Personas con prótesis dental

Enrojecimiento bajo la dentadura postiza: qué es la estomatitis protésica y cómo se cura

La inflamación del tejido que cubre la prótesis; casi siempre indolora y casi siempre alimentada por la propia prótesis

Si al quitarse la prótesis ve que el paladar está rojo justo en la zona donde se asienta la prótesis, lo más probable es que se trate de una estomatitis protésica. Es la inflamación bucal más frecuente en quienes llevan prótesis. Como no duele, la mayoría no se da cuenta, y cuando lo nota se pone una crema y espera a que se pase. Sin embargo, lo que decide la curación duradera no es tanto el medicamento como lo que hace con la prótesis por la noche y cómo la limpia.

Respuesta breve

La estomatitis protésica es el enrojecimiento e inflamación del tejido de la boca que cubre la prótesis; su causa principal es la capa de microbios, que incluye el hongo Candida, que se acumula en la cara interna de la prótesis. El tratamiento básico consiste en quitarse la prótesis cada noche, cepillarla y desinfectarla a diario y hacer corregir una prótesis que no ajusta. El antifúngico es un apoyo de corta duración; si no se limpia la prótesis, por sí solo no da un resultado duradero. Si toma anticoagulantes, dígaselo a su médico antes del medicamento.

Qué es
Enrojecimiento e inflamación en el tejido que cubre la prótesis
Frecuencia
Se describe en entre el 17 % y el 75 % de quienes llevan prótesis
Desencadenante principal
Dormir con la prótesis y una higiene insuficiente de la prótesis
Primer paso
Quitarse la prótesis cada noche y limpiarla

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Por qué aparece la estomatitis protésica y cómo se reconoce

La estomatitis protésica es el enrojecimiento e hinchazón del tejido de la boca que queda bajo la prótesis. Casi siempre aparece en el paladar que cubre la prótesis superior. Una revisión indica que su frecuencia varía de un estudio a otro entre el 17 % y el 75 % de quienes llevan prótesis y que es algo más habitual en mujeres mayores; es el cuadro inflamatorio bucal más frecuente en los portadores de prótesis.

No tiene una sola causa, pero en el centro hay una capa de microbios. La cara de la prótesis que mira a los tejidos, entre los poros y las irregularidades del acrílico, ofrece un entorno protegido para una capa pegajosa en la que conviven el hongo Candida y bacterias. Una revisión escrita conjuntamente por especialistas en prostodoncia, medicina oral y microbiología explica que esta capa crece sobre todo por una higiene oral y de la prótesis insuficiente y por llevar la prótesis de forma continua, en especial por la noche. El roce que produce en el tejido una prótesis que no ajusta, la sequedad de boca y el tabaco figuran también entre los factores que favorecen el cuadro.

La señal que la distingue es sencilla: el límite del enrojecimiento coincide con el límite de la prótesis. Una llaga bien delimitada que duele en un solo punto es más bien una rozadura de la prótesis y es otro problema. La estomatitis protésica casi nunca duele; algunas personas notan escozor, grietas en las comisuras o cambios en el gusto. Mucha gente solo se da cuenta cuando se quita la prótesis y se mira en el espejo.

Los dentistas siguen describiendo su aspecto con los tres tipos que definió Newton en 1962. En el tipo I, el enrojecimiento es limitado y puntiforme; según las revisiones, este tipo se relaciona más con la presión y el roce. En el tipo II, toda la zona que cubre la prótesis está enrojecida de forma difusa. En el tipo III, el paladar adquiere un aspecto rugoso y granuloso, con pequeñas protuberancias; es lo que se llama hiperplasia papilar inflamatoria. La misma revisión señala que esta clasificación sirve para describir el aspecto, pero no refleja del todo la gravedad ni la extensión de la enfermedad. Es decir, «tipo I» no significa «leve».

El error más frecuente en el tratamiento es buscar el problema solo en la boca. En un metaanálisis que reunió estudios aleatorizados no se encontraron diferencias significativas entre el antifúngico y la desinfección de la prótesis, ni en la mejoría clínica ni en el recuento de hongos. En ese mismo análisis, el antifúngico redujo significativamente el recuento de hongos frente al placebo; pero en la mejoría del enrojecimiento visible la diferencia no alcanzó la significación estadística. Dicho de otro modo, si no se limpia la prótesis, el medicamento que se aplica en la boca es un trabajo a medias.

Un metaanálisis en red más amplio escribe también que los antifúngicos tópicos, la desinfección con microondas y los antifúngicos por vía oral funcionan, pero que la confianza en estos hallazgos es baja por el escaso número de estudios y el riesgo de sesgo. La revisión de especialistas, por su parte, indica que los antifúngicos aportan un beneficio limitado fuera de su uso a corto plazo, porque con el uso prolongado aparecen resistencias. La clave del resultado duradero, en palabras de la revisión, es que el paciente cambie sus propios hábitos: limpiar y desinfectar la prótesis cada día, quitársela cada noche, acudir a revisiones periódicas y renovar la prótesis cuando haga falta.

Cuando hace falta medicación, hay un detalle de seguridad que conviene conocer. Los antifúngicos del grupo de los azoles, como el miconazol, potencian el efecto del anticoagulante warfarina; la revisión escribe que en ese caso hay que hablar con el médico del paciente para ajustar la dosis. Si toma warfarina, aunque sea un gel bucal comprado en la farmacia, dígaselo antes a su médico. Según la revisión, la duración habitual del tratamiento antifúngico es de hasta 14 días.

La estomatitis protésica puede no ser un asunto que se quede solo en la boca. La misma revisión de especialistas indica que este cuadro se asocia a la neumonía por aspiración y que, en personas frágiles, de edad avanzada y que viven en residencias, tratarlo reduce el riesgo de neumonía por aspiración y de muerte asociada a ella. Si cuida de un familiar que duerme con la prótesis, el hábito de quitársela por la noche es para él mucho más que higiene bucal.

Cuándo se puede vigilar con cambios de hábitos y cuándo hace falta el dentista

La distinción siguiente no sustituye a una exploración; le ayuda a decidir cuánto puede esperar.

Cuándo está indicado

  • Si el enrojecimiento termina justo en el borde de la prótesisUn enrojecimiento indoloro o con leve escozor que coincide exactamente con la zona que cubre la prótesis puede vigilarse quitándose la prótesis por la noche y limpiándola con regularidad. Aun así, enséñeselo a su dentista en cuanto pueda.
  • Si sabe que duerme con la prótesisYa conoce el desencadenante más claro. Quitarse la prótesis por la noche a partir de hoy es el primer cambio, y el más eficaz, antes de cualquier medicamento.
  • Si su limpieza de la prótesis consiste solo en enjuagarla con aguaEmpezar a cepillar la prótesis por la mañana y por la noche con jabón líquido y a guardarla por la noche en agua limpia ataca la capa que alimenta el cuadro.
  • Si empezó después de un tratamiento con antibióticosLas revisiones citan el uso prolongado de antibióticos entre los factores que facilitan la proliferación del hongo. También en este caso, el primer paso es la limpieza de la prótesis y quitársela por la noche; si el enrojecimiento no remite, enséñeselo a su dentista.

Cuándo no está indicado

  • Si el paladar ha adquirido un aspecto granuloso, con protuberanciasPuede tratarse del tipo III de Newton, es decir, de una hiperplasia papilar inflamatoria. En este cuadro puede haberse establecido un cambio en el tejido, y se plantea renovar la prótesis o un procedimiento adicional.
  • Si el enrojecimiento sobrepasa el borde de la prótesisUn enrojecimiento o una capa blanca que se extiende a la lengua, la garganta o zonas que no cubre la prótesis hace pensar en una infección por hongos que no se limita a la prótesis y requiere valoración profesional.
  • Si hay una zona blanca o roja que no se desprende al rascarUna zona de un solo lado, bien delimitada, dura o que crece no se comporta como una estomatitis protésica. StatPearls indica que en algunos tipos de candidiasis oral se recomienda una biopsia; eso solo lo distingue la exploración.
  • Si no mejora pese al tratamientoCuando no responde al antifúngico, tomar un cultivo es un paso habitual. También hay que investigar causas de fondo como el ajuste de la prótesis, la sequedad de boca o la diabetes.

Qué hacer a partir de esta misma noche

La secuencia siguiente recoge los pasos recomendados en las revisiones y en las guías de cuidado. Pregunte a su dentista qué solución es adecuada para su prótesis.

  1. 1

    Quítese la prótesis cada noche

    El NHS recomienda no dormir con la prótesis salvo que su dentista le indique otra cosa. Durante la noche, guarde la prótesis en agua, en una bolsa de plástico con un algodón húmedo o en una solución limpiadora para prótesis.

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    Cepille la prótesis por la mañana y por la noche

    Cepíllela con jabón suave o lavavajillas; según el NHS, la pasta de dientes puede dañar la prótesis. Después de las comidas, enjuáguela con agua fría. Trabaje sobre el lavabo lleno de agua o sobre una toalla para que no se rompa si se le cae.

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    Desinfecte la prótesis

    En el protocolo que da como ejemplo una revisión, la prótesis se deja antes de acostarse de 10 a 20 minutos en 150 mililitros de hipoclorito sódico al 0,25–0,5 %, y después se guarda toda la noche en agua limpia. La revisión señala también que remojarla con frecuencia en hipoclorito puede cambiar el color de la prótesis; decida la concentración y la frecuencia con su dentista.

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    Cepíllese también el paladar

    En ese mismo protocolo, el paladar se cepilla tres veces al día, dos minutos cada vez, con un cepillo de dientes suave y agua. El NHS recomienda también cepillarse las encías, la lengua y los dientes que queden por la mañana y por la noche.

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    Si le han recetado un medicamento, úselo durante todo el tratamiento y junto con la limpieza de la prótesis

    El antifúngico es un apoyo de corta duración. Mientras lo usa, no abandone la limpieza de la prótesis; si toma anticoagulantes, dígaselo a su médico antes de empezar un medicamento del grupo de los azoles.

  6. 6

    Haga revisar el ajuste de la prótesis

    Una prótesis que se mueve, roza o está gastada irrita el tejido de forma continua. Las revisiones consideran que corregir o renovar una prótesis que no ajusta es una parte esencial del tratamiento.

Opciones de tratamiento

Las opciones no se sustituyen unas a otras; la mayoría de las veces se combinan. La base es siempre la higiene de la prótesis y quitársela por la noche.

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Desinfección de la prótesis

Remojo en soluciones como el hipoclorito sódico o la clorhexidina. En el metaanálisis no se encontró una diferencia significativa frente al antifúngico; además, va dirigida al origen del problema, la superficie de la prótesis.

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Antifúngicos que se aplican en la boca

Medicamentos como la nistatina o el miconazol. Según StatPearls, en la candidiasis oral leve suelen bastar el medicamento tópico y la higiene oral. Con los azoles hay que tener cuidado con la interacción con la warfarina.

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Antifúngicos por vía oral

StatPearls indica que el tratamiento sistémico suele reservarse para personas que no responden al tratamiento tópico o no lo toleran y que tienen riesgo de infección diseminada.

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Desinfección con microondas

Es un método que se ha probado en estudios; una revisión escribe que no existe un procedimiento estándar para ello. No debe probarse en casa sin hablar antes con el dentista sobre si es adecuado para el material de la prótesis.

05

Corregir o renovar la prótesis

Se rebasa la prótesis que se mueve o se hace una nueva. Cuando se renueva una prótesis vieja, con los poros saturados y rayada, también se renueva la superficie en la que se agarran los microbios.

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Librarse de la propia prótesis

Si vive con una prótesis completa que se mueve y hay que corregir una y otra vez, los dientes fijos que no cubren el paladar son también una opción de la que se puede hablar. Si envía a través del formulario la radiografía panorámica que tenga, el profesional que realizará el tratamiento valorará de forma previa si su hueso es apto para ello; la decisión definitiva se toma tras la exploración y el CBCT (tomografía computarizada de haz cónico).

Errores frecuentes

Si la estomatitis protésica vuelve, casi siempre es porque sigue presente alguno de los siguientes factores.

Aplicar el medicamento solo en la boca

La capa de microbios vive en la superficie de la prótesis. Si no se limpia la prótesis, cuando se termina el medicamento, la misma prótesis vuelve a alimentar el problema en el tejido.

Dormir con la prótesis

La prótesis que se lleva por la noche mantiene la superficie cubierta durante las horas en que el tejido no descansa nunca. Las revisiones citan el uso continuo, y sobre todo nocturno, como uno de los factores principales.

Cepillar la prótesis con pasta de dientes

El NHS indica que la pasta de dientes puede dañar la prótesis. Y los arañazos que se producen son nuevas superficies en las que pueden agarrarse los microbios.

Usar antifúngicos por su cuenta durante mucho tiempo

Según la revisión de especialistas, fuera del uso a corto plazo los antifúngicos aportan un beneficio limitado y con el uso prolongado aparecen resistencias. En quienes toman anticoagulantes, además, hay interacción entre medicamentos.

Seguir con una prótesis vieja que no ajusta

A medida que el hueso se reduce con los años, la prótesis empieza a moverse y el roce mantiene el tejido abierto. Aunque la limpieza sea correcta, una prótesis mal ajustada puede hacer que el cuadro vuelva.

Cómo evoluciona la curación

El tiempo depende del tipo de cuadro, del estado de la prótesis y de cuánto cambien los hábitos. La secuencia siguiente es un marco general.

  1. La primera noche

    Acostarse tras quitarse y limpiar la prótesis será la primera noche en que el tejido se libra de ella durante toda la noche. Guarde la prótesis en agua o en una solución limpiadora, y por la mañana cepíllela y enjuáguela antes de ponérsela.

  2. Durante el tratamiento

    Si le han recetado un antifúngico, según la revisión la duración habitual es de hasta 14 días. Durante este tiempo, siga igual con la limpieza de la prótesis y quitándosela por la noche; no alargue el tratamiento por su cuenta.

  3. Revisión

    El dentista comprueba si el enrojecimiento ha remitido y cómo ajusta la prótesis. Si no ha remitido, se plantea un cultivo, un rebase de la prótesis o cambiarla.

  4. Los meses siguientes

    Según la revisión, la estomatitis protésica reaparece con frecuencia tras el tratamiento antifúngico, y los factores que alimentan las recaídas son una higiene oral y de la prótesis insuficiente, dormir con la prótesis y no cambiar una prótesis gastada. Si vuelve, la causa suele ser la propia prótesis o su uso nocturno; las revisiones periódicas de la prótesis lo detectan a tiempo.

No espere en estos casos

  • Si le duele o le cuesta tragar. Según la revisión, en un número reducido de pacientes la propia estomatitis protésica puede ir acompañada de dificultad para tragar; aun así, no es un síntoma para vigilar en casa solo con la limpieza de la prótesis. Acuda a un médico sin esperar.
  • Si un familiar mayor al que cuida tiene fiebre, tos o dificultad para respirar. La estomatitis protésica se ha asociado a la neumonía por aspiración. No espere pensando que es un problema de la boca; acuda al médico, y si la dificultad para respirar es marcada, llame al 112.
  • Si toma anticoagulantes y le han recomendado un antifúngico. Los antifúngicos del grupo de los azoles potencian el efecto de la warfarina. Antes de empezar el medicamento, avise al médico que le receta el anticoagulante.
  • Si hay una zona que no se desprende al rascar, dura o que crece. Aunque parezca una estomatitis protésica, puede ser otro cuadro. No hay que esperar aplicando crema sin una exploración.
  • Si la prótesis se mueve o roza continuamente en algún punto. Una prótesis mal ajustada mantiene el tejido abierto y hace inútil el tratamiento. Pida cita para corregirla; mientras tanto, póngase la prótesis lo menos posible.

Qué determina el alcance del tratamiento

El tratamiento de la estomatitis protésica suele basarse en pasos sencillos, pero su alcance puede ampliarse según estos factores:

El tipo de cuadro
El enrojecimiento difuso suele remitir con higiene y desinfección. Un paladar granuloso, con protuberancias, puede requerir un procedimiento adicional o renovar la prótesis.
La antigüedad y el ajuste de la prótesis
Una prótesis que ajusta solo necesita limpieza. Rebasar una prótesis que se mueve o hacerla de nuevo es otro trabajo.
Necesidad de medicamentos y pruebas
El medicamento tópico suele bastar. Si no hay respuesta, pueden plantearse un cultivo, medicación sistémica o una biopsia.
Situaciones de fondo
La sequedad de boca, la diabetes, los inhaladores con corticoides o el uso de anticoagulantes cambian la forma de planificar el tratamiento.

Preguntas frecuentes

Tengo enrojecida la zona bajo la prótesis, pero no me duele. ¿Es importante?

Sí; que no duela no le quita importancia. La estomatitis protésica casi nunca duele y solo se ve al quitarse la prótesis. Empiece ya a quitársela por la noche y a limpiarla con regularidad, y enséñeselo a su dentista en cuanto pueda.

¿Cómo se distingue la estomatitis protésica de una rozadura de la prótesis?

La rozadura es una llaga bien delimitada que duele en un punto concreto. En la estomatitis protésica, en cambio, el enrojecimiento se extiende a gran parte o a toda la zona que cubre la prótesis y su límite coincide con el de la prótesis. Si no está seguro, vaya al dentista con la prótesis puesta; así es más fácil encontrar el punto que roza.

¿De verdad hace falta quitarse la prótesis por la noche?

Las revisiones consideran el uso nocturno de la prótesis uno de los factores principales de la estomatitis protésica y sitúan quitársela cada noche entre los pasos básicos del tratamiento duradero. El NHS también recomienda no dormir con la prótesis salvo que su dentista le indique otra cosa.

Estoy usando un antifúngico, ¿aun así tengo que limpiar la prótesis?

Sí. En un metaanálisis que reunió estudios aleatorizados no se encontró una diferencia significativa entre desinfectar la prótesis y el antifúngico. Como la capa de microbios vive en la superficie de la prótesis, si no se limpia, el cuadro puede volver cuando se termine el medicamento.

¿Puedo dejar la prótesis en lejía?

El desinfectante que se usa en las revisiones es hipoclorito sódico diluido; un protocolo de ejemplo recomienda dejarla de 10 a 20 minutos en una solución al 0,25–0,5 %. La concentración y el tiempo importan, y el uso frecuente puede cambiar el color de la prótesis. Pregunte a su dentista qué solución es adecuada para su prótesis.

Tomo anticoagulantes, ¿puedo ponerme un gel antifúngico?

Consulte antes a su médico. Los antifúngicos del grupo de los azoles, como el miconazol, potencian el efecto de la warfarina y puede ser necesario ajustar la dosis. Dígale al médico que le vaya a recetar el medicamento todo lo que toma.

Tengo pequeñas protuberancias en el paladar. ¿También es estomatitis protésica?

Puede serlo: el tipo III de la clasificación de Newton es la hiperplasia papilar inflamatoria, en la que el paladar tiene un aspecto granuloso, con protuberancias. En este cuadro puede no bastar con la limpieza; puede hacer falta renovar la prótesis o un procedimiento adicional. El tejido que se pliega en el borde de la prótesis es otro cuadro distinto.

¿La estomatitis protésica es contagiosa?

El hongo responsable es la Candida, que ya está en la boca de la mayoría de las personas. El cuadro aparece más porque el entorno bajo la prótesis se vuelve favorable para que este hongo prolifere que por un contagio desde fuera.

Siempre vuelve. ¿Hay que cambiar la prótesis?

Si la prótesis está gastada, se mueve o su superficie se ha rayado y vuelto rugosa, sí: las revisiones consideran que renovar la prótesis cuando hace falta forma parte del tratamiento. Si vuelve aunque la higiene y quitársela por la noche se hacen bien, haga revisar el ajuste de la prótesis.

Fuentes

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