El método Ihde

Diferencias entre el método Ihde y el implante convencional

Los dos enfoques funcionan; en lo que se separan es en el hueso en el que confían

La mayoría de los contenidos que comparan estas dos vías ensalzan una y desacreditan la otra. La verdad es menos llamativa: las dos funcionan en sus propias condiciones y la elección depende del estado de la boca. En esta página hemos puesto las diferencias una junto a otra, punto por punto: dónde gana y dónde pierde cada una, contado por una clínica que hace las dos.

Respuesta breve

El implante convencional se coloca en el hueso superior, donde se asientan los dientes, y obtiene su sujeción con el tiempo, cuando el hueso se integra con su superficie; por eso hay que esperar meses. En el enfoque asociado al nombre de Ihde, el implante se bloquea en la capa cortical y basal dura situada en la profundidad del maxilar, es de una sola pieza y la sujeción es mecánica desde el primer día; por eso los dientes fijos definitivos pueden colocarse el tercer día. La fuerza del convencional es la evidencia acumulada y la posibilidad de corregirlo; la del otro, que el plan no cambia aunque el hueso se haya reabsorbido.

Convencional: sujeción
Integración biológica en el hueso superior, durante meses
Ihde: sujeción
Bloqueo mecánico en hueso duro profundo, desde el primer día
Ventaja del convencional
Amplio volumen de datos, ángulo corregible
Ventaja del Ihde
Sin injerto ni espera aunque el hueso se haya reabsorbido

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Dónde empieza la diferencia

Todo parte de que el hueso maxilar no es una sola capa. Arriba está el hueso alveolar, en el que se asientan los dientes; esta capa depende de la presencia del diente y, cuando el diente se pierde, empieza a reabsorberse porque deja de recibir carga. Por debajo y alrededor se encuentran las capas llamadas cortical y basal, mucho más duras y que no se ven afectadas por la pérdida de dientes. Todas las diferencias entre los dos enfoques se derivan de una pregunta: en qué capa confían.

El implante convencional se coloca en la capa superior. Una vez colocado, las células óseas se adhieren a la superficie del implante y, con el tiempo, el implante pasa a formar parte del hueso. Esta integración biológica dura meses y durante ese tiempo no se le aplica carga. Es decir, la espera no es una costumbre, sino una necesidad que se deriva de cómo se forma la sujeción.

Esto funciona muy bien en las bocas en las que la capa superior es suficiente. El problema empieza cuando esa capa se ha reabsorbido: el espacio donde debe asentarse el implante se estrecha y, en la vía convencional, la solución pasa por añadir hueso primero. Injerto, meses de cicatrización, después el implante y después otra espera. El tiempo total puede llegar a un año, y de ahí procede también gran parte del coste.

El otro enfoque obtiene la sujeción de la capa profunda, que no se reabsorbe. Parece un único cambio, pero cambia tres cosas a la vez. En un maxilar con menos volumen de hueso, el plan no cambia; como la sujeción es mecánica desde el primer día, no se espera a la integración; y como no se espera, el puente fijo definitivo puede colocarse el tercer día. No son tres ventajas distintas, sino tres consecuencias de la misma decisión.

Pasemos ahora al otro lado, porque no sale gratis. En este enfoque los implantes son de una sola pieza: el cuerpo y la parte superior a la que se une el diente son la misma pieza. No hay tornillo de conexión ni la holgura de escala micrométrica de esa conexión; eso es una ganancia. Pero el ángulo no se puede corregir después cambiando la pieza superior. Un error de planificación que en el sistema convencional podría compensarse, aquí no puede compensarse.

El segundo precio es la evidencia acumulada. La implantología convencional se apoya en una literatura de décadas, muy amplia y comparativa. Sobre la colocación corticobasal y la carga inmediata también hay estudios, publicaciones y formación desde hace tiempo; pero el conjunto es más pequeño y hay menos estudios comparativos a largo plazo. No lo ocultamos: es un hecho que debe conocer al tomar la decisión.

Cuál corresponde a cada boca

La distinción siguiente es el marco de la valoración que se hace en la consulta. Hacemos las dos cosas; la elección depende de la boca.

Cuándo está indicado

  • Si el hueso se ha reabsorbido: sujeción en la capa profundaEn un maxilar con el hueso alveolar reducido y en el que se ha propuesto un injerto, obtener la sujeción de la capa que no se reabsorbe elimina en la mayoría de los casos el paso del injerto óseo. Es la decisión que más cambia el tiempo y el coste.
  • Si faltan muchos dientes: carga inmediataCuando varios implantes trabajan juntos en un mismo maxilar, la carga se reparte y el puente fijo puede soportarse desde el primer día. Este es el terreno propio del enfoque.
  • Si hay suficiente hueso: implante convencionalSi la capa superior está sana y el volumen es suficiente, la vía convencional es una opción bien conocida, con un amplio volumen de datos y muy extendida. Puede preferirse en un paciente al que no le importe esperar.
  • Si falta un solo diente: implante convencionalEn un hueco único desaparece la ventaja del reparto de la carga. Un implante convencional unitario supone menos cirugía, menos coste y un resultado al menos igual de bueno.

Cuándo no está indicado

  • Implante de una sola pieza en manos inexpertasComo el ángulo no se puede corregir, un error de planificación no tiene vuelta atrás. El número de casos de la clínica que aplica este enfoque es más determinante que en el implante convencional.
  • Carga precoz en hueso blandoCargar pese a no haber obtenido la sujeción mecánica esperada hace que se pierda el implante. Es un error de decisión, no del protocolo, y se puede evitar.
  • Restar importancia al injerto en la vía convencionalEn algunos casos el injerto óseo es realmente necesario y da buenos resultados. Pero también es cierto que alarga el tratamiento hasta un año y aumenta claramente el coste; las dos cosas deben explicarse juntas.
  • Infección activa o enfermedad sistémica descontroladaVale para los dos enfoques. Primero se trata la infección, primero se controla el azúcar en sangre. Este terreno común no depende de la diferencia entre las dos vías.

El calendario de las dos vías, uno junto a otro

El proceso que seguiría el mismo paciente por cada vía. La diferencia no la marca el número de pasos, sino los tiempos de espera entre ellos.

  1. 1

    Pruebas de imagen y planificación: igual en las dos

    Se hace un CBCT y se miden la altura, la anchura y la dureza del hueso. Aquí empieza la diferencia: en la vía convencional se valora si la capa superior es suficiente; en la otra, dónde está la capa profunda.

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    Vía convencional: injerto óseo primero, si hace falta

    Si el volumen es insuficiente, se hace un injerto y se esperan meses de cicatrización. Es la partida que más alarga el tiempo total y más encarece el coste; en algunos casos es inevitable.

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    Vía convencional: colocación y espera de la integración

    Se colocan los implantes y se esperan meses. Durante este periodo se usa una prótesis provisional removible. Después se hace la prótesis superior.

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    La otra vía: preparar el lecho compactando el hueso

    El lecho no se abre retirando hueso, sino compactándolo lateralmente; el hueso se densifica. Es una de las fuentes de la sujeción que se obtiene el primer día.

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    La otra vía: colocación, pruebas y puente definitivo el tercer día

    Los implantes se bloquean en la capa profunda, la sujeción se comprueba con el valor de torque y, si se alcanza el valor esperado, el primer día se colocan los primeros dientes de prueba, el segundo se hacen las pruebas y el puente definitivo se coloca el tercer día. Si no se alcanza, esa zona no se carga y la entrega se aplaza.

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    Después: igual en las dos

    Ajuste de la oclusión, revisiones y mantenimiento anual. La larga vida útil de las dos vías depende de lo mismo: revisiones periódicas y un diseño que se pueda limpiar.

Punto por punto, una junto a otra

La comparación siguiente resume dónde se separan los dos enfoques; ninguno de los puntos basta por sí solo para decidir.

01

Origen de la sujeción

Convencional: integración biológica en el hueso alveolar superior, que se produce a lo largo de meses. Ihde: bloqueo mecánico en la capa cortical y basal profunda, presente desde el primer día.

02

Diseño del implante

Convencional: dos piezas, con un tornillo de conexión y una holgura de escala micrométrica entre ellas. Ihde: una sola pieza, sin conexión. La ganancia está en la conexión; el precio, en que el ángulo no se puede corregir.

03

Necesidad de hueso y tiempo

Convencional: si el volumen es insuficiente, injerto y meses de espera; en total puede llegar a un año. Ihde: sujeción en la capa que no se reabsorbe; en la mayoría de los casos no se plantea el injerto y el proceso clínico cabe en unos pocos días.

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Cuándo se tienen dientes fijos

Convencional: el puente fijo llega cuando termina la integración, al cabo de meses; entretanto, una prótesis provisional removible. Ihde: el puente fijo definitivo se coloca el tercer día; después no se sustituye por otro.

05

Evidencia acumulada y disponibilidad

Convencional: una literatura muy amplia y profesionales que lo aplican en cualquier ciudad. Ihde: se estudia desde hace tiempo, pero el conjunto de datos es más pequeño y el número de clínicas que lo aplican es limitado. Esta es la ventaja más clara del convencional.

Los riesgos propios de cada vía

Una comparación de una sola cara no sirve. A continuación se explica el punto débil de cada una.

Vía convencional: mientras se espera, el hueso sigue reabsorbiéndose

Sumados los tiempos del injerto y de la integración, el paciente vive durante un año con una prótesis removible, y esa prótesis no frena la pérdida de hueso. Es el coste invisible de un calendario largo.

Vía convencional: los riesgos propios del injerto

El injerto óseo supone una cirugía más, una cicatrización más y una posibilidad más de fracaso. Se hace cuando es necesario; cuando se hace sin necesidad, el precio que paga el paciente es alto.

Vía Ihde: el error de planificación no se puede corregir

Es el precio del diseño de una sola pieza. El puente que se construye sobre un implante colocado con un ángulo equivocado sacrifica o la estética o el reparto de la carga.

Vía Ihde: menos evidencia y menos clínicas

Hay menos estudios comparativos a largo plazo que en la implantología convencional, y el número de profesionales que la aplican también es limitado. Si se muda, puede resultar más difícil encontrar un dentista que conozca el sistema.

Recuperación y largo plazo

Los primeros días tras la cirugía son parecidos; la diferencia empieza después.

  1. Primera semana: parecida en las dos

    La hinchazón alcanza su punto máximo el segundo y el tercer día y después remite. Dieta blanda, frío y la medicación indicada. En esta fase el paciente no nota una diferencia clara entre las dos vías.

  2. Primeros meses: aquí está la verdadera diferencia

    En la vía convencional, el paciente espera con una prótesis provisional removible. En la otra, vive con el puente fijo definitivo colocado el tercer día; en las revisiones se ajusta la oclusión si hace falta. En el día a día, la diferencia es grande.

  3. Prótesis definitiva: solo en la vía convencional

    En la vía convencional se hace como una fase aparte, una vez terminada la integración, para sustituir a la prótesis provisional, y debe hablarse desde el principio. En la otra vía no existe esa fase: el puente que se coloca el tercer día es el puente definitivo.

  4. Largo plazo: las mismas reglas en las dos

    Al menos una revisión al año, limpieza interdental y revisión de la oclusión. La inflamación alrededor del implante avanza en silencio y hace perder hueso con cualquiera de los dos enfoques.

No espere en estos casos

  • Si no está seguro de qué vía le conviene. Envíe la radiografía panorámica o el CBCT que tenga. Si su volumen de hueso es suficiente, se lo decimos; y en los casos en los que el implante convencional es más adecuado, también se lo escribimos con claridad.
  • Si le han propuesto un injerto. Es una decisión que merece una segunda opinión, porque es la partida que más alarga el tiempo y más encarece el coste. En el CBCT se ve si la sujeción puede obtenerse de la capa profunda.
  • Si ha empezado un tratamiento por una vía y han surgido problemas. Se puede hacer una valoración con sus registros: qué sistema, qué zonas y en qué fecha. En un tratamiento a medias, lo prioritario es encontrar la causa.
  • Si tiene fiebre, una hinchazón que se extiende o dificultad para tragar. El debate sobre el método puede esperar. Acuda a un dentista ese mismo día; si le cuesta tragar, vaya directamente a urgencias.

La estructura de costes de las dos vías

No damos cifras, pero el coste de cada vía se compone de partidas distintas, y la comparación solo tiene sentido si se hace partida por partida.

La partida del injerto óseo
En la vía convencional, si el volumen es insuficiente, entra en juego el injerto: material, una sesión adicional y meses de espera. En la otra, como la sujeción se obtiene de la capa que no se reabsorbe, en la mayoría de los casos esta partida ni siquiera aparece. Aquí está la mayor diferencia entre las dos vías.
Número de sesiones y viajes
En un plan repartido a lo largo de meses hay que ir y volver cuatro o cinco veces. En los pacientes que vienen de otra ciudad o del extranjero, esta partida puede superar la diferencia entre presupuestos.
Número de implantes
En los planes basados en el reparto de la carga, el número suele ser mayor. Esto encarece la partida de los implantes, pero refuerza el sistema de soporte.
Prótesis superior
En la vía convencional, la prótesis provisional y la prótesis definitiva son partidas distintas; en la otra, el puente fijo definitivo que se coloca el tercer día es una sola partida. En las dos vías es, en la mayoría de los planes, la parte más grande del total; al comparar presupuestos, es la primera línea que hay que mirar.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es mejor?

No hay una respuesta válida para todo el mundo, y donde la hay, alguien le está vendiendo algo. Si su volumen de hueso es suficiente, el implante convencional es una vía bien conocida y extendida. Si el hueso se ha reabsorbido y le han propuesto un injerto, obtener la sujeción de la capa profunda cambia claramente el tiempo y el coste. La decisión se toma después del CBCT.

¿Es más seguro el implante convencional?

El volumen de datos que lo respalda es mayor; es cierto y es una ventaja importante. Pero para decir «más seguro» habría que comparar los dos en la misma boca. En la práctica, lo decisivo es qué vía se adapta a su hueso y la experiencia del profesional en esa vía.

Mi hueso se ha reabsorbido, ¿ya no puedo ponerme un implante convencional?

Sí puede, pero primero hay que añadir hueso: injerto, meses de cicatrización, después el implante y después otra espera. El tiempo total puede llegar a un año. Si la sujeción puede obtenerse de la capa profunda, en la mayoría de los casos estos pasos no son necesarios.

¿Es más resistente el implante de una sola pieza que el convencional?

Como no hay tornillo de conexión ni la holgura de esa conexión, desaparecen los problemas en ese punto. A cambio, el ángulo no se puede corregir después. Es decir, la comparación no debe hacerse en términos de resistencia, sino de qué riesgo cambia por cuál.

¿Pueden usar los dos en la misma boca?

En algunos casos, sí; el estado del hueso puede variar de una zona a otra. En un plan así es especialmente importante que quede registro de los sistemas utilizados, porque cualquier intervención futura exige saber qué sistema hay en cada zona.

Me pusieron implantes convencionales y han surgido problemas. ¿Puedo pasarme a la otra vía?

En la mayoría de los casos es posible. Primero se valoran el estado de los implantes existentes y el hueso que queda; en la zona donde se ha producido la pérdida se espera a que cicatrice. Si la pérdida de hueso es avanzada, obtener la sujeción de la capa profunda supone aquí una ventaja.

¿Cuál es la diferencia de precio?

No sería correcto dar un único porcentaje, porque las partidas son distintas. En la vía convencional, si hace falta un injerto, el total sube claramente; si no hace falta, las dos vías se acercan. Compare sobre el trabajo terminado y partida por partida.

Fuentes

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