En detalle

¿Qué es este pliegue de tejido que crece bajo mi dentadura postiza y hay que operarlo?

El crecimiento fibroso en el borde de la prótesis, el enrojecimiento del paladar y la cresta flácida son tres cuadros distintos, y sus tratamientos también lo son

Si en el borde de la prótesis que lleva desde hace años ha notado un tejido plegado que se mueve al cogerlo con los dedos, tiene un nombre: crecimiento fibroso por el borde de la prótesis, es decir, épulis fisurado. A veces, junto a él, la parte del paladar que cubre la prótesis se enrojece, y ese es un cuadro distinto. Un tercero es una cresta blanda que sustituye al hueso en la zona anterior del maxilar superior y que se desplaza al presionarla con la mano. Los tres nacen de la misma causa, es decir, de que la base que hay bajo la prótesis cambia con los años, pero sus tratamientos son distintos y lo que funciona en uno no sirve en otro. El tema de esta página es distinguir en cuál basta con ajustar la prótesis y en cuál hace falta cirugía.

Respuesta breve

Lo más probable es que sea un crecimiento fibroso causado por el borde de la prótesis al presionar durante años el mismo punto, y no siempre requiere cirugía. En la fase inicial, cuando el tejido aún está blando y enrojecido, si se acorta el borde de la prótesis o se rebasa, las molestias suelen remitir. Si el tejido se ha endurecido y se ha convertido en un pliegue fibroso permanente, no desaparece del todo aunque cese la presión; en esos casos hay que extirparlo quirúrgicamente y, a veces, añadir tejido en la zona. No es posible distinguirlo a simple vista. Toda llaga o hinchazón que no desaparezca en dos o tres semanas debe explorarse siempre.

Los tres cuadros más frecuentes
Crecimiento fibroso en el borde, enrojecimiento del paladar, cresta anterior flácida
Con qué frecuencia aparece
En un estudio, al menos una lesión en el 78 % de los portadores de prótesis
El factor más potente que usted puede cambiar
Quitarse la prótesis por la noche y limpiarla a diario
La regla indiscutible
Toda llaga o hinchazón que no desaparezca en dos o tres semanas debe explorarse

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Qué ocurre bajo la prótesis y qué cuadro es cada uno

Tras la extracción de los dientes, el hueso que los sostenía entra en un proceso de reabsorción lento y continuo. La prótesis, en cambio, conserva la forma que tenía el día en que se hizo. Con los años, la prótesis se hunde, su borde se clava en el surco entre la encía y la mejilla o el labio, y en esa línea se produce una presión constante. El organismo responde a esta irritación crónica produciendo tejido conjuntivo. Lo que aparece es un pliegue blando que envuelve el borde de la prótesis, a menudo con dos hojas y una hendidura entre ellas. Se conoce como crecimiento fibroso por el borde de la prótesis, y en la literatura aparece como épulis fisurado o hiperplasia fibrosa inflamatoria.

Hay mediciones que muestran lo frecuente que es. En un estudio transversal publicado en Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal, el 78 % de 97 portadores de prótesis superior tenía al menos una lesión relacionada con la prótesis. La distribución es esta: estomatitis protésica, 63 %; crecimiento fibroso, 19 %; úlcera traumática, 11 %; queilitis angular, 8 %, y queratosis friccional, 2 %. En el mismo estudio, la costumbre de dejarse la prótesis puesta por la noche aparece como un factor que triplica el riesgo de lesiones; la placa acumulada, no sumergir nunca la prótesis en una solución limpiadora y llevar mucho tiempo usando la misma prótesis también figuran entre los factores significativos.

El segundo cuadro es la estomatitis protésica, es decir, el enrojecimiento de la parte del paladar que cubre la prótesis. Una revisión sistemática publicada en Journal of Fungi, que reúne veintiocho estudios y 4.243 personas, indica que en los portadores de prótesis este cuadro se describe con una frecuencia que varía entre el 20 % y el 67 %. Detrás suele haber una proliferación de levaduras; como factores predisponentes se citan no quitarse la prótesis por la noche, una higiene insuficiente de la prótesis y de la boca, que la prótesis envejezca y se vuelva porosa, la sequedad de boca, la diabetes y el tabaquismo intenso. Lo más engañoso de este cuadro es que es silencioso: la revisión indica que a menudo los pacientes no refieren ninguna molestia y que solo se descubre en la exploración, y que algunas personas notan un ligero escozor o un sabor salado.

Un trabajo publicado en el International Journal of Dentistry que resume las revisiones sistemáticas de la última década da el mismo intervalo de frecuencia y divide el cuadro en tres grados: una forma leve, limitada a puntos enrojecidos; un enrojecimiento que se extiende por todo el paladar, y el grado más avanzado, con relieves rugosos de aspecto de coliflor. Se indica que este grado más avanzado aparece en el 4,43 % de los casos. Los escalones de tratamiento que enumera la misma revisión son estos: primero eliminar los factores predisponentes, corregir la higiene de la prótesis, dejar de usarla por la noche, rebasar o renovar la prótesis que no ajusta y, cuando haga falta, un antifúngico local. Solo en los casos avanzados que no remiten se plantea la extirpación quirúrgica o con láser.

El tercer cuadro es la cresta flácida. Según la definición de un ensayo aleatorizado publicado en BMC Oral Health, se trata de un tejido blando excesivamente móvil que sustituye al hueso y aparece con más frecuencia en la zona anterior del maxilar superior; es consecuencia de la reabsorción ósea que continúa tras la pérdida de los dientes. Aquí el problema no es la inflamación ni la irritación, sino que la base es inestable: la prótesis se desliza sobre este tejido con cada mordida. El mismo estudio compara en veintiséis pacientes el escaneado intraoral con la técnica clásica de ventana y no encuentra diferencias significativas entre ambos métodos ni en calidad de vida ni en retención. Otro hallazgo llamativo es que la retención de la prótesis disminuyó en casi una cuarta parte en seis meses en ambos grupos; es decir, la base de debajo sigue cambiando.

El denominador común de estos tres cuadros es que la base que hay bajo la prótesis cambia con los años, pero sus tratamientos son distintos. En el crecimiento fibroso, el problema es mecánico: el borde que presiona. En la estomatitis protésica, el problema es microbiológico y de higiene: la placa acumulada y la prótesis que no se quita por la noche. En la cresta flácida, el problema está en la base y se intenta manejar con la técnica de impresión. Intentar resolver uno con el tratamiento de otro es el error más frecuente. Hacerle una prótesis nueva a alguien con el paladar enrojecido, si no cambian los hábitos, trae de vuelta el mismo cuadro en unos meses; y usar un antifúngico para el pliegue fibroso del borde no sirve absolutamente de nada.

Digamos también dónde es débil la evidencia. No hemos encontrado ningún ensayo aleatorizado que muestre en qué casos el crecimiento fibroso remitirá con un ajuste de la prótesis y en cuáles acabará en cirugía; la literatura sobre este tema se compone sobre todo de descripciones de casos aislados, y un solo caso no establece una regla general. Las revisiones sobre estomatitis protésica también señalan sus propios límites: los resultados son incoherentes entre estudios, los métodos de toma de muestras son distintos y la calidad de las investigaciones incluidas es muy variable. Es decir, la hoja de ruta que sigue refleja la línea común de la práctica clínica, no un algoritmo confirmado por la evidencia.

En qué casos basta con ajustar la prótesis y en cuáles se plantea la cirugía

La distinción siguiente refleja la línea general que se sigue en las clínicas. La decisión depende de la consistencia del tejido, de su tamaño y de cuánto tiempo lleva ahí; eso solo puede decirlo el profesional que lo explora.

Cuándo está indicado

  • Si el tejido todavía está blando y enrojecidoEn un pliegue de formación reciente, que se blanquea al presionarlo con la mano y tiene aspecto inflamatorio, el primer paso es eliminar la presión. Se acorta el borde de la prótesis, se rebasa o se aplica durante un tiempo un rebase blando. En esta etapa, lo esperable es que las molestias remitan.
  • Si lo que predomina es el enrojecimiento del paladarSi el enrojecimiento aparece solo o con un ligero escozor, lo principal es la higiene y dejar de usar la prótesis por la noche. En los escalones que enumera la revisión, la cirugía va al final y solo se plantea para los relieves avanzados que no remiten.
  • Si la prótesis no se ha renovado en añosComo el hueso de debajo se ha reabsorbido, la prótesis ya no ajusta, y por eso la irritación es constante. En un caso así, antes de tocar el tejido se aborda la propia prótesis; si no, el tejido extirpado vuelve a formarse por la misma causa.
  • Quienes tienen una cresta flácidaEn este cuadro, la primera vía no es la cirugía, sino la técnica de impresión. En el ensayo aleatorizado no hay diferencias de resultado entre el escaneado intraoral y la técnica clásica de ventana, pero los pacientes dicen preferir el escaneado por el menor tiempo en el sillón y las menores molestias.

Cuándo no está indicado

  • Si el tejido se ha endurecido y se ha convertido en un pliegue permanenteEl tejido fibroso maduro, aunque se reduzca algo cuando cesa la presión, no desaparece por sí solo. Una de las tareas clásicas de la llamada cirugía preprotésica es precisamente eliminar este exceso de tejido causado por la irritación. En estos casos, ajustar la prótesis no basta por sí solo.
  • Si hay una llaga o una hinchazón que no se cura en dos o tres semanasEsto ya no es cuestión de ajustar la prótesis. La guía del NICE sobre derivación por sospecha de cáncer recomienda derivar por sospecha de cáncer ante una ulceración inexplicada en la boca que dure más de tres semanas. Esperar a ver qué pasa no es lo correcto.
  • Si hay una zona roja o mixta roja y blancaLa misma guía recomienda una valoración urgente por el dentista ante una masa en el labio o dentro de la boca y ante manchas rojas o mixtas rojas y blancas. Una zona así no debe despacharse dando por hecho que es irritación por la prótesis.
  • Si el tejido está duro, sangra o crece deprisaLa dureza, el sangrado espontáneo, el crecimiento rápido y la sensación de que está adherido al tejido de alrededor son hallazgos por los que no debe retrasar la exploración. En un cuadro así, lo habitual es enviar la pieza extirpada a estudio anatomopatológico.

El camino que se sigue en la clínica

El orden siguiente muestra los pasos que se siguen en general con un paciente que acude por un crecimiento de tejido bajo la prótesis. Algunos pasos pueden omitirse; lo que decide es la consistencia del tejido y el estado de la prótesis.

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    Exploración y diagnóstico diferencial

    El profesional distingue primero ante qué cuadro se encuentra: un pliegue fibroso que se asienta en el borde de la prótesis, un enrojecimiento generalizado del paladar o una cresta inestable. La consistencia del tejido, sus límites, cuánto tiempo lleva ahí y su relación con el borde de la prótesis determinan esta distinción. Si hay un hallazgo que despierta sospechas, se pasa directamente al estudio del tejido.

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    Eliminación de la irritación

    Se acorta el borde de la prótesis que presiona y puede aplicarse durante un tiempo un rebase blando. Algunos profesionales piden que se retire la prótesis durante determinados periodos para ver la forma real del tejido. Esta etapa es a la vez un tratamiento y una prueba: cuánto remite el tejido al cesar la presión determina la siguiente decisión.

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    Rebasado o renovación de la prótesis

    Si la prótesis no ajusta porque la base ha cambiado, el trabajo principal se hace aquí. El rebasado puede aliviar en poco tiempo; si la reabsorción ósea está muy avanzada, se plantea una prótesis nueva. Si se omite este paso, todo lo que se haga después será provisional.

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    Extirpación quirúrgica, si hace falta

    El tejido fibroso endurecido se extirpa quirúrgicamente y la pieza extirpada se envía a estudio anatomopatológico. Cuando se extirpa una zona amplia, el surco puede quedar menos profundo; por eso, en algunos casos, en la misma sesión se hace un procedimiento para profundizar el surco y se añade tejido en la zona. La ampliación del surco y el aporte de tejido blando en la zona son los procedimientos que se hacen con este fin.

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    Curación y prótesis nueva

    Si se ha hecho cirugía, se espera a que el tejido adopte su forma, y la prótesis nueva o el nuevo rebase se hacen al final de esta etapa. Si se hace antes, la prótesis se fabrica para una base que aún no se ha asentado. Si se mantienen los mismos hábitos, el cuadro vuelve; dejar de usar la prótesis por la noche y la limpieza diaria forman parte del tratamiento en este punto.

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    ¿Seguir con la prótesis o valorar los dientes fijos?

    Si la reabsorción ósea está avanzada, cada prótesis que se renueve llegará al mismo punto al cabo de unos años. Esta distinción la determina el hueso de su maxilar y no se puede establecer sin imágenes. Si tiene una radiografía panorámica o un CBCT, envíelo a través del formulario; el médico que realizaría el tratamiento revisa las imágenes y le respondemos por escrito en 24 horas si lo que se plantea es seguir con la prótesis o una prótesis fija sobre implantes. Es una valoración previa; la decisión definitiva se toma tras la exploración y el CBCT.

Las opciones que se plantean

Más que alternativas entre sí, las siguientes son opciones que corresponden a cuadros distintos y a grados distintos.

01

Corrección del borde y rebase blando

Es la intervención más leve. Se acorta el borde que presiona y, si hace falta, se aplica durante un tiempo un rebase blando para que el tejido se recupere. Es la vía de elección en los tejidos blandos y enrojecidos de la fase inicial.

02

Rebasado de la prótesis

Si por la reabsorción del hueso se ha formado un hueco entre la prótesis y el tejido, se rellena ese hueco. Si la causa de la irritación es una prótesis que no ajusta, esto es lo que hay que hacer antes de tocar el tejido.

03

Prótesis nueva

Si la prótesis es muy antigua, está rota o la reabsorción ósea ha avanzado tanto que el rebasado no basta, se plantea una prótesis nueva. Si la prótesis nueva tiene que hacerse después de la cirugía, se espera a que el tejido adopte su forma.

04

Extirpación quirúrgica y aporte de tejido

En el tejido fibroso endurecido, este es el tratamiento principal. La pieza extirpada se envía a estudio anatomopatológico. En zonas amplias, para que el surco no quede poco profundo, puede añadirse un procedimiento que lo profundice y colocarse tejido blando en la zona.

05

Prótesis fija sobre implantes

Todos los cuadros que aparecen bajo la prótesis nacen de que el soporte se toma de la encía. Los dientes fijos toman el soporte del hueso, y desaparece la presión crónica que ejerce el borde de la prótesis. En nuestro plan, el primer día se realiza el CBCT y se revisa el plan, se colocan los implantes, se toma la impresión digital y se colocan los primeros dientes de prueba; el segundo día se hacen las pruebas y se elige el color definitivo; el tercer día se fijan los dientes finales. Los dientes que se colocan el tercer día son los dientes fijos definitivos.

Riesgos y errores más frecuentes

En este cuadro, el verdadero riesgo no viene del procedimiento en sí, sino de hacer las cosas en el orden equivocado y de los retrasos. Estos son los apartados que señalan tanto la literatura como la práctica diaria.

Extirpar el tejido sin eliminar la causa

Si la prótesis se sigue usando igual, el tejido fibroso vuelve a formarse en la misma línea. La cirugía no sustituye a eliminar la presión; ambas cosas se hacen juntas. Que el tejido extirpado vuelva no suele ser un fracaso quirúrgico, sino la consecuencia de un ajuste de la prótesis que quedó a medias.

Tomar una llaga de la boca por una llaga de la prótesis

La mayoría de las llagas por la prótesis se deben a la presión y se cierran cuando se elimina esa presión. Si una llaga no se cierra, algo persiste. La guía del NICE recomienda derivar por sospecha de cáncer ante una ulceración inexplicada en la boca que dure más de tres semanas; no alargue ese plazo por su cuenta.

No dar importancia al enrojecimiento del paladar porque no molesta

La revisión sistemática indica que la estomatitis protésica a menudo no da ninguna molestia y solo se descubre en la exploración. Que no duela no significa que esté bien; si no se trata, puede avanzar hasta el grado más grave.

No quitarse la prótesis por la noche

El uso nocturno se ha medido como un factor que triplica el riesgo de lesiones y se considera el principal factor predisponente de la estomatitis protésica. En un estudio con tres años de seguimiento en personas muy mayores, el riesgo de neumonía fue claramente mayor en quienes dormían con la prótesis puesta. Salvo que haya un motivo que lo desaconseje, la prótesis se quita por la noche.

Que el surco quede poco profundo tras la cirugía

Cuando se extirpa una zona amplia de tejido, el surco entre la mejilla o el labio y la encía puede quedar menos profundo, y se reduce la superficie en la que se sujeta la prótesis. La ampliación del surco y el aporte de tejido blando en la zona son los procedimientos que se hacen para resolver este problema.

Los días siguientes si se ha hecho cirugía

La secuencia siguiente muestra la evolución general tras un procedimiento en el que se extirpa el tejido fibroso bajo la prótesis. Puede variar unos días según el tamaño de la zona extirpada y si se ha añadido tejido.

  1. Primeros tres días

    Hay sensibilidad y una ligera hinchazón en la zona. Tomar alimentos blandos y templados, no forzar la zona y usar con regularidad los medicamentos que le indique su médico son la base de esta etapa. Para el uso de los medicamentos y sus interacciones, consulte el prospecto y pregunte a su farmacéutico o a su médico.

  2. Primera y segunda semana

    Los bordes de la herida se cierran y, si hay puntos, se retiran en esta etapa. Cuándo y cómo volver a ponerse la prótesis lo decide su médico; en algunos casos se pone con un rebase provisional y en otros no se pone durante un tiempo. El resultado de anatomía patológica suele llegar en esta etapa.

  3. Tercera y cuarta semana

    El tejido empieza a adoptar su forma. En esta etapa se decide cuándo tomar la impresión para la prótesis nueva o el nuevo rebase. Una impresión tomada demasiado pronto registra una base que aún no se ha asentado, y la prótesis deja de ajustar en poco tiempo.

  4. Meses siguientes

    Como el hueso de debajo sigue reabsorbiéndose, la prótesis vuelve a aflojarse con el tiempo. En el ensayo aleatorizado con pacientes con cresta flácida, la retención disminuyó en casi una cuarta parte en seis meses. La frecuencia de los controles se fija según el plan de seguimiento de la clínica.

No espere en estos casos

  • Si la herida no se ha cerrado en dos o tres semanas. Ya no es algo que se resuelva ajustando la prótesis. La guía del NICE recomienda derivar por sospecha de cáncer ante una ulceración inexplicada en la boca que dure más de tres semanas. No retrase la cita.
  • Si el tejido se endurece, sangra o crece deprisa. El sangrado espontáneo, la dureza y el crecimiento rápido son hallazgos que hay que valorar. No es de esperar que se expliquen por la irritación de la prótesis.
  • Si hay una hinchazón en el cuello que no desaparece. La misma guía incluye la hinchazón del cuello inexplicada y persistente entre los motivos de derivación. Si aparece junto con hallazgos dentro de la boca, la situación es aún más urgente.
  • Si hay fiebre, una hinchazón que se extiende o mal sabor. Tras la cirugía, lo esperable es que vaya a menos. Una hinchazón que aumenta, la fiebre y el mal sabor de boca pueden ser signos de infección; llame a la clínica el mismo día.

Cómo figura este tratamiento en el presupuesto

No es un único procedimiento, sino un proceso formado por varios pasos, y qué pasos harán falta no se sabe antes de la exploración. Aquí no encontrará cifras; estos son los apartados en los que conviene fijarse al leer el presupuesto:

Qué pasos hacen falta de verdad
La corrección del borde, el rebasado, la prótesis nueva y la cirugía son partidas distintas. Pregunte uno por uno cuáles figuran en el presupuesto que le presentan y por qué hace falta cada uno.
Tamaño de la zona extirpada y si se añadirá tejido
Extirpar un pliegue pequeño no es lo mismo que extirpar una zona amplia y profundizar el surco. Si se va a añadir tejido blando, es otro paso más.
Si el estudio anatomopatológico está incluido
Enviar a estudio el tejido extirpado es lo habitual. Averigüe desde el principio si este estudio está incluido en el precio.
Si después habrá que renovar la prótesis
Tras la cirugía, en la mayoría de los casos hace falta un nuevo rebase o una prótesis nueva. La partida que determina el total no suele ser la cirugía, sino este último paso.

Preguntas frecuentes

¿Este pliegue en el borde de mi prótesis puede ser cáncer?

Lo más probable es que no; un aumento benigno de tejido causado por el borde de la prótesis al presionar durante años el mismo punto es la explicación mucho más frecuente de este cuadro. Pero no es posible distinguirlo a simple vista, y por eso hay un umbral: la guía del NICE sobre derivación por sospecha de cáncer recomienda derivar por sospecha de cáncer ante una ulceración inexplicada en la boca que dure más de tres semanas. Por eso también es lo habitual enviar el tejido extirpado a estudio anatomopatológico.

Si dejo de ponerme la prótesis una temporada, ¿se pasa solo?

En parte. Si el tejido aún está blando y enrojecido, remite claramente cuando cesa la presión. Si se ha convertido en un pliegue fibroso endurecido, aunque se reduzca algo, no desaparece del todo. Además, no ponerse la prótesis no es una solución a largo plazo; la cuestión de fondo es por qué presiona la prótesis, es decir, cuánto ha cambiado la base de debajo.

Tengo el paladar rojo pero no me duele nada, ¿es importante?

Sí, es importante. La revisión sistemática que reúne veintiocho estudios indica que la estomatitis protésica a menudo no da ninguna molestia y solo se descubre en la exploración; algunas personas notan un ligero escozor o un sabor salado. Si no se trata, es un cuadro que se extiende por todo el paladar y, en su grado más avanzado, adquiere un aspecto rugoso. Que no haya molestias no significa que no haga falta intervenir.

¿Debo quitarme la prótesis por la noche?

Sí, salvo que haya un motivo que lo desaconseje. En un estudio transversal, dejarse la prótesis puesta por la noche aparece como un factor que multiplica por tres, aproximadamente, el riesgo de lesiones relacionadas con la prótesis. Las revisiones sobre estomatitis protésica también consideran el uso nocturno el principal factor predisponente. Además, en un estudio con tres años de seguimiento en personas muy mayores, el riesgo de neumonía fue claramente mayor en quienes dormían con la prótesis puesta.

¿Me basta con usar un antifúngico?

Por sí solo, no basta. En los escalones que enumera la revisión, el medicamento no va solo, sino junto con la eliminación de los factores predisponentes, la mejora de la higiene de la prótesis, el abandono del uso nocturno y la corrección de la prótesis que no ajusta. Si se omiten estos pasos, el cuadro vuelve cuando se termina el medicamento. Para el uso del medicamento, su duración y sus interacciones, consulte el prospecto y pregunte a su farmacéutico o a su médico.

¿Después de la operación vuelve a formarse lo mismo?

Puede ocurrir si no se ha eliminado la causa. Como el tejido fibroso se forma por la presión crónica del borde de la prótesis, si la misma prótesis se sigue usando igual, es de esperar que vuelva a desarrollarse en la misma línea. Por eso la cirugía no se planifica sola, sino junto con el rebasado o la renovación de la prótesis.

Tengo una cresta que se mueve en la parte delantera del maxilar superior, ¿es lo mismo?

No, es un cuadro distinto. Se trata de un tejido blando excesivamente móvil que sustituye al hueso y es consecuencia de la reabsorción ósea que continúa tras la pérdida de los dientes; aparece con más frecuencia en la zona anterior del maxilar superior. Aquí el problema no es la irritación, sino que la base es inestable. La primera vía no es la cirugía, sino registrar este tejido en la impresión sin comprimirlo. En el ensayo aleatorizado con veintiséis pacientes no hay diferencias de resultado entre el escaneado intraoral y la técnica clásica de ventana.

¿Hay una solución permanente en lugar de hacerme una prótesis nueva cada vez?

Si la reabsorción ósea ha avanzado, cada prótesis que se renueve llegará al mismo punto al cabo de unos años, porque el soporte se sigue tomando de la encía. Los dientes fijos toman el soporte del hueso, y desaparece la presión crónica que ejerce el borde de la prótesis. Si esto es posible en su maxilar lo dicen las imágenes: si tiene una radiografía panorámica o un CBCT, envíelo a través del formulario; el médico que realizaría el tratamiento las revisa y le respondemos por escrito en 24 horas. Es una valoración previa; la decisión definitiva se toma tras la exploración y el CBCT.

Fuentes

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