Tomar la decisión

Cómo prepararse para un implante: lista de comprobación

Si ya tiene cita: lo que hay que hacer desde semanas antes hasta esa misma mañana

Parte de lo que determina cómo va la cirugía ocurre antes de entrar en la clínica. Esta página es una lista de preparación: explicamos por orden qué debe hacer desde semanas antes, el día anterior y esa misma mañana, qué debe llevar y qué necesitará cuando vuelva a casa.

Respuesta breve

La preparación tiene tres momentos. Semanas antes: anotar sus medicamentos, dejar de fumar o fumar menos, poner en orden el azúcar en sangre y, si hace falta, terminar el tratamiento de las encías. El día anterior: dormir bien, no beber alcohol, organizar quién le acompañará y dejar preparada la comida para cuando vuelva a casa. Esa mañana: salvo que le indiquen lo contrario, comer con normalidad y tomar sus medicamentos, vestir ropa cómoda y llegar puntual.

El paso más rentable
Dejar de fumar o fumar menos
Siempre por escrito
La lista de medicamentos, con sus dosis
Esa mañana
No venga en ayunas: sin sedación, desayuno normal
Acompañante
Obligatorio si se prevé sedación

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Dónde marca de verdad la diferencia la preparación

Buena parte de lo que determina cómo irá la cirugía no se decide en la clínica, sino antes. Lo primero de todo es el tabaco. Fumar empeora el riego sanguíneo y la cicatrización de los tejidos que rodean el implante, y es uno de los factores de riesgo modificables más potentes que se conocen para la pérdida de un implante. Dejarlo en las semanas previas a la cirugía o, al menos, reducirlo claramente es la medida más rentable que está en manos del propio paciente.

Lo segundo es la lista de medicamentos, y es lo que con más frecuencia llega incompleto. El nombre y la dosis de cada medicamento que toma deben estar por escrito, no de memoria. Los anticoagulantes, los medicamentos para los huesos, los antidiabéticos y los antihipertensivos influyen directamente en el plan. Si lleva marcapasos, un stent o una válvula, traiga su tarjeta. Incluya también los productos a base de plantas y los suplementos; algunos pueden afectar a la coagulación.

Una advertencia importante: no deje ningún medicamento por su cuenta. Sobre todo con los anticoagulantes puede ser peligroso, y en la mayoría de los casos ni siquiera hace falta dejarlos. Si es necesario algún cambio, se lo indicará su dentista y, si hace falta, se decidirá consultando con el médico que le trata. Saltarse los medicamentos para la tensión o el corazón porque hay cirugía es también uno de los errores más frecuentes.

Lo tercero es la situación actual de la boca. Si hay una infección activa, inflamación de las encías o una llaga bajo la prótesis, hay que tratarlas antes de la cirugía. En gran medida se ven en el CBCT y en la exploración; pero si entre la cita y la cirugía aparece una molestia nueva, comuníquelo. A un paciente que llega con hinchazón o dolor no se le opera ese día.

Lo cuarto es el ayuno, y es lo que más confusión genera. Si solo se va a usar anestesia local, no tiene que venir en ayunas; al contrario, es mejor que coma con normalidad. En un paciente en ayunas son más frecuentes las bajadas de tensión y la sensación de mareo. Si se prevé sedación, la situación cambia y se le dan instrucciones de ayuno aparte; esas instrucciones no admiten excepciones.

Lo quinto es lo que viene después de volver a casa. El primer día no estará en condiciones de salir a hacer la compra. Tener preparados de antemano los alimentos blandos, el analgésico y la bolsa de hielo para aplicar frío hace el día de la cirugía mucho más llevadero. Es el punto más sencillo de la lista, pero el que más se olvida.

Quién necesita una preparación adicional

En los grupos siguientes, la preparación va más allá de lo habitual, y se habla de ello en la exploración.

Cuándo está indicado

  • Quienes toman anticoagulantesNo deje el medicamento por su cuenta; en la mayoría de los casos no hace falta y dejarlo puede ser peligroso. La planificación se hace según el tipo de medicamento y el motivo por el que lo toma y, si hace falta, se consulta con el médico que le trata.
  • Pacientes con diabetesLa cita se programa por la mañana, no se viene en ayunas y se trae el medidor y una fuente rápida de azúcar. No cambie la dosis de insulina por su cuenta; si hace falta, el ajuste se hace junto con su endocrino.
  • Quienes tienen una enfermedad cardiaca o la tensión altaTome sus medicamentos a la hora habitual. Si lleva un stent, una válvula o un marcapasos, o ha tenido un infarto, indíquelo con las fechas; en algunos pacientes hace falta la opinión del cardiólogo y una valoración adicional antes de la cirugía.
  • Quienes desean sedaciónSe dan instrucciones de ayuno que no admiten excepciones. Es obligatorio un acompañante que le lleve a casa; ese día no conducirá, no tomará decisiones importantes ni beberá alcohol.

Cuándo no está indicado

  • Quienes llegan con una infección activaNo se opera con hinchazón, fiebre o una inflamación en curso. Si entre la cita y la cirugía aparece una molestia así, comuníquelo antes de venir; evita un viaje en balde.
  • Quienes dejan sus medicamentos por su cuentaSobre todo con los anticoagulantes y los antihipertensivos, puede ser peligroso. Si hace falta un cambio, se lo dirá su dentista; no se los salte por decisión propia.
  • Quienes no siguen las instrucciones de ayunoEn un paciente al que se va a sedar, esta regla es de seguridad, no de comodidad. Si no se cumple, la intervención no puede hacerse ese día, y no es que la clínica ponga pegas.
  • Quienes no pueden organizar un acompañanteDespués de la sedación no es adecuado que vuelva solo a casa y no podrá conducir. Si no hay acompañante, ese día no se aplica la sedación.

Qué hacer, por orden cronológico

Tres momentos. Cada uno cumple su función y ninguno sustituye a los demás.

  1. 1

    Semanas antes: deje de fumar o fume menos

    El punto más rentable de la lista. Fumar empeora el riego sanguíneo y la cicatrización de los tejidos que rodean el implante. Aunque no pueda dejarlo del todo, reducirlo claramente antes y después de la cirugía marca la diferencia.

  2. 2

    Semanas antes: anote sus medicamentos

    El nombre y la dosis de cada medicamento, con sus horarios. También vale una foto de las cajas. Incluya los productos a base de plantas y los suplementos. Si tiene tarjeta de marcapasos, stent o válvula, llévela.

  3. 3

    Semanas antes: ponga en orden sus valores

    El azúcar en sangre si tiene diabetes, la tensión si tiene hipertensión. Unos valores descontrolados obligan a aplazar la cirugía; unas semanas de ajuste son mucho mejores que una cita aplazada.

  4. 4

    El día anterior: descanse y prepárese

    Duerma bien, no beba alcohol y no se organice un día pesado. Prepare los alimentos blandos, el analgésico y la bolsa de hielo. Si necesita acompañante, confírmelo. Si viene de fuera, llegar el día anterior también ayuda.

  5. 5

    Esa mañana: coma con normalidad y tome sus medicamentos

    Salvo que le indiquen lo contrario, no venga en ayunas; en un paciente en ayunas las bajadas de tensión son más frecuentes. Tome sus medicamentos a la hora habitual. Vista ropa cómoda, evite el maquillaje abundante y el pintalabios, y mejor gafas que lentillas.

  6. 6

    Al venir a la clínica: traiga sus documentos

    Su lista de medicamentos, la radiografía y el CBCT si los tiene, los informes de tratamientos anteriores, su documento de identidad y los documentos de su seguro. Si hace poco ha aparecido alguna molestia, avise antes de venir.

Téngalo listo antes de volver a casa

El primer día no estará en condiciones de salir a hacer la compra. Lo siguiente debe prepararse de antemano.

01

Alimentos blandos

Sopa, yogur, puré, plátano, huevo, verdura bien cocida. Que no estén demasiado calientes. Los primeros días hay que masticar poco sin descuidar la alimentación; procure no reducir la ingesta de proteínas.

02

Hielo para aplicar frío

Hielo envuelto en un paño fino o una bolsa de gel. Se aplica veinte minutos por fuera de la mejilla y se hace una pausa de veinte minutos. Es la forma más eficaz y más barata de controlar la hinchazón; téngalo listo para los dos primeros días.

03

Los medicamentos indicados

Si tiene receta, compre los medicamentos antes, no en el camino de vuelta. Que el analgésico empiece a hacer efecto en las primeras horas determina cómo pasará la noche.

04

Una almohada extra

Las primeras noches se duerme con la cabeza elevada; así llega menos sangre a la zona y baja la hinchazón. Bastan dos almohadas o elevar la cabecera de la cama.

05

Una agenda despejada

No planee nada para el primer día. El esfuerzo intenso, la ducha caliente y el alcohol deben aplazarse durante las primeras horas; los tres aumentan el sangrado y la hinchazón.

Los errores de preparación más frecuentes

Estas son las conductas que obligan a aplazar la cita o dificultan la recuperación.

Dejar los medicamentos por su cuenta

El error más peligroso. Saltarse el anticoagulante o el antihipertensivo porque hay cirugía puede tener consecuencias graves. Si hace falta un cambio, se lo dirá su dentista y, si es necesario, se consultará con el médico que le trata.

Venir en ayunas

Si solo se va a usar anestesia local, no hace falta venir en ayunas y además es perjudicial. En un paciente en ayunas son más frecuentes las bajadas de tensión, la sudoración y la sensación de mareo. Si hay sedación, las instrucciones se dan aparte.

Traer la lista de medicamentos incompleta

Una falta que se descubre el día de la cirugía puede obligar a aplazar la intervención y descuadra todo el calendario. Para los pacientes que vienen de fuera, esto significa un segundo viaje.

No comunicar una molestia nueva

La hinchazón, el dolor o la fiebre que aparezcan entre la cita y la cirugía deben comunicarse. A un paciente que llega con una infección activa no se le opera ese día; si se avisa antes, no se hace un viaje en balde.

Las primeras horas después del día de la cirugía

Aquí es donde se nota el fruto de la preparación.

  1. Primeras horas

    Frío, reposo y los medicamentos indicados. Nada de esfuerzo intenso, ducha caliente ni alcohol. Si le han aplicado sedación, no conduzca, no tome decisiones importantes y tenga a alguien a su lado.

  2. La primera noche

    Duerma con la cabeza elevada; así la hinchazón baja claramente hasta la mañana. Tomar el analgésico justo antes de acostarse hace que su efecto coincida con las horas más molestas de la noche.

  3. Segundo y tercer día

    La hinchazón llega a su punto máximo hacia el final del segundo día y empieza a bajar a partir del tercero; es la evolución esperada, no un empeoramiento. Se sigue con la dieta blanda. También para estos dos días debe tenerlo todo preparado.

  4. La primera semana

    La hinchazón remite y se vuelve a la rutina normal. No fumar sigue siendo válido esta semana y es la conducta que más influye en la recuperación.

No espere en estos casos

  • Si antes de la cita aparece una molestia nueva. Hinchazón, dolor, fiebre o un medicamento nuevo. Comuníquelo antes de venir; así se evitan un viaje en balde y una intervención aplazada.
  • Si tiene dudas sobre sus medicamentos. En lugar de dejarlos por su cuenta, llame. Sobre todo con los anticoagulantes, los medicamentos para los huesos y los antidiabéticos, la decisión se toma junto con el médico.
  • Si hay algún problema con el acompañante o el ayuno. Avise con antelación. Como estas dos reglas no admiten excepciones, un problema que surge el día de la cita obliga a aplazar la intervención; si se habla antes, el plan se organiza en consecuencia.
  • Si su ansiedad es alta. Dígalo. Explicarle la intervención desde el principio, planificar pausas y, si hace falta, la sedación son opciones que están sobre la mesa. Llamar y explicar cómo se siente es una decisión mucho mejor que cancelar la cita.

La preparación y el coste

Las partidas de preparación son pequeñas, pero cuando se saltan el coste que generan es grande.

El precio de una cita aplazada
Una lista de medicamentos incompleta, una infección activa o no seguir las instrucciones de ayuno obligan a aplazar la intervención. Para los pacientes que vienen de fuera, esto supone un segundo viaje y un segundo día libre.
El precio del tabaco a largo plazo
Es uno de los factores de riesgo modificables más potentes que se conocen para la pérdida de un implante. Dejarlo no cuesta nada; no dejarlo puede costar un tratamiento repetido.
Los tratamientos previos
Si hacen falta extracciones, tratamiento de encías o de una infección, son partidas aparte. Parte de ellos pueden hacerse en la sanidad pública y reducir el total.
La elección de la sedación
Es una partida aparte y debe hablarse en la fase de presupuesto. En pacientes con mucha ansiedad puede ser lo que hace posible la intervención; hay que dejar claro desde el principio si se quiere o no.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que venir en ayunas?

Salvo que le indiquen lo contrario, no. Si solo se va a usar anestesia local, coma con normalidad; en un paciente en ayunas son más frecuentes las bajadas de tensión y la sensación de mareo. Si se prevé sedación, se le dan instrucciones de ayuno aparte, y esas instrucciones no admiten excepciones.

¿Debo dejar mis medicamentos?

No los deje por su cuenta. En la mayoría de los casos no hace falta dejar el anticoagulante y hacerlo puede ser peligroso; saltarse los medicamentos para la tensión y el corazón es también uno de los errores más frecuentes. Si hace falta un cambio, se lo dirá su dentista y, si es necesario, se decidirá consultando con el médico que le trata.

¿Cuándo debo dejar de fumar?

Cuanto antes, mejor. Fumar empeora el riego sanguíneo y la cicatrización de los tejidos que rodean el implante y es uno de los factores de riesgo modificables más potentes que se conocen para la pérdida de un implante. Aunque no pueda dejarlo del todo, reducirlo claramente antes y después de la cirugía marca la diferencia.

¿Qué debo traer?

Su lista de medicamentos con las dosis, la radiografía y el CBCT si los tiene, los informes de tratamientos anteriores, la tarjeta del marcapasos o del stent, su documento de identidad y los documentos de su seguro. Si se prevé sedación, a su acompañante.

¿Es imprescindible venir acompañado?

Si se prevé sedación, sí, es obligatorio: ese día no podrá conducir y no es adecuado que vuelva solo. Incluso sin sedación, a la mayoría de los pacientes les tranquiliza tener a alguien al lado el primer día, sobre todo si vienen de fuera.

¿Puedo ir a trabajar al día siguiente?

La mayoría de los pacientes pueden volver a un trabajo de oficina, pero lo más sensato es no planear nada para el primer día. La hinchazón llega a su punto máximo hacia el final del segundo día y empieza a bajar a partir del tercero; si tiene una reunión o una presentación importante, organice el calendario en consecuencia y dígalo desde el principio.

¿Qué hago si me pongo enfermo antes de la cita?

Llame y dígalo. Si hay fiebre, una infección activa o una hinchazón nueva en la boca, la cirugía no se hace ese día. Si avisa con antelación, la cita se reprograma; si no avisa, habrá hecho el viaje en balde.

Fuentes

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