Conservar o extraer

¿Intentar salvar el diente o extraerlo y poner un implante?

Qué hallazgos deciden y qué cambia si se espera

Decir que un diente «se puede salvar» no es lo mismo que decir que «merece la pena salvarlo». En esta página explicamos los criterios que determinan la decisión y cómo se van reduciendo las opciones a medida que se aplaza. Si nos envía su radiografía, en 24 horas le enviamos por escrito nuestra valoración previa sobre en qué lado se encuentra; la decisión definitiva se toma tras la exploración y el CBCT.

Respuesta breve

La decisión no se toma por un solo hallazgo. Se valoran seis cosas a la vez: cuánto tejido sano queda en el diente, si la raíz está entera, cuánto hueso queda a su alrededor, si el diente cumple realmente una función en la boca, cuántas veces se ha tratado y ha vuelto a estropearse y cuántos años le haría ganar el intento de salvarlo. Un diente puede salvarse técnicamente y, aun así, no merecer la pena. La verdadera decisión se toma entre estas dos frases.

Lo que determina la decisión
Integridad de la raíz y soporte óseo
Lo necesario para decidir
Exploración y CBCT (tomografía 3D)
Valoración previa
Con radiografía, en 24 horas
Nuestro ámbito
Falta de muchos dientes

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Que se pueda salvar no significa que merezca la pena salvarlo

Las dos frases se parecen, pero responden a preguntas distintas. «¿Se puede salvar?» es una pregunta técnica: si con los métodos disponibles este diente puede recuperarse hoy. «¿Merece la pena salvarlo?» pregunta otra cosa: cuántos años le hará ganar ese rescate, cuántas intervenciones más harán falta en ese tiempo y qué queda si fracasa. Es habitual que un diente responda «sí» a la primera pregunta y «no mucho» a la segunda.

La decisión depende de seis criterios. El primero es cuánto tejido sano queda por encima del nivel de la encía; si no hay una pared en la que sujetar una nueva corona, la restauración durará poco. El segundo es la integridad de la raíz: si la raíz tiene una fisura longitudinal, se abre a las bacterias un camino que no se puede cerrar y ningún tratamiento lo sella. El tercero es el soporte óseo, es decir, cuánto del hueso que sujeta la raíz sigue en su sitio.

El cuarto suele pasarse por alto: qué función cumple el diente en la boca. Una muela a la que no le queda ningún diente enfrente con el que masticar apenas soporta carga; someterse a una cirugía complicada para mantenerla en su sitio compensa poco. Si ese mismo diente es el pilar de un puente o está en la zona anterior, las cuentas cambian. El quinto es el historial de tratamientos: en un diente que se ha abierto y cerrado muchas veces, las expectativas de un nuevo intento no son tan altas como en el primero. El sexto es la dimensión temporal del coste: un procedimiento que hoy parece barato, sumado dos años después a la extracción y a la reposición del hueso perdido, puede superar en total el coste de haber tomado la decisión correcta desde el principio.

Pensar en un diente aislado del resto de la boca también lleva a decisiones equivocadas. Si solo hay un diente con problemas, las cuentas son sencillas. Pero si cinco o seis dientes están en entredicho, intentar salvarlos uno tras otro puede meterle en una cadena de reparaciones que se prolonga durante años; en cada eslabón se pierde un poco más de hueso y un poco más de tiempo. En un cuadro así, la pregunta no es «¿se salvará este diente?», sino «¿cuál es el plan para esta boca durante los próximos diez años?».

Hacia dónde apunta cada hallazgo

La distinción siguiente se aclara tras la exploración y el CBCT. Verse reflejado en la segunda lista no significa que el diente se vaya a extraer de inmediato; solo indica que se reduce lo que cabe esperar del intento de salvarlo.

Cuándo está indicado

  • Queda una pared sana por encima de la encíaSi hay tejido sano en el que sujetar un nuevo empaste o una corona, la restauración sigue soportando la carga de la masticación. La pared que queda es uno de los criterios más concretos de la decisión.
  • La raíz está enteraSi la raíz no tiene una fisura longitudinal, el cuerpo portante del diente está sano. Si el soporte óseo y la pared restante también son suficientes, puede construirse una nueva restauración sobre una raíz entera.
  • El soporte óseo se conserva en gran parteSi el hueso que rodea la raíz sigue en su sitio, no cabe esperar movilidad y el diente puede mantenerse durante años. Esto convierte el intento de salvarlo en un paso reversible.
  • El diente cumple una función real en la bocaSi tiene enfrente un diente con el que mastica, si es el pilar de un puente o si está en la zona anterior, merece la pena esforzarse más por mantenerlo. Reponer un diente que cumple una función también es más laborioso.

Cuándo no está indicado

  • Fisura vertical en la raízLa fisura abre a las bacterias un camino que no se puede cerrar; ningún empaste, endodoncia ni corona lo sella. Aquí de lo que hay que hablar no es de salvar el diente, sino de cuándo sustituirlo.
  • Fractura por debajo del nivel de la encíaSi no queda una pared sana en la que sujetar la corona, la restauración no dura mucho. No querrá volver al mismo punto dos años después, y además con menos hueso.
  • Se ha reabsorbido la mayor parte del huesoSi se ha perdido mucho del hueso que sujeta la raíz, el diente seguirá moviéndose y amenazará también el hueso de los dientes vecinos. La verdadera pregunta no es el diente, sino cómo conservar el hueso que queda.
  • El mismo diente se ha tratado muchas vecesCuantas más veces se ha abierto y cerrado un diente, menos tejido sano le queda. Las expectativas de un nuevo intento son bajas, y el tiempo empleado se paga en pérdida de hueso.

Cómo tomamos la decisión

Esta secuencia no es un tratamiento, sino un diagnóstico. Al final sabrá qué camino es realista para su boca y por qué; no decidimos por usted, ponemos los datos sobre la mesa.

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    Envíe su radiografía

    Si tiene una radiografía panorámica o un CBCT (tomografía computarizada de haz cónico), envíela a través del formulario. La imagen la lee el profesional que realizará el tratamiento y en 24 horas le decimos por escrito qué opciones hay sobre la mesa. Para este paso no necesita venir.

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    Exploración e historial del diente

    Valoramos las paredes sanas que quedan, la movilidad del diente y la profundidad de la bolsa de la encía. Al mismo tiempo, hablamos de cuántas veces se ha tratado este diente: una molestia que se repite se interpreta de forma distinta a un dolor que aparece por primera vez.

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    Imagen tridimensional

    El CBCT muestra las fisuras de la raíz y el límite de la pérdida ósea mucho mejor que la radiografía convencional; aun así, las fisuras finas no siempre se reflejan en la imagen. La decisión suele aclararse aquí. Si los hallazgos no quedan claros con la radiografía convencional, una decisión de salvar o extraer tomada sin ver un CBCT se basa en datos incompletos.

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    No miramos un solo diente, sino toda la boca

    Estudiamos a la vez los dientes vecinos del diente afectado, sus antagonistas y, si los tiene, sus puentes antiguos. Una decisión tomada sin ver cómo afecta salvar un diente al plan de los demás suele tener que replantearse dos años después.

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    Hablamos de las opciones con total claridad

    Le explicamos qué resuelve cada camino, cuántas visitas requiere, qué queda si fracasa y cuál es su carga total a lo largo del tiempo. Si su caso no es adecuado para nuestro protocolo, también se lo decimos.

Los caminos sobre la mesa

Ninguno de estos caminos es superior a los demás en términos absolutos; la ventaja depende del estado de la boca. El orden correcto empieza por el menos invasivo, porque si ese escalón fracasa, los demás siguen sobre la mesa.

01

Conservar el diente

Repetir la endodoncia, cirugía apical, tratamiento de las encías o una corona nueva. Si la raíz está entera, es lo primero que intentamos. Si fracasa, la opción del implante sigue ahí; lo contrario no es posible. Para dientes sin fisura en la raíz y con paredes sanas por encima.

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Aplazar la decisión de forma planificada

Si el diente no duele y no hay signos de inflamación, podemos aplazar la decisión con un seguimiento. Pero esto solo funciona si es un aplazamiento con fecha, controlado con radiografías de revisión; el aplazamiento olvidado es la opción más cara que vemos. Para dientes en los que la pérdida ósea no avanza.

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Extracción e implante unitario

Si falta un solo diente, para ese hueco se plantea un implante clásico o un puente. No es nuestro ámbito principal y se lo decimos con claridad a quien viene con el problema de un solo diente: para esto, ir a una clínica de su propia ciudad puede suponer menos viaje y menos gasto.

04

Extracción y solución fija de arcada completa

Si faltan muchos dientes, es posible salir en tres días de clínica con dientes fijos sobre implantes. Los implantes estratégicos que utilizamos se anclan mecánicamente en la capa externa dura del maxilar, es decir, en el hueso cortical; los implantes clásicos se sujetan en el hueso esponjoso, más blando, del interior, y hay que esperar a que se integren. De ahí sale la diferencia: en la mayoría de los casos adecuados no se plantean ni el injerto óseo ni meses de espera. Si la glucosa en sangre está controlada, también puede aplicarse en personas con diabetes.

Lo que debe saber antes de decidir

No lo escribimos para asustarle, sino para que pueda hacer las preguntas adecuadas vaya al dentista que vaya. Si un profesional no se lo explica por iniciativa propia, pregúnteselo usted.

Aplazar reduce las opciones

Mientras continúan la inflamación alrededor de la raíz o la enfermedad de las encías, el hueso sigue reabsorbiéndose. Una zona en la que hoy podría hacerse la extracción y el implante con el mismo plan puede requerir, meses después, primero añadir hueso y después esperar. Aplazar no hace desaparecer la decisión; se la devuelve en una versión más difícil.

El orden no tiene vuelta atrás

Si el intento de salvar el diente fracasa, la extracción sigue siendo posible; pero un diente extraído no puede volver a ponerse. Por eso, mientras la raíz esté entera, casi siempre intentamos primero salvarlo. Saltarse un intento razonable e ir directamente a la extracción también es un error.

El diente salvado no dura para siempre

Un diente salvado a duras penas no promete la misma vida útil que un diente sano. Pida una respuesta a la pregunta «¿cuántos años más durará este diente?»; «no se sabe» también es una respuesta, y tiene que plantear su plan en función de ella.

Nuestro método no responde a todas las preguntas

El protocolo que aplicamos está pensado para la arcada completa o la falta de muchos dientes. Para una boca con un solo diente problemático y el resto sano, este método no es la herramienta adecuada, y así se lo diremos. Si hay una infección de las encías no controlada, también hay que resolver ese cuadro antes de la cirugía.

Qué puede esperar después

La recuperación de los dos caminos no se parece. En los tratamientos que conservan el diente, la recuperación suele durar unos días. La secuencia siguiente se aplica cuando se opta por la extracción y la solución fija de arcada completa.

  1. Tres días de clínica

    El primer día, planificación, extracciones si son necesarias y colocación de los implantes; el segundo día, pruebas con los dientes de prueba; el tercer día, colocación de sus dientes fijos definitivos. No pasa este tiempo sin dientes; sus primeros dientes de prueba se colocan el primer día, pocas horas después de los implantes.

  2. Primera semana

    Es normal cierta hinchazón y sensibilidad; suelen remitir a partir del tercer día. El frío local y la medicación que le damos suelen bastar. En este periodo le pedimos una alimentación blanda y que limpie la zona con suavidad.

  3. Primeros tres meses

    En este periodo se completa la cicatrización de los tejidos. Como sus dientes fijos están colocados desde el principio, su vida diaria continúa; solo le pedimos que tenga cuidado con los alimentos duros y pegajosos. Los controles intermedios también podemos hacerlos a distancia.

  4. A largo plazo

    El cuidado no es muy distinto del de los dientes naturales: cepillado regular, limpieza interdental y una revisión anual. El tabaco y la glucosa en sangre no controlada perjudican la cicatrización; hablamos de ambos desde el principio.

No espere en estos casos

  • Si la hinchazón aumenta a partir del tercer día. Durante la cicatrización se espera que la hinchazón disminuya; si aumenta, debe valorarse.
  • Si tiene fiebre. La fiebre puede ser un signo de infección. Escríbanos sin esperar.
  • Si el entumecimiento no desaparece. Comunique sin demora un entumecimiento persistente en el labio o en el mentón.

Qué determina el coste

En esta página no damos cifras, porque la cifra correcta solo puede darse después de ver el CBCT y el coste de los dos caminos es muy distinto. Envíe su radiografía y le detallaremos por escrito el alcance y la cifra. Estas son las partidas que determinan el precio:

El camino elegido
Conservar un diente y una solución fija de arcada completa no son trabajos del mismo alcance. Pero compararlos directamente también es engañoso: uno resuelve un diente y el otro, el plan de toda la boca.
Cuántos dientes entran en el cuadro
El problema de un solo diente y el hecho de que varios dientes estén a punto de perderse a la vez suponen planes distintos. Resolverlos juntos suele suponer menos visitas y un coste total menor.
Si hace falta cirugía adicional
Si se necesita añadir hueso o una elevación de seno (sinus lift), el alcance aumenta. Con los implantes que se anclan en el hueso cortical, en la mayoría de los casos adecuados esta partida no entra en juego; también hay casos en los que sí entra, y lo decimos desde el principio.
El total a lo largo del tiempo
El precio del procedimiento de hoy es solo la mitad de la historia. Volver varias veces al mismo diente, acabar igualmente en la extracción y reponer entretanto el hueso perdido eleva el total. Pida la cuenta de los próximos años, no la de un solo procedimiento.

Preguntas frecuentes

Un dentista me dijo «vamos a salvarlo» y otro «hay que extraerlo». ¿Quién tiene razón?

Los dos pueden tener razón según los datos que han visto. La causa más frecuente es que uno de ellos no haya visto el CBCT: la fisura de la raíz y el límite real de la pérdida ósea a menudo no se ven en la radiografía convencional. Cuando pida una segunda opinión, lleve también sus imágenes para que se hable sobre los mismos datos. Si nos envía su radiografía, le damos la segunda opinión por escrito.

Mi diente se mueve, pero no me duele. ¿Tengo prisa?

Que no duela no significa que el problema no avance. La movilidad suele indicar que se ha perdido parte del hueso que sujeta la raíz, y ese proceso puede avanzar en silencio. Si debe darse prisa o no lo determina cuánto hueso queda, y eso lo muestra la radiografía. Si tiene hinchazón, fiebre o mal sabor de boca, no espere.

Si intento salvarlo y no funciona, ¿pierdo la posibilidad de ponerme un implante?

Por lo general no, pero tampoco sale gratis. Si el intento fracasa, la opción del implante sigue sobre la mesa; la verdadera pérdida está en el hueso que se reabsorbe mientras tanto. Por eso, antes de intentarlo, pida desde el principio una respuesta a la pregunta «¿en cuánto tiempo veremos el resultado?». Un plan que deja el resultado en el aire durante un año puede salir más caro que el propio intento.

Tengo varios dientes dudosos en la boca. ¿Intento salvarlos uno por uno?

Es uno de los atascos que más vemos. Tratar los dientes uno tras otro puede generar una cadena de reparaciones en la que cada vez se aplaza el siguiente problema. En un cuadro así, no hay que hablar de los dientes uno por uno, sino del plan de la boca para los próximos diez años. Algunos dientes se quedan en su sitio dentro de ese plan y otros no.

Solo tengo un diente afectado y está en mal estado. ¿Es adecuado para mí el implante en 72 horas?

Probablemente no, y se lo decimos con claridad. El protocolo que aplicamos está pensado para la arcada completa o la falta de muchos dientes. Para un único hueco en una boca por lo demás sana, es más adecuado un implante clásico o un puente; hacérselo en su propia ciudad puede suponerle menos viaje y menos gasto. Envíenos de todos modos su radiografía; si no es adecuado, se lo diremos por escrito.

Soy diabético. ¿Son arriesgados para mí la extracción y el implante?

La diabetes, por sí sola, no es un impedimento; lo determinante es si su glucosa en sangre está controlada. En pacientes controlados aplicamos el protocolo. Si su glucosa lleva tiempo fluctuando, para su cicatrización es prioritario estabilizarla antes que operar; en ese caso planificamos junto con su médico un periodo de preparación.

¿Por qué no indican el precio en la página?

Porque el coste de los caminos de esta página es muy diferente y no podemos decirle en cuál se encuentra sin ver el CBCT. La cifra que escribiéramos o le asustaría sin necesidad o cambiaría en la clínica. Envíe su radiografía y le detallaremos el alcance por escrito, partida por partida.

Fuentes

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