Conservar o extraer

Tengo un diente que se mueve: ¿se puede salvar o hay que extraerlo?

La causa y el grado de movilidad determinan si el diente se queda o no

Al paciente que mueve un diente con la lengua siempre le viene la misma pregunta: ¿voy a perder este diente? La respuesta depende de dónde venga la movilidad. En esta página explicamos las causas, qué dientes se salvan y cuándo la extracción es la decisión correcta. Envíenos su radiografía y le diremos por escrito en 24 horas en qué situación se encuentra.

Respuesta breve

Lo determinan la causa y el grado de movilidad. Si se conserva la mayor parte del hueso que sujeta el diente y la movilidad se debe a una inflamación de las encías, tratamos la inflamación y fijamos el diente a sus vecinos; el diente se queda. Un diente que se mueve tras un golpe también se asienta si se fija pronto. Pero si la raíz se ha fracturado a lo largo o se ha reabsorbido la mayor parte del hueso de soporte, intentar salvarlo hace perder tiempo, y durante ese tiempo también disminuye el hueso que queda.

Lo que decide
El hueso que queda y la solidez de la raíz
Lo necesario para decidir
Exploración, medición de bolsas y CBCT en 3D
Valoración preliminar
Con radiografía, en 24 horas
¿Es urgente?
Si es tras un golpe, el mismo día

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Por qué se mueve un diente

Un diente sano no está clavado al hueso como un clavo; gracias al fino tejido de unión que hay entre la raíz y el hueso, cede al masticar tan poco que no se nota. Un movimiento que se percibe con la lengua es otra cosa: el soporte que mantiene el diente en su sitio ha disminuido. Ese soporte procede del hueso que rodea la raíz y de la firmeza de la encía.

La causa más frecuente es la enfermedad de las encías. Mientras la inflamación se queda en la encía, es reversible; cuando llega al hueso, el hueso que sujeta el diente se va reabsorbiendo poco a poco, y el hueso perdido no vuelve por sí solo. Este proceso se llama periodontitis (inflamación de los tejidos que sujetan el diente) y avanza sin dolor; sus primeros avisos son el sangrado al cepillarse, el mal aliento, la recesión de las encías y la separación entre los dientes. La movilidad no es un signo precoz de este proceso, sino tardío.

La segunda causa es el traumatismo. Un golpe, o morder algo duro, fuerza el tejido de unión entre la raíz y el hueso, y el diente empieza a moverse de repente. Lo decisivo es el tiempo: un diente que se fija en los primeros días se recupera; uno que llega semanas después no tiene la misma oportunidad. Un diente que se mueve después de un golpe tenemos que verlo el mismo día, aunque no duela.

La tercera es la fractura de la raíz, y es la más determinante para la decisión. En dientes endodonciados vemos con los años una fisura que recorre la raíz de arriba abajo; el diente duele de forma aguda al morder y en ese punto aparece una única bolsa profunda en la encía. La fisura no se ve en la radiografía convencional; la ponemos de manifiesto con el CBCT (tomografía computarizada de haz cónico). Un diente con la raíz fracturada a lo largo no tiene nada que se pueda salvar: la fisura abre una vía a las bacterias que no se puede cerrar.

La cuarta es apretar los dientes por la noche. Por sí solo no reabsorbe el hueso de un diente sano, pero la sobrecarga sobre un soporte ya debilitado acelera la movilidad; se reconoce por el cansancio de la mandíbula al despertar y por las superficies de los dientes desgastadas. También hay causas pasajeras: un empaste nuevo que ha quedado alto en la mordida o un tratamiento de ortodoncia en curso hacen que el diente se mueva durante un tiempo. En estos casos lo que hay que hacer no es extraerlo, sino resolver la causa.

En qué dientes se intenta salvar y en cuáles no

Esta distinción se aclara tras la exploración, la medición de bolsas y el CBCT. Verse reflejado en la segunda lista no significa que el diente se vaya a perder hoy; solo cambia la opción de la que hablaremos.

Cuándo está indicado

  • Si la movilidad se debe a la inflamaciónSi la encía está hinchada y sangra, parte del movimiento procede de la propia inflamación. Cuando se limpian las bolsas y la inflamación remite, el tejido se afianza y la movilidad disminuye. Por eso tratamos la encía antes de decidir.
  • Si se conserva la mayor parte del soporte óseoSi la mayor parte de la raíz sigue dentro del hueso, el diente puede seguir soportando carga. Eso hace que intentar salvarlo sea un paso sensato y, además, reversible.
  • Si se mueve tras un golpe y la raíz está sanaSi la raíz no está fracturada, fijamos el diente a sus vecinos y damos tiempo a que el tejido de unión se recupere. Es lo primero que intentamos cuando el paciente llega pronto.
  • Si la causa es una sobrecargaSi hay un empaste que ha quedado alto en la mordida o se aprietan los dientes por la noche, corregir la carga y usar una férula de descarga reduce la movilidad. Aquí el problema no está en el diente, sino en la fuerza que recibe.

Cuándo no está indicado

  • Si se ha reabsorbido la mayor parte del hueso de soporteSi la raíz solo se sostiene en el hueso por la punta, el diente seguirá moviéndose aunque se resuelva la inflamación. La verdadera pregunta no es cómo conservar el diente, sino cómo conservar el hueso que queda.
  • Si hay una fractura longitudinal de la raízLa fisura abre a las bacterias una vía que no se puede cerrar; ni el tratamiento de encías ni la ferulización la cierran. Lo que hablaremos no es cómo salvarlo, sino cuándo y con qué sustituiremos el diente.
  • Si el diente también se mueve de arriba abajoUn diente que no solo se mueve hacia los lados, sino que también se hunde en su alveolo al presionarlo, ha perdido la mayor parte de su soporte. En este grado, el alivio que da la ferulización dura poco.
  • Si la movilidad aumenta pese al tratamientoSi se ha hecho el tratamiento de encías y la higiene ha mejorado, pero el diente se mueve aún más, volver a intentarlo es perder el tiempo. Hablar de una solución duradera es mejor que volver al mismo punto con menos hueso.

Cómo tomamos la decisión

Este orden es para el diagnóstico, no para el tratamiento. Al final sabrá por qué se mueve el diente, qué opción es realista y por qué.

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    Envíenos su radiografía

    Si tiene una radiografía panorámica o un CBCT, envíela a través del formulario; le escribimos en 24 horas qué opciones hay sobre la mesa, sin necesidad de que venga para la valoración preliminar. La decisión definitiva se toma tras la exploración y la medición de bolsas. Si el diente se mueve después de un golpe, acuda sin esperar al profesional más cercano: ese diente depende del tiempo.

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    Hablamos de cómo empezó la movilidad

    Cuándo empezó, si apareció tras un golpe o poco a poco, si le sangran las encías y si hay señales de que aprieta los dientes por la noche influyen directamente en la decisión. Una movilidad que empezó hace una semana no es lo mismo que una que dura desde hace dos años.

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    Exploración clínica

    Comprobamos en qué direcciones y cuánto se mueve el diente, la profundidad de las bolsas, el sangrado y qué diente toca primero al morder. Una bolsa profunda y estrecha en un solo punto es la primera señal de una fractura de raíz.

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    Imagen en tres dimensiones

    El CBCT muestra la altura y el grosor reales del hueso que queda, las fracturas de raíz que no se ven en la radiografía convencional y en qué cara de la raíz está la pérdida de hueso. En dientes endodonciados y con perno, el material de obturación produce artefactos en la imagen; un CBCT limpio no descarta por sí solo una fractura. Una decisión de salvar o extraer tomada sin ver el CBCT se toma con datos incompletos.

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    Primero la inflamación, después la decisión

    Una medición tomada en una boca inflamada engaña. Unas semanas después del tratamiento de encías volvemos a medir la movilidad. Si el diente se ha afianzado, seguimos por la vía de conservarlo; si no ha cambiado nada, planteamos la conversación en torno a la extracción y lo que viene después.

Opciones

No compiten entre sí; son pasos que se aplican por orden. El orden correcto empieza por la opción menos invasiva.

01

Tratamiento de encías

Con la limpieza del sarro y el raspado de las superficies de la raíz desde dentro de la bolsa se elimina el origen de la inflamación; el tejido se afianza y disminuye la parte de la movilidad que procede de la inflamación. Este tratamiento no recupera el hueso perdido, pero detiene la pérdida. Es el primer paso ante un diente que se mueve; el resultado depende de la higiene en casa.

02

Ferulización (fijación)

El diente que se mueve se une a los vecinos con un alambre fino o una tira de composite; varios dientes actúan como una sola pieza y reparten la carga de la masticación. Es útil en dientes tras un golpe y en la movilidad leve que queda después del tratamiento de encías. Pero la férula alivia el diente, no detiene la pérdida de hueso: si no se trata la inflamación de debajo, la reabsorción continúa en silencio.

03

Ajuste de la mordida y férula de descarga

Se rebaja la superficie que contacta antes de tiempo para equilibrar la carga sobre el diente; si aprieta por la noche, la férula de descarga quita esa fuerza de encima de los dientes. No es un tratamiento por sí solo, sino un paso que protege el resultado de los demás.

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Extracción e implante

Si el diente no se puede salvar, lo sustituimos por un implante. El momento importa: cuanto más se retrasa la extracción, más hueso siguen reabsorbiendo la inflamación y el movimiento, y una decisión tomada mientras aún hay hueso simplifica el plan. En pacientes con muchos dientes que se mueven, resolvemos toda la boca en un único plan, lo que supone menos visitas.

Lo que debe saber al decidir

No lo escribimos para asustarle, sino para que pueda hacer las preguntas correctas vaya al profesional que vaya. Si un profesional no se lo explica por iniciativa propia, pregúntelo usted.

La movilidad es un signo tardío, no precoz

El hueso que sujeta el diente se reabsorbe en silencio durante mucho tiempo; cuando el diente empieza a moverse, parte de la pérdida ya se ha producido. Decir «vamos a vigilarlo un tiempo» significa que lo que se vigila es la pérdida de hueso.

La férula no trata la inflamación

El diente ferulizado se nota cómodo y el paciente cree que el problema está resuelto. Pero la férula solo impide el movimiento; si no se limpia la bolsa de debajo, la reabsorción continúa y la siguiente parada es una extracción con menos hueso.

Insistir en un diente que no se puede salvar se paga con hueso

Mantener durante años un diente sin soporte da tiempo a que se reabsorba el hueso de esa zona. El implante se sostiene anclándose en el hueso; cuanto menos hueso hay, más se complica el plan y se plantea añadir hueso. Una solución que hoy se resuelve en un solo paso se reparte dentro de dos años en varias fases.

La fractura de raíz no se ve en la radiografía convencional

Una fractura longitudinal de la raíz no se aprecia en una radiografía bidimensional. Una decisión de «vamos a salvarlo» tomada sin pedir un CBCT, si resulta equivocada, cuesta dinero y hueso.

El tabaco y el azúcar en sangre sin controlar cambian el resultado

Ambos empeoran el resultado del tratamiento de encías y retrasan la cicatrización. Si tiene diabetes, no empezamos un plan amplio sin que antes haya controlado sus valores con su médico.

Qué esperar después

El recorrido siguiente se aplica al camino que empieza con el tratamiento de encías y, si hace falta, continúa con la extracción y el implante. Cuando solo se hace una ferulización, el proceso es mucho más corto.

  1. Los primeros días tras el tratamiento

    Es habitual cierta sensibilidad en las encías y una sensibilidad pasajera al frío. Para que las bolsas se cierren, no deje de cepillarse; al contrario, limpie la zona con regularidad con un cepillo suave. No hace falta que deje de trabajar.

  2. De seis a ocho semanas

    La encía se afianza, el sangrado disminuye y volvemos a medir la movilidad. Algunos dientes se recuperan de forma visible y otros no cambian nada. Aquí se aclara la decisión entre conservar y extraer.

  3. Si se ha elegido extracción e implante: tres días en la clínica

    En el protocolo que aplicamos, los implantes se anclan mecánicamente en la capa externa dura del maxilar, es decir, en el hueso cortical. El implante clásico se sujeta al hueso esponjoso interior, más blando, por lo que hay que esperar meses a que se integre; de ahí viene la diferencia. No se plantean injertos óseos ni meses de espera: al final de los tres días en la clínica sale con sus dientes fijos definitivos.

  4. La primera semana y después

    Es habitual algo de hinchazón y sensibilidad, que remiten a partir del tercer día; si hay puntos, se retiran según el plan de seguimiento de la clínica. Si tiene antecedentes de apretar los dientes por la noche, en esta fase empezamos a usar la férula de descarga protectora. El cuidado no se diferencia del de un diente natural: cepillo, limpieza interdental y revisiones periódicas.

No espere en estos casos

  • Si la movilidad ha aumentado claramente en pocos días. Un movimiento que se acelera es señal de una inflamación que avanza o de una fractura que ha pasado desapercibida. Llame sin esperar a su cita.
  • Si hay hinchazón en la encía, supuración o fiebre. Son signos de una infección activa; hay que valorarlos el mismo día.
  • Si el diente ha empezado a moverse después de un golpe. Aunque no duela, acuda a un profesional el mismo día; en este diente el tiempo influye directamente en el resultado.

Qué determina el coste

En esta página no damos una cifra única: en un diente que se mueve, el camino puede terminar con el tratamiento de encías o prolongarse hasta la extracción y el implante, y la diferencia es grande. Le damos la cifra correcta después de ver el CBCT. Envíenos su radiografía y le detallaremos el alcance por escrito. Estos son los factores que determinan el precio:

La causa de la movilidad
El tratamiento de encías, la ferulización y el implante son procedimientos distintos, con duraciones, materiales y número de sesiones también distintos. Una cifra dada sin conocer la causa está condenada a cambiar en la clínica.
Cuántos dientes están afectados
Una enfermedad de las encías avanzada no se queda en un solo diente. Un plan pensado para un diente y otro que abarca toda la boca se calculan por separado.
Si hace falta cirugía adicional
Si se necesita un injerto óseo o una elevación de seno, el alcance aumenta. En el protocolo que aplicamos, esta partida no se plantea en la mayoría de los casos; en los pacientes que deciden cuando todavía hay hueso, no llega a entrar en juego.
La prótesis
El material de los dientes fijos sobre los implantes y el trabajo de laboratorio influyen directamente en el total. Le indicamos por escrito desde el principio la marca del material que usamos.

Preguntas frecuentes

¿Un diente que se mueve se afianza solo?

La parte de la movilidad que procede de la inflamación disminuye cuando se trata la inflamación. Pero el hueso perdido no vuelve por sí solo; el diente se recupera algo, pero no recobra el soporte perdido. Si pasa el tiempo sin tratamiento, la movilidad aumenta.

Si me ponen una férula, ¿se salva el diente?

La férula impide el movimiento y le permite masticar con comodidad. Pero no trata la inflamación de debajo ni recupera el hueso perdido. Junto con el tratamiento de encías es un paso útil; usada sola, hace que el problema no se vea, pero no lo resuelve.

Tengo un diente que se mueve pero no me duele nada, ¿debo darme prisa?

La pérdida de hueso por enfermedad de las encías avanza sin dolor; que no duela no significa que el proceso se haya detenido. Retrasarlo se paga con menos opciones: un diente en el que hoy todavía se puede intentar salvarlo, dentro de un año le deja una sola opción, la extracción. Si la movilidad empezó tras un golpe, acuda a un profesional el mismo día.

Si me extraen el diente que se mueve, ¿se puede poner un implante enseguida?

Sí. Si las paredes óseas del alveolo están sanas y la inflamación está controlada, colocamos el implante en la misma sesión. Lo decimos tras ver el CBCT; en una zona con pérdida de hueso avanzada, primero esperamos a que cicatrice.

Se me mueve un solo diente. ¿Su método de dientes fijos en tres días es adecuado para mí?

Seguramente no, se lo decimos con franqueza. El ámbito del protocolo que aplicamos es la boca completa o la falta de muchos dientes. Para un solo diente que se mueve son más adecuados el tratamiento de encías, la ferulización o un implante unitario, y para eso basta con que siga con su propio dentista. Si al ver su radiografía pensamos que no es adecuado para usted, también se lo decimos por escrito.

¿Se puede poner un implante si tengo enfermedad de las encías?

No se ponen implantes en una boca con una enfermedad de las encías sin tratar; las mismas bacterias afectan también al tejido que rodea el implante. Primero hay que controlar la inflamación y consolidar la higiene en casa. Si se salta este paso, el tratamiento vuelve al punto de partida. Si fuma, dejarlo es aquí un paso que marca de verdad la diferencia.

Tengo diabetes y se me mueven los dientes. ¿Qué cambia en mi caso?

Tratamos con implantes a pacientes con diabetes; lo determinante no es la enfermedad en sí, sino que el azúcar en sangre esté controlado. Si no lo está, la inflamación de las encías avanza más rápido y la cicatrización se retrasa; en ese caso le pedimos que primero ajuste sus valores con su médico.

Fuentes

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