en quienes ya la han sufrido o tienen la articulación laxa. No intente cerrarla a la fuerza: según los Manuales MSD, al recolocarse se cierra de golpe con la fuerza de los músculos y puede morder los dedos o la lengua; si hay una fractura tras un golpe, intentar recolocarla causa daño. Vaya sin demora a urgencias o a cirugía oral y maxilofacial; cuanto más se espera, más difícil es recolocarla.
- Síntoma
- La boca se queda abierta y no se cierra; la mandíbula puede desviarse a un lado
- Desencadenantes frecuentes
- Bostezo amplio, bocado grande, vómito, tratamiento dental
- Urgencia
- Cuanto más se espera, más difícil es recolocarla; el mismo día
- Después
- Al menos 6 semanas sin abrir mucho la boca y con el puño bajo la barbilla al bostezar
Por qué se sale la mandíbula y por qué no vuelve sola
La articulación temporomandibular, justo delante del oído, está formada por la cabeza articular redondeada de la mandíbula (el cóndilo), que encaja en una cavidad del hueso temporal. Cuando abre mucho la boca, la cabeza articular no solo gira, sino que además se desliza hacia delante y sube sobre el relieve óseo que tiene delante (la eminencia articular). Según la descripción de los Manuales MSD, en la luxación anterior la cabeza articular pasa por delante de ese relieve y se queda enganchada ahí. En ese momento, los músculos que cierran la mandíbula se tensan y se contraen, y esa contracción impide que la cabeza articular vuelva. Por eso la boca se queda abierta.
La historia típica de la luxación resulta familiar: los Manuales MSD indican que suele empezar con una apertura amplia seguida de presión al morder, por ejemplo al morder un bocadillo grande de pan duro, al bostezar mucho o al mantener la boca abierta mucho tiempo durante un tratamiento dental. En la versión para el público citan también el vómito. En raras ocasiones puede deberse a un golpe. La luxación espontánea se ve sobre todo en personas que ya la han sufrido antes; los Manuales MSD señalan que estas personas pueden tener los ligamentos de la articulación laxos por naturaleza y que la laxitud articular puede estar relacionada con los trastornos de la articulación temporomandibular.
Reconocer la luxación no es difícil. Los Manuales MSD indican que la persona tiene la boca muy abierta y no puede cerrarla, y que el dolor aumenta al intentar cerrarla. Según los Manuales MSD, las luxaciones espontáneas suelen ser bilaterales; en ese caso, la mandíbula parece adelantada. Si la línea media de la mandíbula se ha desviado a un lado, la luxación es unilateral. Hablar, tragar y retener la saliva pueden resultar difíciles. En la depresión que hay delante del oído se puede notar un hueco donde debería estar la cabeza articular.
No hay que confundir la luxación con el bloqueo, en el que la boca se queda cerrada y no se puede abrir. En el bloqueo, la boca está cerrada y no se abre; la causa suele ser que el disco del interior de la articulación se ha desplazado hacia delante e impide la apertura. En la luxación, en cambio, la boca está abierta y no se cierra. El manejo de ambos es completamente distinto: el bloqueo no requiere ir a urgencias, pero como los Manuales MSD indican que el tratamiento precoz mejora claramente el resultado, conviene acudir en pocos días al dentista o al cirujano maxilofacial; la luxación, en cambio, hay que recolocarla el mismo día. Los detalles del bloqueo con la boca cerrada están en nuestra página sobre ruidos y bloqueo de la articulación temporomandibular.
Los Manuales MSD explican claramente por qué importa el tiempo: cuanto más tiempo está luxada la mandíbula, más difícil es recolocarla y más probable es que la luxación se repita. Si la luxación dura más de unas horas, puede hacer falta un sedante o una inyección de anestesia en la articulación para que los músculos se relajen. En un centro de traumatología de Brasil, al revisar los historiales de los pacientes que acudieron por luxación, el tiempo medio entre la luxación y la exploración por un especialista fue de 30,69 horas, y cuanto más duraba la luxación, más probable era que la recolocación se hiciera con sedación intravenosa. En el mismo estudio, la luxación recurrente fue más frecuente en los pacientes de más edad.
Por qué no funciona intentar cerrar la mandíbula en casa se entiende por la lógica de la maniobra correcta. La frase clave en la descripción de la recolocación de los Manuales MSD es esta: primero hacia abajo, después hacia atrás. El profesional coloca los pulgares detrás de los molares inferiores o sobre la cresta ósea que hay por fuera de ellos, baja la parte posterior de la mandíbula con una fuerza firme y sostenida y, cuando la ha bajado lo suficiente para que la cabeza articular pase por debajo del relieve, dirige la mandíbula hacia atrás. El error que se comete en casa es forzar solo el cierre de la boca sin bajar la parte posterior: mientras la cabeza articular siga enganchada delante del relieve, el esfuerzo por cerrar aumenta la contracción muscular y el dolor. En la descripción de los Manuales MSD, la fuerza hacia arriba sobre el mentón solo sirve mientras se aplica una fuerza hacia abajo potente y continua sobre los dientes posteriores y con el paciente completamente relajado. Además, los Manuales MSD subrayan que, cuando la cabeza articular vuelve a su sitio, la mandíbula se cierra de golpe con la fuerza de los músculos contraídos, con riesgo de morder tanto la lengua del paciente como los dedos de quien hace la maniobra.
La luxación tras un golpe es una categoría aparte. Los Manuales MSD consideran que una fractura asociada a la luxación contraindica de forma absoluta la recolocación manual; indican que las luxaciones que no son hacia delante, sino hacia un lado, hacia dentro, hacia arriba o hacia atrás, también deben tratarse en cirugía oral y maxilofacial, y piden un TAC en la luxación de origen traumático. Entre las complicaciones poco frecuentes de la recolocación están también la fractura de la mandíbula y el desplazamiento de una fractura ya existente; los Manuales MSD añaden que la fractura de mandíbula a veces solo se detecta cuando el dolor no desaparece tras la recolocación. Por eso, a una persona que no puede cerrar la boca tras una caída, un accidente o un puñetazo no se le debe intentar ninguna maniobra en casa.
Qué luxación es de urgencias y cuál es aún más urgente
La luxación de la mandíbula es siempre un cuadro que hay que valorar el mismo día; ni siquiera las situaciones de la primera lista se esperan en casa. Las de la segunda lista, además, conllevan riesgos añadidos, así que exigen actuar sin esperar y sin intentar nada en casa.
Cuándo está indicado
- Si la boca se ha quedado abierta tras un bostezo o un bocado grande y no ha habido ningún golpeEs la luxación espontánea típica que describen los Manuales MSD. Casi siempre se recoloca con una maniobra manual en urgencias o en cirugía oral y maxilofacial, sin necesidad de sedante. Vaya sin demora.
- Si ya ha tenido luxaciones antesLos Manuales MSD indican que la luxación espontánea se ve sobre todo en personas que ya la han sufrido. Cuente al profesional cómo se recolocaron las anteriores, en qué hospital y cuánto se tardó.
- Si ocurrió durante un tratamiento dentalLos Manuales MSD citan el tratamiento dental entre los desencadenantes típicos. El dentista que hace el tratamiento suele poder recolocarla allí mismo, en el sillón; si no puede, debe derivarle a cirugía oral y maxilofacial.
- Si el dolor aumenta al intentar cerrar, pero respira con normalidadLos Manuales MSD indican que el dolor se debe a los intentos de cerrar. Deje de forzar, sujete la mandíbula con una toalla y vaya a urgencias.
Cuándo no está indicado
- Si la boca no se cierra después de un golpe, una caída o un accidenteLos Manuales MSD consideran que una fractura asociada contraindica de forma absoluta la recolocación manual y piden un TAC en la luxación de origen traumático. No intente ninguna maniobra en casa; vaya directamente a urgencias.
- Si le cuesta respirar o no puede tragar la saliva o el vómitoCon la boca abierta, el vómito o el exceso de saliva pueden comprometer la vía respiratoria. Llame al 112.
- Si la luxación dura desde hace horasLos Manuales MSD indican que, cuanto más se espera, más difícil es recolocarla, y que en una luxación de más de unas horas puede hacer falta un sedante o una inyección de anestesia en la articulación. No espere a la mañana siguiente ni a una cita.
- Si la persona tiene además confusión, convulsiones o contracciones musculares recién aparecidasDetrás de la luxación puede haber un problema neurológico u otra urgencia. Llame al 112; la valoración debe hacerse en urgencias.
Cómo se recoloca en urgencias
El orden siguiente muestra también por qué no debe intentarse en casa: el éxito de la maniobra depende de que el paciente se relaje, de que la fuerza se aplique en la dirección correcta y de que se descarte una fractura.
- 1
Historia clínica y descarte de fractura
Se pregunta cómo se produjo la luxación, si hubo un golpe y si ha habido luxaciones anteriores. Los Manuales MSD indican que, en un paciente sin golpe que ya ha tenido luxaciones, no siempre hace falta radiografía, y recomiendan un TAC en la luxación de origen traumático.
- 2
Tranquilizar al paciente
Los Manuales MSD insisten en calmar la ansiedad y conseguir la colaboración antes de la maniobra: la mandíbula debe estar relajada y la cabeza apoyada en el respaldo. Si el paciente no consigue relajarse, se puede usar un sedante o una inyección de anestesia en la articulación, aunque la mayoría de las luxaciones se recolocan sin ellos.
- 3
Primero hacia abajo, después hacia atrás
Con guantes y los pulgares envueltos en gasa, el profesional los coloca sobre los molares inferiores o sobre la cresta ósea que hay por fuera, y dobla los demás dedos bajo la mandíbula. Baja la parte posterior de la mandíbula con una fuerza sostenida para que la cabeza articular pase por debajo del relieve y, después, dirige la mandíbula hacia atrás. En ese momento la mandíbula suele volver sola a su sitio.
- 4
Comprobación del resultado
Los Manuales MSD indican que el éxito de la recolocación se reconoce porque la boca puede cerrarse, aunque el dolor muscular dura un tiempo. Se pide al paciente que compruebe, abriendo y cerrando suavemente, si los dientes cierran con normalidad; se le indica que no abra mucho la boca para comprobarlo.
- 5
Siguiente paso si el intento fracasa
Los Manuales MSD señalan que los intentos fallidos repetidos pueden agravar la contracción muscular y que en algunos pacientes la recolocación debe hacerse con sedación profunda o anestesia general. Los intentos fallidos en casa pueden tener el mismo efecto.
- 6
Instrucciones al alta
Se indican calor húmedo, analgésicos si hace falta, dieta blanda en bocados pequeños, poner el puño bajo la barbilla al bostezar y, a veces, durante 2–3 días, un vendaje en forma de ocho que va de debajo de la barbilla a lo alto de la cabeza (vendaje de Barton).
Opciones cuando la luxación se repite
Una luxación aislada suele resolverse con la recolocación y unas semanas de cuidado. Si se repite, primero se plantean medidas sencillas, después tratamientos con inyecciones alrededor de la articulación y, por último, la cirugía.
Hábitos que limitan la apertura
Los Manuales MSD recomiendan no abrir mucho la boca durante 4 a 6 semanas tras la recolocación, poner el puño cerrado bajo la barbilla y empujar hacia arriba al bostezar y partir los alimentos en trozos pequeños. En la luxación recurrente, convertir estos hábitos en permanentes es el primer paso.
Inyección de la propia sangre en la articulación
Se inyecta sangre del propio paciente en el espacio articular y a su alrededor; el objetivo es que el tejido de cicatrización que se forma limite el movimiento excesivo de la articulación. Una revisión sistemática que incluye 22 estudios y 982 pacientes indica que este método evitó nuevas luxaciones en el 75 al 94 % de los pacientes. Otra revisión de ensayos aleatorizados, como no hay ensayos aleatorizados que comparen las técnicas quirúrgicas, considera que esta inyección, aplicada junto con la fijación de los maxilares entre sí durante un tiempo, es hoy el método con mejor respaldo científico.
Inyección de solución azucarada
Se inyecta alrededor de la articulación una solución concentrada de azúcar (dextrosa) con el objetivo de tensar los ligamentos. La revisión sistemática recoge un único estudio de 32 pacientes en el que, a los tres meses de seguimiento, la propia sangre resultó más eficaz que este método para limitar las luxaciones; es decir, la evidencia comparativa es limitada.
Cirugía
Los Manuales MSD indican que, cuando se agotan los métodos más sencillos, se recurre a la cirugía oral y maxilofacial y que, como último recurso, se pueden acortar quirúrgicamente los ligamentos que rodean la articulación o reducir el relieve óseo en el que se engancha la cabeza articular. Todavía no hay ensayos aleatorizados que comparen estas técnicas.
Precauciones en los tratamientos dentales
El tratamiento dental es un desencadenante conocido. Si tiene antecedentes de luxación, dígalo al principio de cada tratamiento; puede hablar con su dentista de sesiones cortas en las que la boca esté menos tiempo abierta, pausas y soportes que limiten la apertura. Si se planifica un tratamiento largo que afecta a muchos dientes, este dato debe formar parte de la planificación.
Errores frecuentes ante una mandíbula desencajada
Los siguientes comportamientos dificultan la recolocación, aumentan el riesgo de que se repita o provocan lesiones.
Intentar cerrar la boca a la fuerza
Forzar el cierre mientras la cabeza articular está enganchada delante del relieve no sirve de nada; los Manuales MSD indican que el dolor se debe a los intentos de cerrar y que los intentos fallidos repetidos agravan la contracción muscular. La maniobra correcta es primero hacia abajo desde atrás, después hacia atrás, y la hace un profesional.
Meter los dedos en la boca y que la recoloque un familiar
Los Manuales MSD indican que, cuando la articulación vuelve a su sitio, la mandíbula se cierra de golpe con la fuerza de los músculos, con riesgo de morder los dedos y la lengua. Por eso los profesionales se envuelven los pulgares en gasa o los apoyan en la cresta ósea por fuera de los dientes.
Intentar la maniobra en una luxación tras un golpe
Los Manuales MSD consideran la fractura una contraindicación absoluta para la recolocación. En una fractura no diagnosticada, la maniobra puede desplazarla. Primero hacen falta pruebas de imagen.
Volver enseguida a los hábitos de siempre tras la recolocación
Los Manuales MSD indican que no abrir mucho la boca durante al menos 6 semanas tras la recolocación es el paso más importante. En ese periodo, los bocados grandes, los bostezos amplios y las citas largas en el dentista favorecen que la luxación se repita.
Qué esperar después de la recolocación
La evolución siguiente corresponde a una luxación anterior aislada recolocada con maniobra manual. En la luxación recurrente o traumática, tiene prioridad el plan del profesional que le trate.
Las primeras horas
La boca se puede cerrar, pero el dolor y el cansancio de los músculos de la mandíbula continúan. Los Manuales MSD recomiendan calor húmedo y, si hace falta, un analgésico como el ibuprofeno.
Los primeros 2–3 días
Si el profesional lo considera necesario, un vendaje que va de debajo de la barbilla a lo alto de la cabeza limita la apertura amplia de la boca. Los Manuales MSD indican que el vendaje puede resultar molesto y dificultar comer y beber, por lo que puede costar llevarlo.
4–6 semanas
No abrir mucho la boca, poner el puño bajo la barbilla al bostezar, comer blando y en bocados pequeños. Los Manuales MSD subrayan que evitar la apertura amplia durante al menos 6 semanas es el paso más importante. Durante este tiempo, aplace si es posible los tratamientos dentales programados o haga que sean cortos.
Después
Si la luxación no se repite, se vuelve a la vida normal. Si se repite, hay que hablar en cirugía oral y maxilofacial de las opciones de inyección o de cirugía.
No espere en estos casos
- Si la boca se le ha vuelto a quedar abierta. Sin forzar en casa, vaya el mismo día a urgencias o a cirugía oral y maxilofacial.
- Si tras la recolocación el dolor no desaparece o los dientes no cierran como antes. Los Manuales MSD indican que la fractura de mandíbula a veces se detecta porque el dolor persiste tras la recolocación. Vuelva a su médico; pueden hacer falta pruebas de imagen.
- Si se le ha salido por segunda o tercera vez en poco tiempo. Pida cita en cirugía oral y maxilofacial por luxación recurrente; en esta fase se hablan las opciones de inyección y de cirugía.
- Si hay hinchazón delante del oído, fiebre o un dolor que va a más. Puede haber una inflamación alrededor de la articulación u otro problema; pida que le exploren esa misma semana.
Qué determina el alcance
Una luxación aislada suele recolocarse en urgencias con una maniobra de minutos; lo que amplía el alcance es la duración de la luxación, una fractura asociada y que se repita. Estos son los factores que lo determinan:
- Duración de la luxación
- Una luxación breve suele recolocarse sin medicación; en una que dura horas puede hacer falta sedación o anestesia general.
- Pruebas de imagen
- El TAC en la luxación tras un golpe y la radiografía panorámica si hay dudas diagnósticas son partidas aparte.
- Recurrencia
- Una luxación aislada y el tratamiento con inyecciones o cirugía de una luxación recurrente tienen alcances muy distintos.
- Problema articular asociado
- Si hay laxitud articular o un trastorno de la articulación temporomandibular, hay que valorarlo y seguirlo aparte.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se sabe si se ha desencajado la mandíbula?
La boca se queda abierta y no puede cerrarla; el dolor aumenta al intentar cerrarla. En la luxación bilateral, la mandíbula parece adelantada; en la unilateral, la línea media de la mandíbula se desvía a un lado. Hablar y tragar pueden resultar difíciles.
¿Por qué se desencaja la mandíbula?
Según los Manuales MSD, lo más frecuente es que ocurra con una apertura amplia seguida de presión al morder, por ejemplo al morder un bocado grande, al bostezar mucho, al vomitar o durante un tratamiento dental. Es más habitual en personas que ya la han sufrido y tienen los ligamentos de la articulación laxos. En raras ocasiones se debe a un golpe.
¿Puedo recolocarme la mandíbula yo mismo?
No lo intente. La maniobra correcta exige, con el paciente completamente relajado, una fuerza potente hacia abajo sobre los dientes posteriores y después dirigir la mandíbula hacia atrás; forzar solo el cierre de la boca aumenta la contracción muscular y el dolor. Los Manuales MSD indican que, al recolocarse, la mandíbula se cierra de golpe con la fuerza de los músculos y puede morder los dedos y la lengua, y que si hay una fractura tras un golpe la recolocación puede causar daño. Los intentos fallidos repetidos también agravan la contracción muscular.
¿A qué médico hay que ir si se desencaja la mandíbula?
A urgencias o a cirugía oral y maxilofacial, el mismo día. Si ocurrió durante un tratamiento dental, el dentista que lo hacía puede recolocarla. Si la luxación se produjo tras un golpe, vaya directamente a urgencias; primero hay que descartar una fractura.
¿Cuánto tarda en curarse una mandíbula desencajada?
Tras la recolocación, la boca se cierra enseguida, pero el dolor muscular dura un tiempo. Los Manuales MSD recomiendan no abrir mucho la boca durante al menos 6 semanas, poner el puño bajo la barbilla al bostezar y partir los alimentos en trozos pequeños.
Se me desencaja la mandíbula a menudo, ¿qué debo hacer?
Acuda a cirugía oral y maxilofacial. En la luxación recurrente, la inyección de la propia sangre del paciente en la articulación evitó nuevas luxaciones en el 75 al 94 % de los pacientes en una revisión sistemática. Si no basta, se plantean opciones quirúrgicas como acortar los ligamentos de la articulación o reducir el relieve óseo en el que se engancha la cabeza articular.
¿Son lo mismo la mandíbula desencajada y la mandíbula bloqueada?
No. En la luxación, la boca se queda abierta y no se cierra; la cabeza articular se ha salido hacia delante y hay que recolocarla el mismo día. En el bloqueo, la boca está cerrada y no se abre; la causa suele ser el desplazamiento del disco del interior de la articulación y, por lo general, no es urgente.
¿Se puede desencajar la mandíbula durante un tratamiento dental?
Sí; los Manuales MSD citan el tratamiento dental entre los desencadenantes típicos. Si ya ha tenido luxaciones, dígalo al principio de cada tratamiento y pregunte a su dentista: ¿se pueden hacer sesiones cortas, se pueden hacer pausas, se puede usar un soporte que limite la apertura?
Fuentes
- MSD ManualsMandibular Dislocation
- MSD ManualsHow To Reduce a Mandibular Dislocation
- MSD ManualsJaw Dislocation
- MSD ManualsInternal Temporomandibular Joint (TMJ) Derangement
- Annals of Emergency Medicine (PubMed)Managing Temporomandibular Joint Dislocations.
- Cranio (PubMed)Profile of patients with TMJ dislocation in a level-1 emergency hospital: A cross-sectional study.
- Journal of Clinical Medicine (PubMed)Autologous Blood Injections in Temporomandibular Hypermobility: A Systematic Review.
- Clinical Oral Investigations (PubMed)Treatment of temporomandibular joint luxation: a systematic literature review.
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