Tomar la decisión

¿Cuánto dura un tratamiento con implantes?

Las respuestas van de tres días a un año, porque a la misma pregunta responden tres caminos distintos

Si las respuestas que recibe a esta pregunta no coinciden, la causa no son las clínicas: la pregunta es una sola, pero el trabajo que se hace puede seguir tres caminos distintos. En esta página ponemos una junto a otra las tres agendas, explicamos qué partida es la que realmente alarga el tratamiento y por qué se confunden los días que se pasan en la clínica con la duración total.

Respuesta breve

Los días que se pasan en la clínica y la duración total del tratamiento son cosas distintas. En el camino clásico, cuando hay hueso suficiente, se colocan los implantes, se esperan varios meses a que se integren en el hueso y después se fabrica la prótesis. Si hace falta añadir hueso, se suma otro periodo de cicatrización y el total puede llegar a un año. En los planes en los que la sujeción es mecánica desde el primer día, en cambio, el proceso en la clínica se reduce a unos pocos días. Lo que marca la duración son los periodos de espera, no el número de intervenciones.

Lo que marca la duración
Los periodos de espera, no el número de intervenciones
La partida más larga
Añadir hueso y la cicatrización que hay que esperar después
Días en la clínica ≠ calendario
Cuando se confunden, las expectativas se tuercen
Los dientes que se colocan el tercer día
Dientes fijos definitivos; después, las revisiones

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Tres caminos, tres calendarios

Primero, la distinción que más se confunde: los días que se pasan en la clínica y el calendario total del tratamiento no son lo mismo. Cuando un paciente oye «tres días», entiende que todo lo relacionado con el tratamiento termina en tres días; pero esos tres días, es decir, 72 horas, describen el tratamiento en sí: los dientes fijos definitivos se colocan el tercer día y el tratamiento se completa ese día, pero el seguimiento no termina; las revisiones posteriores se hacen según el plan de seguimiento de la clínica. Del mismo modo, un paciente que oye «seis meses» cree que pasará seis meses en la clínica, cuando casi todo ese tiempo es una espera que transcurre en casa.

En el camino clásico, lo que marca la duración es la biología. Una vez colocado el implante, las células óseas se adhieren a su superficie y, con el tiempo, el implante pasa a formar parte del hueso. Esta osteointegración tarda meses y durante ese tiempo no se le aplica carga. Es decir, la espera no es una costumbre, sino una necesidad que se deriva de cómo se forma la sujeción. En este periodo el paciente suele llevar una prótesis provisional removible.

La partida que de verdad alarga el calendario es añadir hueso. Si el volumen es insuficiente, primero se hace un injerto, se esperan meses de cicatrización, después se coloca el implante y se vuelve a esperar. Cuando dos periodos de espera van uno detrás de otro, el total puede llegar a un año. La respuesta a por qué un tratamiento dura tanto está casi siempre aquí.

En el tercer camino, lo que elimina la espera es el origen de la sujeción. Cuando el implante se ancla en la capa cortical y basal, dura y profunda, del maxilar, la sujeción es mecánica desde el primer día: no hace falta esperar a que se produzca la osteointegración y el puente fijo definitivo puede colocarse el tercer día. El proceso en la clínica se reduce a tres días. Además, como en estos planes en la mayoría de los casos no se recurre a añadir hueso, desaparece también la partida que más alarga el calendario.

La diferencia entre los caminos que más se pasa por alto es cuándo se colocan los dientes definitivos. En el camino clásico, durante la espera se lleva una prótesis provisional y el puente definitivo se hace como una fase aparte una vez asentados los tejidos; no es correcto dar un día exacto, y un cálculo que no incluya esta fase en el calendario está incompleto. En el protocolo de Implant72, en cambio, no existe esa segunda fase: los dientes que se colocan el tercer día son los dientes fijos definitivos, y después solo vienen las revisiones y el seguimiento. Si recibe otra propuesta de calendario corto, pregunte si los dientes que le van a colocar son definitivos o provisionales.

Por último, lo que alarga la duración pero no figura en el plan: si hay una infección activa, primero se trata; si el azúcar en sangre no está controlado, el plan se aplaza; y las zonas en las que no se obtiene la sujeción esperada no se cargan de inmediato. Estas tres son posibilidades que un buen plan menciona desde el principio. Cuando no se mencionan, el paciente cree que el retraso es un contratiempo, cuando la mayoría de las veces es la decisión correcta.

Qué calendario se aplica a cada paciente

La respuesta exacta llega después de la CBCT (tomografía computarizada de haz cónico). Lo que sigue son los factores que determinan la duración.

Cuándo está indicado

  • Si hay hueso suficiente: el camino clásicoSe colocan los implantes, se esperan meses a la osteointegración y después se fabrica la prótesis. Es un camino razonable para pacientes a los que no les importa esperar y que no tienen que viajar para cada sesión.
  • Si el hueso se ha reabsorbido y la capa profunda se conserva: el calendario cortoCuando la sujeción puede obtenerse de la capa cortical y basal, que no se reabsorbe, no hay que esperar a la osteointegración y, en la mayoría de los casos, tampoco se plantea añadir hueso. El proceso en la clínica se reduce a unos pocos días.
  • Quienes vienen de otra ciudad o del extranjeroUn plan repartido a lo largo de meses exige cuatro o cinco viajes, y esa es la causa más frecuente de que los pacientes que vienen de lejos dejen el tratamiento a medias. Un proceso corto en la clínica elimina este riesgo.
  • Quienes tienen una fecha concretaSi hay una boda, una entrevista o un viaje largo, el calendario puede organizarse desde el principio en función de ello. Decirlo cambia el plan directamente; si no se dice, el profesional puede establecer una secuencia médicamente correcta que no se ajuste a usted.

Cuándo no está indicado

  • Si hay una infección activaPrimero se trata la infección, y eso es un tiempo aparte que se añade antes del plan. Sea cual sea el camino elegido, este paso no se salta.
  • Si una enfermedad sistémica no está controladaCon una diabetes con el azúcar descompensado o con un episodio cardiaco reciente, el plan se aplaza. Este aplazamiento no es la cancelación del tratamiento, sino una forma de proteger sus posibilidades de éxito.
  • Si no se obtiene la sujeción esperadaEsa zona no se carga de inmediato y la entrega se aplaza. La decisión la da la medición. Un plan que no menciona esta posibilidad desde el principio le promete un plazo corto y pone en riesgo el implante.
  • Si de verdad hace falta añadir huesoEn algunos casos el injerto es inevitable, y lo correcto es hacerlo. En ese caso el calendario se alarga; intentar acortarlo debilita el propio tratamiento.

El calendario de los tres caminos, uno junto a otro

Los pasos siguientes muestran el proceso que viviría un mismo paciente por tres caminos distintos. La diferencia no está en el número de pasos, sino en las esperas entre ellos.

  1. 1

    Imagen y planificación: igual en los tres

    Se hace una CBCT y se miden la altura, la anchura y la dureza del hueso. De esta imagen sale qué camino es posible. Este paso dura unos pocos días.

  2. 2

    Preparación previa, si la hay

    Extracciones, tratamiento de infecciones o tratamiento de las encías. Su duración depende del estado de la boca y se añade antes del plan. En gran medida, este paso puede preverse con la CBCT.

  3. 3

    Camino clásico: meses de espera si hace falta injerto

    Se añade hueso y se espera a que cicatrice. Es la partida que más alarga el calendario; después se pasa a la fase de colocación del implante.

  4. 4

    Camino clásico: colocación y espera de la osteointegración

    Se colocan los implantes y se esperan meses a la osteointegración. Durante este periodo se lleva una prótesis provisional removible. Después se fabrica la prótesis.

  5. 5

    Camino corto: 3 días / 72 horas

    El primer día, CBCT, colocación y los primeros dientes de prueba; el segundo día, con las pruebas se definen la mordida, el aspecto y el color; el tercer día, colocación de los dientes fijos definitivos y ajuste de la oclusión. El tratamiento se completa el tercer día; quienes vienen de fuera reservan 3 días, es decir, 72 horas, y pueden volver a casa al final del tercer día.

  6. 6

    Camino corto: las revisiones después del tercer día

    Una vez completado el tratamiento el tercer día con los dientes definitivos, las revisiones se hacen según el plan de seguimiento de la clínica. En los caminos clásicos, el puente definitivo se fabrica después de la espera de la osteointegración; en el camino corto no hay una segunda fase de puente, porque los dientes que se colocan el tercer día ya son los definitivos.

Lo que de verdad acorta el tratamiento

Hay formas correctas e incorrectas de acortar el calendario. Las siguientes son las correctas.

01

Que no haga falta añadir hueso

Es la partida que más alarga el calendario. Cuando la sujeción puede obtenerse de la capa profunda, que no se reabsorbe, en la mayoría de los casos no se recurre al injerto y la duración total pasa de meses a días. Si esto es posible o no se ve en la CBCT.

02

Completar antes la preparación previa

Si hacen falta extracciones, tratamiento de las encías o tratamiento de una infección, empezarlos pronto acorta el calendario. Parte de estas intervenciones puede hacerse en la ciudad en la que usted vive.

03

Enviar las imágenes con antelación

Una valoración previa a distancia muestra, antes de viajar, tanto si usted es candidato como qué calendario se le aplica. Evita un viaje en balde.

04

Poner en orden el azúcar en sangre y la salud general

Unos valores descontrolados hacen que se aplace el plan. Un periodo de unos meses para ajustarlos se traduce, en conjunto, en un tratamiento más corto y más seguro.

05

El camino equivocado: cargar sin que se cumplan las condiciones

Lo incluimos en la lista a propósito. Ignorar la medición para acortar el plazo hace pagar los días ganados con un implante perdido.

Trampas en las que se cae al hablar de plazos

Lo que sigue son confusiones habituales que tuercen las expectativas y acaban en decepción.

Confundir los días en la clínica con el calendario total

«Dientes en tres días» describe el tratamiento en sí: los dientes definitivos se colocan el tercer día y el tratamiento se completa ese día, pero después vienen las revisiones según el plan de seguimiento de la clínica. Del mismo modo, «seis meses» tampoco es el tiempo que se pasa en la clínica, sino el tiempo de espera. Hay que preguntar qué describe cada una de las dos cifras.

No preguntar qué dientes se entregan

En el camino clásico, el puente definitivo es una fase y una visita aparte después de la osteointegración; en algunos calendarios cortos, además, el primer puente que se coloca es provisional. Si esto no se incluye en el calendario, el paciente se entera meses después y lo toma por un cargo adicional. En el protocolo de Implant72, los dientes que se colocan el tercer día son los definitivos; en cualquier otra propuesta, pregúntelo por escrito.

No mencionar desde el principio la posibilidad de un retraso

Si no se obtiene la sujeción esperada, la entrega se aplaza; si hay una infección activa, el plan se retrasa. Cuando estas posibilidades se mencionan desde el principio, el paciente está preparado; cuando no, se toman por un contratiempo.

Forzar las condiciones para acortar el plazo

Cargar sin sujeción suficiente para cumplir el calendario le hace ganar al paciente unos días y perder el implante. La duración es un resultado, no un objetivo.

El calendario después de los días en la clínica

El seguimiento no termina con la entrega. La secuencia siguiente es válida para todos los caminos; hemos indicado aparte el paso que corresponde solo al camino clásico.

  1. La primera semana

    La hinchazón remite, se necesitan menos analgésicos y el habla se normaliza. Las revisiones se hacen según el plan de seguimiento de la clínica.

  2. El primer mes

    Revisión de la oclusión. Aquí se corrigen las pequeñas diferencias de contacto que aparecen en las primeras semanas. No es una cita que deba saltarse: un desequilibrio que se deja estar vuelve años después en forma de fractura.

  3. En el camino clásico: el paso al puente definitivo

    Una vez asentados los tejidos. Se vuelven a tomar impresiones, se hablan el color y la forma y se hacen pruebas. Exige una visita aparte y debe incluirse en el calendario desde el principio. En el protocolo de tres días este paso no existe, porque los dientes definitivos se colocan el tercer día.

  4. La rutina anual

    Al menos una revisión al año: el torque de los tornillos, la oclusión y el nivel de hueso alrededor de los implantes. Es lo único que determina la vida del tratamiento y la parte permanente del calendario.

No espere en estos casos

  • Si su agenda es ajustada. Si tiene una fecha concreta, dígalo desde el principio. El plan puede organizarse en función de ella, y la mayoría de las veces se puede; si se dice después, ya no quedan opciones.
  • Si no está seguro de qué incluye el plazo que le han dado. Pregunte: ¿este plazo se refiere a los días en la clínica o al calendario total? ¿Los dientes que se entregan son definitivos, o después hay una fase aparte de puente definitivo? La respuesta por escrito a estas dos preguntas ajusta bien las expectativas desde el principio.
  • Si le han pedido que espere, pregunte el motivo. A veces esperar es necesario y correcto, pero debe haber un motivo y deben decírselo. Un calendario que se alarga sin motivo desaprovecha el periodo en el que el hueso cambia más deprisa.
  • Si no está claro el calendario de su prótesis definitiva. Si lleva meses con dientes provisionales en el camino clásico, o en un plan en el que el primer puente es provisional, y no le han dado una fecha, pídala por escrito. El material provisional se desgasta y, a medida que se desgasta, la oclusión se altera.

Cómo influye la duración en el coste

Cuanto más se alarga el calendario, más crecen las partidas que no aparecen en el presupuesto. Hay que tenerlas en cuenta al comparar.

Número de sesiones y viajes
Un plan repartido a lo largo de meses obliga a ir y volver cuatro o cinco veces. En los pacientes que vienen de otra ciudad o del extranjero, esta partida puede ser mayor que la diferencia entre presupuestos.
Días libres y pérdida de trabajo
La partida que la mayoría de los pacientes no calcula nunca. Cuando se suman los días libres de varios viajes, sale una cifra considerable.
Soluciones provisionales
La prótesis provisional que se lleva durante las esperas largas y los ajustes que requiere con el tiempo son partidas aparte. Con un calendario corto, esta partida se reduce.
Añadir hueso
La partida que más aumenta tanto la duración como el coste. Si hace falta o no se ve en la CBCT, y ese único dato separa el coste total de los dos caminos.

Preguntas frecuentes

¿De verdad termina el tratamiento con implantes en tres días?

El tratamiento se completa en tres días, es decir, en 72 horas: el primer día, la cirugía y la primera prueba; el segundo día, las pruebas; el tercer día, los dientes fijos definitivos. Los dientes que se colocan el tercer día son los definitivos; no hay un segundo puente que los sustituya más adelante, y al final del tercer día puede volver a casa. Pero el seguimiento no termina: las revisiones posteriores se hacen según el plan de seguimiento de la clínica. Por eso los días en la clínica y el calendario total describen cosas distintas.

¿Por qué en algunos sitios dicen seis meses?

Porque en el camino clásico la sujeción procede de la osteointegración, que se forma con el tiempo y tarda meses. Ese tiempo no se pasa en la clínica, sino en casa; durante ese periodo el paciente lleva una prótesis provisional removible. Si además hace falta añadir hueso, el total puede llegar a un año.

¿Qué es lo que más alarga el tratamiento?

Añadir hueso. Se hace el injerto, se esperan meses de cicatrización, después se coloca el implante y se vuelve a esperar. Cuando las dos esperas van una detrás de otra, el calendario llega a un año. Si este paso hace falta o no se ve en la CBCT.

¿Cuándo se pasa a los dientes definitivos?

Depende del camino. En el camino clásico, el puente definitivo se hace como una fase aparte una vez asentados los tejidos; no es correcto dar un día exacto: se decide según lo que se vea en las revisiones y debe incluirse en el calendario desde el principio. En el protocolo de tres días de Implant72, en cambio, no hay un paso aparte: los dientes que se colocan el tercer día son los dientes fijos definitivos.

Si el plazo se alarga, ¿hay que pagar más?

Depende de lo que incluya el presupuesto, y hay que preguntarlo por escrito. Debe quedar claro desde el principio qué ocurre si la entrega se aplaza porque no se obtiene la sujeción esperada, cuántas revisiones están incluidas y si los dientes definitivos entran en el presupuesto.

Si me trato los dos maxilares a la vez, ¿se alarga el plazo?

El proceso en la clínica no se alarga de forma apreciable; los implantes se colocan en la misma sesión. Lo que cambia es la extensión de la cirugía y, en consecuencia, que los primeros días resulten algo más cansados. Tratar los dos maxilares en momentos distintos, en cambio, aumenta el calendario total y el número de viajes.

¿Me quedaré sin dientes durante el tratamiento?

En la mayoría de los planes, no. En el camino clásico, durante la espera se lleva una prótesis provisional removible; en los planes con carga inmediata, el puente fijo se entrega en pocos días. Qué solución se va a utilizar debe preguntarse antes de empezar el tratamiento.

Fuentes

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