En detalle
En la endodoncia, la limpieza de verdad no la hace la lima, sino el líquido de irrigación: ¿qué cambia al activarlo?
En el laboratorio la diferencia es clara; en el paciente, la diferencia medida es pequeña, y las revisiones sistemáticas siguen hablando con cautela
Que el dolor no desaparezca después de una endodoncia, o que años después el mismo diente vuelva a dar problemas, es algo frecuente. La primera explicación que suele venir a la cabeza es esta: los conductos no se limpiaron bien. Detrás de esa frase hay algo de verdad, pero no donde se cree. Las limas dan forma al interior del diente; la limpieza de verdad la hace el líquido de irrigación que se introduce, porque ningún instrumento llega a la mayor parte de la superficie interior de la raíz. Las puntas ultrasónicas, los cabezales sónicos y los sistemas láser que destacan las clínicas se usan precisamente para activar ese líquido. La decisión sobre la endodoncia la toma el profesional que le atiende; aquí el objetivo es darle las preguntas que puede hacer.
Respuesta breve
La lima da forma al interior del conducto, pero no toca la mayor parte de la pared: en un estudio con microtomografía de conductos ovalados, la superficie que quedaba sin tocar estaba entre el 59,6 % y el 79,9 %. Los conductos laterales, los istmos y los rincones irregulares solo puede limpiarlos el líquido de irrigación. Activarlo significa ponerlo en movimiento con energía ultrasónica, sónica o láser. En el laboratorio se obtiene una pared del conducto claramente más limpia. En el paciente, en cambio, la diferencia medida en la curación es pequeña y las revisiones dicen que la evidencia es débil. El riesgo más serio no es el método, sino que el líquido salga por la punta de la raíz.
- Superficie que la lima no toca
- En los conductos ovalados queda sin tocar entre el 59,6 % y el 79,9 %
- Dónde la evidencia es sólida
- Eliminación de restos y del barrillo dentinario en el laboratorio
- Dónde la evidencia es débil
- Curación del ápice de la raíz y éxito a largo plazo
- Signo que se considera urgente
- Dolor intenso y repentino durante el procedimiento e hinchazón que crece deprisa
Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji
Adónde no llega la lima y qué hace el líquido
La endodoncia consta de dos trabajos distintos. El primero es la conformación: las limas ensanchan el interior del conducto y abren un camino por el que pueda avanzar el líquido. El segundo es la limpieza: el tejido muerto, la capa de bacterias y las virutas que se generan al limar se disuelven y se eliminan con el líquido de irrigación que se introduce. Cuando el tratamiento no da el resultado esperado, el problema no suele buscarse en el primer trabajo, sino en lo que ha dejado sin hacer el segundo.
Hay un motivo concreto: el interior de la raíz no es un tubo regular. Es un espacio aplanado, ovalado, que se estrecha y se ensancha a trechos. En un estudio de microtomografía publicado en el Journal of Endodontics se prepararon conductos ovalados de molares inferiores con cuatro técnicas de limado distintas, y ninguna llegó a toda la superficie. La media de superficie que quedó sin tocar a lo largo del conducto varió entre el 59,6 % y el 79,9 %, y en los cuatro milímetros apicales de la raíz, entre el 65 % y el 75 %. Es decir, por mucho cuidado con que se use la lima, la mayor parte de la pared no llega a tocarla.
La segunda dificultad está en los pasos finos que unen dos conductos entre sí. Se llaman istmos y a menudo están llenos de restos de tejido. En un estudio de microtomografía en el que se analizaron seiscientos primeros molares inferiores, se estudiaron 317 dientes con dos conductos mesiales y un istmo entre ellos; el lugar donde más se encontraban los istmos era el tercio apical de la raíz, es decir, la zona por la que la infección llega al hueso. La frase final del estudio dice que estas zonas, que los instrumentos no pueden preparar, deben desinfectarse por vía química.
El principal líquido de irrigación es el hipoclorito de sodio. Químicamente es pariente de la lejía, pero en odontología se usa en una forma diluida y preparada de manera controlada. Hace dos cosas a la vez: disuelve los restos de pulpa muerta y la capa que forman las bacterias, y mata los microbios. Una amplia revisión del British Dental Journal señala que las soluciones de alta concentración son más eficaces que las del 1 % y el 2 %, y que la irrigación es la única manera de actuar sobre las paredes que los instrumentos no tocan.
El EDTA tiene otra función. Durante el limado se acumula en la pared una capa fina de virutas; se llama barrillo dentinario y contiene materia orgánica e inorgánica, a veces también bacterias. Esta capa puede impedir que el material de obturación penetre en los túbulos dentinarios. El EDTA es una sustancia que captura iones metálicos y suele usarse como irrigación final para eliminar esa capa. La clorhexidina es el tercer nombre: deja un efecto antibacteriano duradero, tiene menos toxicidad celular que el hipoclorito y se recomienda como alternativa en situaciones como un ápice abierto o una perforación. Ninguno de los tres sustituye a los otros.
Activar significa poner en movimiento estos líquidos en lugar de introducirlos en el conducto y esperar. Cuando el líquido está quieto, el aire atrapado en la punta del conducto actúa como un tapón; en la literatura se llama bloqueo de vapor. En la activación ultrasónica, una punta fina vibra a muy alta velocidad dentro del líquido y genera fuerzas de cizallamiento; un metaanálisis mostró que este método eliminaba el bloqueo de vapor con claramente más frecuencia. Los sistemas sónicos usan puntas flexibles que vibran más despacio. En los métodos asistidos por láser, la punta se queda en la entrada del conducto y genera ondas de presión con pulsos cortos; PIPS y SWEEPS son dos nombres de este enfoque.
Las mediciones de laboratorio favorecen la activación. Un metaanálisis de Brazilian Oral Research combinó solo estudios que medían con microtomografía y que tenían, los tres, un riesgo de sesgo bajo; la irrigación ultrasónica pasiva reducía de forma significativamente mayor que la irrigación sin activar los restos de tejido duro acumulados en el conducto. En un metaanálisis de laboratorio que comparaba la activación sónica y la ultrasónica, en cambio, el panorama se dividió en dos: en la punta de la raíz, la puntuación de barrillo dentinario era menor en el grupo sónico, mientras que la adhesión de la obturación a la dentina era más fuerte en el grupo ultrasónico, y los autores lo interpretaron a favor del ultrasonido en cuanto al riesgo de filtración en la zona apical.
Al pasar al resultado medido en el paciente, el panorama se estrecha. Una revisión sistemática elaborada según el marco definido por la Sociedad Europea de Endodoncia y publicada en el International Endodontic Journal revisó todos los métodos complementarios usados en la periodontitis apical y encontró catorce estudios. Para la curación radiográfica, el metaanálisis solo fue posible con dos estudios de activación ultrasónica; a los doce meses no hubo diferencias significativas, y la solidez de la evidencia se calificó de baja para el ultrasonido y de muy baja para el láser de diodo. La conclusión cabe en una línea: no hay evidencia suficiente para recomendar ningún método complementario. En la misma época, la revisión del British Dental Journal tampoco encontró evidencia de que la activación ultrasónica mejore la curación ni la desinfección.
En los dos últimos años, este panorama ha cambiado un poco. Un metaanálisis publicado en Evidence-Based Dentistry combinó tres ensayos aleatorizados y 501 dientes de 474 pacientes; en el grupo con activación ultrasónica, la curación apical fue algo más frecuente que con la irrigación clásica con jeringa, pero el límite inferior del intervalo de confianza se quedó en 1,01. Una revisión publicada en 2026 en el Journal of Clinical Medicine combinó cinco ensayos aleatorizados y 451 dientes; con la irrigación activada, la curación fue significativamente más frecuente que con la irrigación clásica con jeringa, con una odds ratio de 2,25. En el subgrupo del láser la cifra fue mucho más alta, pero procede solo de tres estudios y el intervalo de confianza oscila entre 1,63 y 28,12; es decir, no se conoce la magnitud del efecto, y dar esa cifra aquí sería engañoso. Ambas revisiones consideraron la evidencia de fiabilidad moderada. Hoy, la frase correcta es esta: en la curación hay una diferencia favorable y significativa, pero la diferencia es pequeña, el número de estudios es de una sola cifra y ninguna revisión exige la activación.
A quién le afecta este tema y a quién no
La distinción siguiente muestra las situaciones en las que el debate sobre irrigación y activación tiene de verdad importancia y aquellas en las que el tema no cambia tanto como se espera. Qué se hará en su diente lo decide el profesional que lo explora.
Cuándo está indicado
- Dientes con endodoncia cuyas molestias no desaparecenAnte un dolor que persiste semanas después del procedimiento o que vuelve tras un periodo tranquilo, los restos y las bacterias que quedan en el conducto figuran entre las posibilidades. Cuando se plantea repetir el tratamiento, tiene sentido preguntar cómo se hará la irrigación.
- Dientes con infección en la punta de la raízCasi todas las revisiones que estudian clínicamente la irrigación activada se hicieron en dientes con infección visible en la radiografía en la punta de la raíz. La diferencia medida también se busca aquí: que la zona oscura del hueso se reduzca en el curso de los meses.
- Muelas con una anatomía de conductos complejaEn dientes en los que dos conductos están unidos por un paso fino, como la raíz mesial de los molares inferiores, la zona a la que no llega el instrumento es más amplia. Los estudios de microtomografía muestran que los istmos se encuentran con más frecuencia en el tercio apical de la raíz, es decir, en la zona más crítica.
- Cuando el dolor tras el procedimiento es importante para ustedSi ya ha pasado por una endodoncia difícil o no puede ausentarse mucho tiempo del trabajo, el dolor de los dos primeros días es un tema que le importa. Es también donde la activación parece más consistente en la literatura: no en la curación, sino en esos primeros días.
Cuándo no está indicado
- Dientes con una fisura vertical en la raízSi la línea de fractura se extiende a lo largo de la superficie de la raíz, ningún método de irrigación la cierra. En un diente así, lo que hay que valorar no es la calidad de la limpieza, sino si el diente se puede conservar. Lo que permite distinguirlo es la exploración y la medición de las bolsas.
- Si hay filtración en el empaste o la corona de encimaAunque el conducto se limpie y se obture de forma impecable, si las bacterias vuelven a entrar por el borde de la restauración de encima, el resultado cambia. En ese caso, lo primero que se valora es corregir el sellado de encima; la activación no es una herramienta que resuelva este problema.
- Dientes con el ápice muy abierto o sin terminar de desarrollarseEn los dientes con el ápice muy abierto, o ensanchado por reabsorción o por un procedimiento previo, el riesgo de que el líquido salga es mayor. Las revisiones lo sitúan entre los principales factores predisponentes del accidente con hipoclorito de sodio; en estos dientes, los profesionales son más prudentes con la presión.
- Cuando es el único motivo para elegir clínicaQue una clínica tenga un sistema ultrasónico o láser puede ser una buena señal, pero no determina por sí solo el resultado. La experiencia del profesional, que se localicen todos los conductos y la calidad de la restauración de encima determinan mucho más el resultado.
Qué ocurre, por orden, en la cita
La secuencia siguiente muestra el orden general de una sesión de endodoncia en la que se activa la irrigación. Todos los pasos se hacen en la misma cita; en los planes de dos sesiones, los cinco primeros pasos se dividen.
- 1
Localización de los conductos
Se abre un acceso por la parte superior del diente y se buscan las entradas de los conductos. Este paso es más decisivo de lo que parece: un conducto que pase desapercibido puede dejar sin sentido todo lo que se haga después. Por eso importan el aumento y una buena iluminación.
- 2
Conformación
Las limas ensanchan el conducto hasta la punta de la raíz. El objetivo no es solo raspar la pared, sino abrir un volumen por el que el líquido pueda circular libremente. La amplitud de la preparación es una cuestión de criterio: una preparación amplia deja menos superficie sin tocar, pero quita más tejido del diente.
- 3
Irrigación
El hipoclorito de sodio se introduce en el conducto con una aguja fina y se renueva muchas veces durante el procedimiento. Como actúa mientras permanece en el conducto, importan tanto la cantidad como la frecuencia con que se renueva. La punta de la aguja se mantiene lo bastante retirada como para no llegar a la punta de la raíz.
- 4
Activación
Se introduce en el conducto una punta ultrasónica o sónica y se hace funcionar en ciclos cortos; si se usa láser, la punta suele quedarse en la entrada del conducto. La aplicación se mide en segundos y se repite varias veces. En la irrigación final se usa EDTA para eliminar el barrillo dentinario.
- 5
Secado y obturación
El conducto se seca con puntas de papel y se obtura con un material que sella. Lo bien que se adhiere la obturación a la pared del conducto depende de lo limpia que estuviera antes la pared; en los estudios de laboratorio esa adhesión se puede medir.
- 6
Preguntas que puede hacer a su profesional
¿Cuántos conductos se han encontrado? ¿Qué líquidos se usan para la irrigación y en qué orden? ¿Se hará activación y con qué método? ¿Cuándo y con qué se hará el sellado de encima? ¿Cuándo se hará la radiografía de control? Si estas preguntas pueden responderse en una o dos frases, el plan está bien asentado.
Otras vías que se plantean con el mismo objetivo
La activación no es la única respuesta al problema de limpiar el conducto. Las opciones siguientes abordan el mismo problema desde distintos ángulos, y cuál es la adecuada lo decide el profesional que trata el diente.
Preparar el conducto más ancho
Los estudios de microtomografía muestran que pasar la preparación del número 25 al 40 reduce de forma significativa la proporción de superficie sin tocar. La moneda también tiene otra cara: cuando el ápice se ensancha al número 30 o más, aumenta el riesgo de que el líquido salga y se pierde más tejido del diente.
Activación dinámica manual
Es el método más sencillo, sin necesidad de aparatos: un cono de obturación que encaja en el conducto se mueve deprisa arriba y abajo dentro del líquido, y así se agita. Es barato y puede aplicarse en cualquier sitio. Sin embargo, en el metaanálisis en red que comparaba el dolor tras el procedimiento, este método quedó en último lugar, con las puntuaciones de dolor más altas.
Tratamiento en dos sesiones y medicación intraconducto
Sellar el conducto entre dos citas con un medicamento como el hidróxido de calcio es la vía clásica que se propone para desinfectar las zonas a las que no llegan los instrumentos. El estudio de microtomografía sobre los istmos también apunta en esa dirección en su conclusión. No es una alternativa a la activación, sino un tema que a menudo se valora junto a ella.
Sistemas de presión negativa y multifrecuencia
También se usan sistemas de presión negativa, que aspiran el líquido desde la punta de la raíz, y aparatos multifrecuencia, que lavan el conducto con un flujo continuo de líquido. Se señalan como el grupo más seguro en cuanto a extrusión y ocupan los primeros puestos en la clasificación de dolor. Su difusión, sin embargo, es limitada.
Retratamiento, cirugía apical o extracción
Si en un diente con endodoncia el problema persiste, la verdadera decisión no es cómo se hará la irrigación, sino qué vía se elegirá: repetir la endodoncia, extirpar quirúrgicamente la punta de la raíz o la extracción. Esta decisión la toma el profesional que explora el diente y no puede tomarse a distancia sin radiografías.
El accidente con hipoclorito de sodio y los puntos que se pasan por alto
El riesgo más serio de la irrigación es que el líquido salga por la punta de la raíz hacia el tejido de alrededor. Es poco frecuente, pero cuando ocurre se nota enseguida y requiere un manejo rápido. Estos son los puntos que conviene conocer.
Qué es el accidente con hipoclorito de sodio
Se llama así a la salida del líquido por la punta de la raíz hacia el tejido de alrededor o hacia el seno maxilar. En un estudio observacional de un solo centro citado por una revisión, sobre 1.123 dientes se describió una extrusión de hipoclorito en el 0,89 % y un accidente propiamente dicho en el 0,18 %; en esa serie no se vieron lesiones graves. El denominador son dientes, no personas. Es decir, es un suceso raro, pero un cuadro con el que muchos profesionales se encuentran a lo largo de los años.
Qué siente el paciente y cuándo
En un análisis de setenta y seis casos, los síntomas empezaron siempre en las primeras 24 horas. Los más frecuentes fueron un dolor repentino e intenso, hinchazón y hematomas bajo la piel; la mayoría de los casos afectaban al maxilar superior. La tríada descrita es esta: dolor de aparición brusca, sangrado o hematoma, e hinchazón que crece deprisa.
Qué pasa cuando ocurre
En ese mismo análisis, tres cuartas partes de los pacientes se curaron por completo con tratamiento médico y el resto necesitó una intervención quirúrgica. Entre los problemas descritos había cuadros relacionados con los nervios, necrosis de tejido y lesiones en la piel. La advertencia de los autores es clara: hay que tranquilizar al paciente, pero es imprescindible un seguimiento estrecho por los problemas que puedan aparecer más tarde. Si le ocurre algo así, no se salte las citas de control.
Situaciones que aumentan el riesgo
Las revisiones dividen los factores predisponentes en cuatro: los que dependen del paciente, del diente, del profesional y del líquido. Destacan los dientes posteriores del maxilar superior, las zonas donde la raíz sobresale del hueso, el ápice abierto o ensanchado, introducir la aguja tan profundo que quede encajada en el conducto y ejercer mucha fuerza sobre la jeringa. Las agujas con salida lateral reducen el riesgo, pero cuando la aguja queda encajada en el conducto, ningún diseño protege.
Tomar los indicadores tempranos por éxito
La revisión Cochrane advierte claramente sobre esto: el cambio en el número de bacterias del conducto o el dolor de los primeros días pueden no ser indicadores fiables del éxito a largo plazo. Que un método mate más bacterias en el laboratorio o deje menos dolor en los dos primeros días no permite prever cómo estará el diente años después.
Considerar el equipo como indicador de calidad
En la publicidad, los sistemas láser y ultrasónicos pueden presentarse como si fueran el tratamiento en sí. La evidencia actual no lo respalda. El mismo equipo no salva un tratamiento en el que no se han localizado todos los conductos o en el que el sellado de encima filtra.
Los días posteriores al procedimiento y el seguimiento
La endodoncia no es una cirugía, pero es normal que deje una sensibilidad durante unos días. La secuencia siguiente muestra la evolución general y los intervalos de control; varía según la persona y el estado del diente.
Primeras 24 a 48 horas
Es la etapa en que el dolor es más marcado. En el metaanálisis en red que combinó treinta y un estudios, el método con menos dolor el primer día fue la irrigación asistida por láser; la ventaja de la activación ultrasónica y la sónica sobre la irrigación clásica fue pequeña e incierta. El hallazgo más sólido del análisis, sin embargo, no tiene que ver con el método: los dientes que ya dolían antes del procedimiento duelen más, se use el método que se use.
Primera semana
La sensibilidad al morder suele remitir en este plazo. Si el dolor aumenta en lugar de disminuir, es pulsátil o dura más de una semana, no es la evolución normal. Para el uso de analgésicos y sus interacciones, consulte el prospecto y pregunte a su farmacéutico o a su médico.
Primer control, a partir del sexto mes
Si la infección de la punta de la raíz ha remitido solo se sabe con una radiografía de control, y para ello hay que esperar al menos seis meses. Es también donde empieza el seguimiento de los estudios clínicos sobre la irrigación activada. Aunque ya no tenga dolor, no se salte este control.
Después del primer año
En un metaanálisis que combinó resultados evaluados con CBCT (tomografía computarizada de haz cónico), la tasa de curación por dientes con criterios laxos fue del 87 %; con criterios estrictos, que exigen la desaparición completa de la infección, esa misma tasa bajaba al 36 %. La diferencia depende de cómo se defina el éxito. El mismo análisis sitúa el líquido de irrigación utilizado entre los factores que influyen en el resultado.
No espere en estos casos
- Si durante el procedimiento o justo después empieza un dolor intenso y repentino. Un dolor agudo que aparece de forma inesperada en un diente anestesiado puede ser el primer signo de que el líquido ha salido. Dígaselo en ese momento a su profesional; hay que detener el procedimiento.
- Si tiene en la mejilla o el labio una hinchazón que crece deprisa y un hematoma. Lo esperable es que los síntomas empiecen en las primeras 24 horas. Que la hinchazón crezca en minutos u horas y aparezcan hematomas en la piel es un cuadro que debe valorarse el mismo día.
- Si el entumecimiento o el hormigueo no desaparecen. La pérdida de sensibilidad y el hormigueo que persisten cuando ya ha pasado el efecto de la anestesia pueden indicar que un nervio se ha visto afectado. En lugar de esperar a ver qué pasa, avise a su profesional.
- Si hay fiebre, dificultad para tragar o una hinchazón que se extiende hacia el ojo. Son signos que requieren una valoración urgente. Si no puede contactar con su profesional, acuda a urgencias y diga en la primera frase que le han hecho una endodoncia.
Qué determina el alcance del tratamiento
Aquí no encontrará cifras. En la endodoncia, lo que determina el total no es el equipo utilizado, sino el alcance del trabajo:
- Tipo de diente y número de conductos
- Un diente anterior con un solo conducto y una muela con tres o cuatro conductos no son el mismo trabajo. La duración, el material empleado y la dificultad aumentan con el número de conductos.
- Primer tratamiento o retratamiento
- Abrir y volver a limpiar un conducto ya obturado requiere pasos adicionales, como retirar la obturación antigua y, si lo hay, quitar el poste.
- Número de sesiones y método utilizado
- Un tratamiento que se termina en una sola sesión no es lo mismo que un plan de dos sesiones con medicación intraconducto entre ambas. Hacer activación también añade tiempo a la cita.
- La restauración que se hará después
- El diente con la endodoncia terminada se valora junto con el sellado de encima. Si se hará un empaste o una corona es la partida principal que determina el alcance total; conviene preguntarlo desde el principio.
Preguntas frecuentes
Mi endodoncia no ha funcionado, ¿la causa es una irrigación insuficiente?
Puede ser, pero no es la única causa. Un ramal del conducto que ha pasado desapercibido, las bacterias que se filtran por el empaste o la corona de encima y una fisura que se forma en la raíz son al menos igual de frecuentes. No tienen la misma consecuencia: los dos primeros se pueden corregir, el tercero no. Cuál es el caso lo distinguen la exploración, la medición de las bolsas y la radiografía.
¿Es mejor la endodoncia con láser?
Hay datos favorables en cuanto al dolor tras el procedimiento. En el metaanálisis en red que combinó treinta y un estudios, el método con menos dolor el primer día fue la irrigación asistida por láser. En otro metaanálisis que combinó siete ensayos aleatorizados, el láser dejó menos dolor que la activación ultrasónica entre las 24 y las 48 horas; el efecto era claro con los láseres Er:YAG pulsados y no se vio en absoluto con el láser de diodo. En cambio, la diferencia en la curación es menor; esas dos revisiones consideran la evidencia de fiabilidad moderada, mientras que una revisión más amplia de 2023 considera insuficiente la evidencia para todos los métodos complementarios.
¿Debo buscar un profesional que haga activación ultrasónica?
No lo convierta en el único criterio. La revisión elaborada según el marco de la Sociedad Europea de Endodoncia indica que no hay evidencia suficiente para recomendar ningún método complementario en la periodontitis apical; los metaanálisis de los dos últimos años, en cambio, muestran una pequeña diferencia a favor de la activación ultrasónica. Leídos juntos, la conclusión es esta: es un complemento razonable, no una ventaja decisiva. Que se localicen todos los conductos y la calidad del sellado de encima determinan más el resultado.
¿Qué es el accidente con hipoclorito de sodio y cómo lo reconozco?
Se llama así a la salida del líquido de irrigación por la punta de la raíz hacia el tejido de alrededor. En el análisis de setenta y seis casos, los síntomas empezaron siempre en las primeras 24 horas, y la tríada descrita es esta: dolor intenso de aparición brusca, hematoma o sangrado, e hinchazón que crece deprisa. Si nota un dolor agudo inesperado en un diente anestesiado, dígalo enseguida.
Durante el procedimiento noté sabor a lejía en la boca, ¿ha habido un accidente?
Notar el sabor no significa por sí solo que haya habido un accidente. El accidente se describe de otra forma, y es bastante evidente: dolor intenso y repentino, hinchazón que crece deprisa y hematomas en la piel. Aun así, dígale a su profesional que nota el sabor, porque significa que el líquido se ha filtrado a la boca y hay que corregir el aislamiento. Procure no tragar el líquido y pregunte a su profesional si quiere que se enjuague con agua.
¿La activación aumenta mis posibilidades de curación?
La evidencia actual muestra un pequeño aumento, no una ventaja clara. En el metaanálisis que combinó tres ensayos aleatorizados, la curación fue algo más frecuente con activación ultrasónica: riesgo relativo de 1,10, con el límite inferior del intervalo de confianza en 1,01. En una revisión más reciente que combinó cinco estudios, con otra medida, la odds ratio de curación fue de 2,25. Ambas revisiones consideraron la evidencia de fiabilidad moderada y señalaron que hacen falta estudios de más calidad.
¿Qué pasa si el diente no se puede salvar? ¿Lo hacen ustedes?
La decisión sobre la endodoncia y el retratamiento no es de nuestro ámbito; la toma su propio dentista o un especialista en endodoncia. Qué poner en lugar de un diente que no se puede salvar y se extrae es una planificación aparte, y si el hueco abarca más de un diente, el tema pasa a la planificación de dientes fijos sobre implantes; ese es nuestro ámbito de trabajo. Si tiene una radiografía panorámica o un CBCT, escríbanos a través del formulario de solicitud y el equipo clínico le llamará. La decisión definitiva se toma tras la exploración y el CBCT.
Fuentes
- International Endodontic Journal (PubMed)Effectiveness of adjunct therapy for the treatment of apical periodontitis: A systematic review and meta-analysis
- Journal of Clinical Medicine (PMC)Prognosis of Periapical Lesions Treated by Activated Disinfection (PUI, Laser) Without the Use of Systemic Antibiotics: Systematic Review and Meta-Analysis
- Japanese Dental Science Review (PMC)Determining the optimal irrigation activation or agitation techniques for postoperative pain control: A network meta-regression of clinical trials
- Fundamental & Clinical Pharmacology (PubMed)Sodium hypochlorite accident diagnosis and management: Analysis from the literature and the French pharmacovigilance database
- Cochrane Database of Systematic Reviews (PMC)Irrigants for non-surgical root canal treatment in mature permanent teeth
- Journal of Endodontics (PubMed)Preparation of oval-shaped root canals in mandibular molars using nickel-titanium rotary instruments: a micro-computed tomography study
Páginas relacionadas
- Conservar o extraerEndodoncia fallida: ¿qué opciones tiene?Por qué fracasa una endodoncia, si el diente aún puede salvarse y cuándo se plantean la extracción y el implante. Comparación de tres opciones y criterios.
- Dolor y sensibilidad¿Es normal el dolor después de una endodoncia?Cuánto dolor es normal tras una endodoncia, por qué duele al morder y qué significa un dolor que aumenta o vuelve semanas después.
- En detalle¿Diente fisurado o raíz fracturada? Por qué no se vePor qué las fisuras no se ven en la radiografía, qué muestran la prueba de mordida y el sondaje, los límites de la CBCT y cuándo se pierde el diente.
- Dolor y sensibilidad¿Por qué duele un diente con corona de circonio?Sensibilidad tras la corona, mordida alta, caries bajo la corona o fisura: cómo distinguir la causa y cuándo el dolor no puede esperar.
- Conservar o extraer¿Salvar el diente o extraerlo y poner un implante?¿Salvar el diente o extraerlo y poner un implante? Los seis criterios que deciden, la diferencia entre salvable y que merezca la pena, y el precio de esperar.
Envíe su radiografía y le decimos qué opción es realista para su diente.
Pedir valoraciónSiguiente paso
Envíe su radiografía y revisamos juntos las opciones.
Comparta su CBCT o su radiografía panorámica. En 24 horas le escribimos qué opción es realista para su diente.
