Compare sus opciones
¿Prótesis con paladar o dientes fijos sobre implantes?
Lo que cuesta tener el paladar cubierto: en el gusto, en el habla y en el hueso de debajo
La prótesis completa superior le devuelve los dientes, pero lo hace cubriéndole el paladar con una placa. El paladar cubierto afecta directamente al gusto, a la percepción de la temperatura, al habla y al reflejo nauseoso; y como el hueso bajo la placa sigue reabsorbiéndose, la prótesis se mueve un poco más cada año. En esta página explicamos qué deja cada camino en su boca, qué resuelve el adhesivo y qué no, y cómo evoluciona el coste con el tiempo. Envíenos su radiografía y le respondemos por escrito en 24 horas qué camino es posible en su caso.
Respuesta breve
La diferencia no está en el material, sino en aquello en lo que se apoyan los dientes. La prótesis con paladar cubre el paladar con una placa de acrílico y se asienta sobre la cresta del hueso maxilar; ese hueso sigue reabsorbiéndose, la prótesis se mueve un poco más cada año y la dependencia del adhesivo aumenta. Los dientes fijos sobre implantes transmiten la carga de la masticación directamente al hueso, dejan el paladar libre y no se quitan de la boca. En pacientes que no son candidatos a cirugía, la prótesis con paladar sigue siendo la solución correcta.
- La diferencia real
- Si el paladar queda cubierto o libre
- El hueso bajo la prótesis
- Sigue reabsorbiéndose
- Plazo de los dientes fijos
- Tres días de clínica
- Nuestro ámbito
- Boca completa y pérdida de muchos dientes
Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji
Qué supone cubrir el paladar y qué se gana al no cubrirlo
Para sujetarse, la prótesis completa superior confía en una sola cosa: la fuerza de succión que crea la fina capa de saliva entre la amplia placa de acrílico que cubre el paladar y la mucosa palatina. Lo que realmente sostiene la prótesis no son sus dientes, sino esa placa. Por eso la prótesis superior no puede hacerse más pequeña: sin cubrir el paladar no hay sujeción. En la mandíbula no existe una superficie como el paladar, así que la prótesis inferior se sujeta menos desde el principio y se desplaza con cada movimiento de la lengua.
El paladar cubierto se nota primero al comer. El gusto no depende solo de la lengua: en el paladar blando también hay papilas gustativas, y la superficie del paladar percibe la temperatura, la textura y el conjunto del alimento en la boca. Cuando se coloca encima una placa de acrílico, esa superficie queda fuera de juego. Los pacientes suelen describirlo como «no noto el sabor»; en realidad, lo que ocurre es que se pierde la mitad de lo que la boca percibe de la comida. La temperatura de una sopa caliente ya no la mide con el paladar, sino solo con la lengua.
El segundo efecto está en el habla. Sonidos como la s, la t, la d, la n o la l se producen en el punto en el que la lengua toca el paladar. Cuando encima del paladar se asienta una placa de varios milímetros de grosor, ese punto que la lengua lleva años memorizando se desplaza. El resultado es conocido: eses silbantes o ceceosas, un habla en la que uno no reconoce su propia voz. Con el tiempo, la lengua se reajusta a la nueva superficie, pero ese ajuste hay que hacerlo de nuevo con cada prótesis nueva.
El tercero es el reflejo nauseoso. Para lograr la succión que la sujeta, el borde posterior de la prótesis superior tiene que llegar hasta el límite donde termina el paladar duro y empieza el paladar blando. En las personas con un reflejo nauseoso sensible, el punto que lo desencadena es justamente esa zona. Estos pacientes no toleran la prótesis en la boca, piden que se les acorte el borde posterior, la prótesis acortada no se sujeta y el círculo vuelve a empezar. Para ellos, la prótesis con paladar es una solución que no funciona desde el principio.
El adhesivo no resuelve ninguno de estos tres problemas; solo refuerza la sujeción durante un tiempo. En crema o en polvo, es una capa más entre la prótesis y la mucosa: se disuelve a lo largo del día, por la noche hay que limpiarlo tanto de la prótesis como del paladar y, si no se limpia, crea un terreno propicio para una infección por hongos. Lo esencial es esto: la necesidad de adhesivo no se mantiene estable. Un producto que al principio se usa de vez en cuando se convierte con los años en una obligación que se repite cada mañana. Que haga falta más cantidad no habla de la prótesis, sino del hueso que hay debajo.
Esto es lo que ocurre en el hueso. El diente natural transmite la fuerza de la masticación al interior del hueso a través de la raíz, y el hueso se renueva mientras recibe esa carga. Cuando se extrae el diente, desaparecen la raíz y la carga, y el hueso de esa zona empieza a disminuir. La prótesis no reemplaza este ciclo: no transmite la carga al interior del hueso, sino que presiona la cresta ósea a través de la encía. Con los años, la cresta pierde altura. Por eso, la prótesis que el día de la entrega encajaba perfectamente en el paladar se mueve un poco más cada año.
Por eso, la prótesis con paladar no es un trabajo que se hace una sola vez, sino un ciclo que continúa. Empieza a moverse, se rebasa, es decir, se le añade material por debajo para adaptarla a la nueva forma del hueso, aguanta un tiempo más y vuelve a moverse. A partir de cierto punto, el rebase ya no basta y la prótesis se renueva por completo. Con cada renovación, la lengua tiene que acostumbrarse a la nueva superficie y el habla tiene que volver a asentarse; mientras tanto, el hueso sigue disminuyendo.
Con los dientes fijos sobre implantes, el cuadro se invierte. Los dientes no se apoyan en el paladar, sino que se atornillan a implantes colocados en el hueso del maxilar; la función de soporte no la cumple una placa, sino los implantes, y el paladar queda libre. La percepción del sabor y de la temperatura se mantiene, la lengua recupera su antiguo punto de referencia y, como no hay borde posterior, el reflejo nauseoso no se desencadena. El adhesivo deja de ser un tema. La fuerza de la masticación llega al interior del hueso. Los dientes no se quitan de la boca; por la noche no esperan en un vaso de agua.
Podemos hacerlo en tres días de clínica gracias al tipo de implante que usamos. El implante clásico se ancla en el hueso esponjoso, más blando, del interior del maxilar, y hay que esperar meses a que ese hueso se integre con la superficie del implante; si el hueso es insuficiente, primero se añade volumen con un injerto. El implante estratégico, en cambio, se bloquea mecánicamente en la capa dura que envuelve el maxilar por fuera, el hueso cortical. Lo que proporciona el anclaje no es la espera, sino ese bloqueo, presente desde el primer día. Por eso no se plantean el injerto óseo ni meses de espera, y por eso los dientes fijos se colocan en tres días de clínica.
En quién puede aplicarse y en quién no
Las dos listas siguientes se aclaran tras la exploración y el CBCT (tomografía computarizada de haz cónico). Verse en la segunda lista no significa que la puerta esté cerrada; algunos puntos no dicen «no se puede», sino «primero resolvamos esto».
Cuándo está indicado
- Maxilar totalmente desdentado o con muchos dientes ausentesEl ámbito de este protocolo es la boca completa y la pérdida de muchos dientes. Casi todos los pacientes que llevan una prótesis con paladar entran ya en esta definición.
- Pacientes con una prótesis que se mueve y dependientes del adhesivoSi cada mañana empieza con el adhesivo y elige lo que come pensando en que la prótesis puede soltarse, el problema no está en la calidad de la prótesis, sino en el hueso de debajo. Con los dientes fijos, este ciclo termina por completo.
- Quienes tienen un reflejo nauseoso fuertePara los pacientes que no toleran en la boca una placa que cubre el paladar, los dientes fijos son una solución estructural; lo que se elimina no es el reflejo, sino la propia placa que lo desencadena.
- Diabetes bajo controlLa diabetes no es un impedimento y aplicamos este protocolo en pacientes diabéticos. Lo decisivo es que su glucosa esté controlada y que no haya inflamación activa en la boca.
Cuándo no está indicado
- Falta de un solo dientePara un único hueco, este enfoque resulta más amplio de lo necesario. Es más adecuado un implante clásico o, según el caso, un puente.
- Estado de salud que no permite la cirugíaEn pacientes cuyo estado general no tolera la cirugía, la prótesis con paladar es la opción correcta, y así lo decimos claramente. Esta página no se ha escrito para desacreditar la prótesis, sino para poner una junto a otra lo que cuesta cada camino.
- Inflamación de las encías no controladaSi hay una inflamación activa en la boca, primero la resolvemos. No colocamos implantes sobre un terreno inflamado. Este punto cambia el orden, no cierra la puerta.
- Maxilares en los que también está dañada la capa dura exteriorUn quiste extenso, una cirugía maxilar previa o un traumatismo grave también dañan la capa cortical. Si queda o no una superficie sólida donde anclarse lo muestra el CBCT.
Cómo tomamos la decisión
Esta secuencia es para decidir, no para tratar. Al final sabrá qué es posible en su boca y en qué se basa esa conclusión.
- 1
Envíenos su radiografía
Si tiene una radiografía panorámica o un CBCT, envíelos a través del formulario. La imagen la revisa el profesional que realizará el tratamiento; la primera respuesta la escribe él, no un asistente. No hace falta que venga: le respondemos por escrito en 24 horas.
- 2
Cuéntenos cómo es su prótesis actual
Cuántos años lleva usándola, cuántas veces se ha rebasado o renovado y cuánto adhesivo necesita al día nos dan una idea directa de cuánto ha bajado su cresta ósea. Venga a la consulta con su prótesis.
- 3
CBCT
La radiografía panorámica es bidimensional; da una idea de la altura del hueso, pero no de su grosor ni del estado de la capa dura exterior. En este método, la decisión se basa directamente en dónde está la capa cortical, qué grosor tiene y lo sólida que es; no nos comprometemos a nada sin ver el CBCT.
- 4
Salud general y medicamentos
Queremos conocer sus enfermedades generales, la medicación que toma de forma habitual y sus últimos análisis. Le pedimos la lista completa de su medicación en la primera consulta; dar esta información incompleta va en su propio perjuicio.
- 5
Recibe el plan por escrito
Cuántos implantes, en qué maxilar, con qué prótesis y si hace falta injerto o no: todo se le comunica por escrito. Si en su caso no es adecuado, también se lo escribimos con la misma claridad.
- 6
Tres días de clínica
Si está de acuerdo con el plan, la cirugía y la colocación de los dientes fijos se reparten en tres días de clínica. No sale de la clínica sin dientes. Antes de venir ya sabe qué se hará cada día.
Los caminos posibles en un maxilar sin dientes
Hay cuatro caminos, y la diferencia entre ellos no es la comodidad, sino aquello en lo que se apoyan los dientes. Cuál es el adecuado para usted lo determina el cuadro concreto de su maxilar.
Prótesis completa clásica con paladar
La solución que no requiere cirugía y que se entrega en menos tiempo. Su coste es el paladar cubierto, una menor percepción del sabor y la temperatura, la necesidad de adhesivo y que el hueso de debajo siga reabsorbiéndose. En pacientes que no son candidatos a cirugía sigue siendo la decisión correcta.
Prótesis removible apoyada en implantes
Una prótesis que se asienta sobre unos pocos implantes mediante botones o una barra, pero que se sigue quitando. La sujeción mejora de forma notable y, en el maxilar superior, la placa palatina puede reducirse. La prótesis se sigue quitando, y las piezas de retención se desgastan y se renuevan periódicamente.
Dientes fijos sobre implantes clásicos
Se espera a que se integren los implantes colocados en el hueso esponjoso y después se hacen los dientes fijos. El paladar queda libre. El precio es el calendario: si el hueso es insuficiente, primero un injerto, luego meses de espera y, durante todo ese tiempo, una prótesis provisional.
Dientes fijos sobre implantes estratégicos
El implante se bloquea mecánicamente en la capa dura exterior del maxilar; no hace falta esperar a la integración. No se plantean injerto ni meses de espera, y los dientes fijos se colocan en tres días de clínica. Para bocas con una capa cortical sólida y muchos dientes ausentes.
Lo que debe saber al decidir
No lo escribimos para asustarle, sino para que pueda hacer las preguntas adecuadas vaya a la clínica que vaya.
Una prótesis nueva no detiene la pérdida de hueso
Cuando la prótesis se mueve, lo primero que se piensa es en hacer una nueva. La prótesis nueva se adapta al hueso de ese momento y durante un tiempo se está cómodo; pero no tiene ningún mecanismo que detenga la reabsorción de debajo. La misma molestia vuelve al cabo de unos años.
El adhesivo no es un tratamiento
El adhesivo refuerza la sujeción, pero no protege el hueso ni corrige el ajuste de la prótesis. Hay que limpiarlo cada día tanto de la prótesis como del paladar; en un paladar con restos puede aparecer una infección por hongos. Si la cantidad que usa aumenta, eso no habla de la prótesis, sino del hueso.
Los dientes fijos también requieren un breve periodo de adaptación
Cuando el paladar queda libre, la lengua busca al principio el hueco, y el habla se asienta en pocos días. Este periodo es más marcado cuanto más antiguo es el hábito de la prótesis, pero se mide en días, no en semanas.
Tener dientes fijos no significa que se acabe el mantenimiento
La encía que rodea al implante también se inflama y, si esa inflamación avanza, se pierde el hueso de alrededor. La limpieza interdental, la limpieza profesional periódica y una imagen de control anual son precisamente lo que hace duradero este tratamiento.
Puede perderse un implante
Como en cualquier método de implantes, también aquí existe la posibilidad de fracaso, y lo decimos desde el principio. El tabaco, la diabetes no controlada y una higiene bucal descuidada son factores de riesgo conocidos.
Qué esperar después
El recorrido siguiente es el de los pacientes tratados con implantes estratégicos. En un plan con injerto, la recuperación dura más.
Tres días de clínica
El primer día empieza, antes de la cirugía, con un CBCT y la revisión del plan; los implantes se colocan ese mismo día y se preparan sus primeros dientes de prueba. El segundo día, con las pruebas, se afinan la mordida y el aspecto; el tercer día se colocan los dientes fijos definitivos y el tratamiento queda terminado. Sale de la clínica con sus dientes fijos definitivos. En estos días es normal algo de hinchazón y sensibilidad.
La primera semana
La hinchazón remite. Le pedimos que coma blando, que evite los alimentos duros y calientes y que cepille la zona con suavidad. Como su paladar está libre, vuelve a percibir la temperatura con él; téngalo en cuenta con las bebidas calientes durante los primeros días.
Las primeras semanas
El habla se asienta en pocos días. Aumentamos la carga masticatoria de forma gradual; en este periodo se aplazan los alimentos de corteza dura y costumbres como masticar hielo. En estas semanas la encía se asienta en su nueva forma.
Revisiones y largo plazo
Le damos por escrito el calendario de revisiones y el mantenimiento de la prótesis. El cepillo interdental y el irrigador bucal pasan a formar parte de su rutina diaria; el cepillo para prótesis y el vaso de la mesilla, no.
No espere en estos casos
- Si la hinchazón aumenta a partir del tercer día. Durante la recuperación, la hinchazón disminuye. Si aumenta, tenemos que valorarla.
- Si tiene fiebre. La fiebre anuncia una infección. Llame sin esperar.
- Si el adormecimiento no desaparece. Avísenos si persiste el adormecimiento en el labio, el mentón o la lengua.
Qué determina el coste
En esta página no damos cifras, porque la cifra correcta solo puede darse después de ver el CBCT. Al comparar, lo que hay que mirar no es el importe del primer día, sino el total de los años que tiene por delante: en la prótesis, los rebases, las renovaciones y el adhesivo son gastos que se repiten; en los dientes fijos, el pago se hace una vez y lo que sigue es solo mantenimiento. Envíenos su imagen y le detallamos el alcance por escrito, concepto por concepto. Estos son los conceptos que determinan el importe:
- Número de implantes y qué maxilar
- Si es un maxilar o los dos, cuántos implantes se planifican y en qué zonas se colocan determina directamente el total.
- Preparación de la boca
- Si hay dientes que extraer, una inflamación de las encías que tratar o raíces que retirar, se añaden al plan y también influyen en el calendario.
- La prótesis
- El material de los dientes fijos y el trabajo de laboratorio influyen directamente en el importe. Le indicamos por escrito desde el principio la marca del material que usamos.
- La dimensión del tiempo
- El gasto de la prótesis con paladar no termina con la entrega; a medida que baja el hueso, entran en juego los rebases, las renovaciones periódicas y un adhesivo que se vuelve permanente. En los dientes fijos no existen estos gastos repetidos; su lugar lo ocupan las revisiones y la limpieza periódicas.
Preguntas frecuentes
Con mi prótesis no consigo comer bien y tampoco noto el sabor. ¿El problema es la prótesis?
Aunque su prótesis no tenga ningún defecto de fabricación, esta molestia persiste, porque la causa es que el paladar está cubierto. En el paladar blando hay papilas gustativas y la superficie del paladar percibe la temperatura y la textura de la comida; cuando se coloca encima una placa de acrílico, esta percepción queda anulada. Con los dientes fijos, el paladar queda libre y esa superficie recupera su función.
¿Con los dientes fijos el paladar queda realmente libre del todo?
Sí. Los dientes no se apoyan en el paladar, sino que se atornillan a implantes colocados en el hueso del maxilar; como la función de soporte no la cumple una placa, sino los implantes, no hace falta ninguna superficie que cubra el paladar. Todos los puntos en los que su lengua toca el paladar siguen en su sitio.
¿Podré dejar el adhesivo?
Con los dientes fijos, el adhesivo desaparece por completo, porque lo que sujeta no es la succión, sino los implantes. Con su prótesis actual, en cambio, no puede dejarlo; que la cantidad que usa haya aumentado con los años no indica que la prótesis se haya estropeado, sino que la cresta ósea de debajo ha perdido altura.
Tengo un reflejo nauseoso muy fuerte; ni siquiera tolero la cubeta de impresión. ¿Se puede hacer algo en mi caso?
Lo que desencadena su reflejo es el borde posterior de la prótesis superior, que llega hasta el límite del paladar blando; la prótesis necesita ese borde para sujetarse y, si se acorta, no se sujeta. Los dientes fijos no tienen ese borde y nada toca la parte posterior del paladar. En este grupo de pacientes, los dientes fijos no son una cuestión de comodidad, sino la única solución que funciona.
Llevo años con prótesis y mi maxilar está muy reabsorbido. ¿También es posible en mi caso?
Sí. En los maxilares que han llevado prótesis mucho tiempo, lo que pierde altura es el hueso esponjoso interior; la capa dura exterior que envuelve el maxilar resiste la reabsorción y en gran medida permanece. El implante estratégico usa directamente esa capa para anclarse. En algunos maxilares con una reabsorción muy avanzada no queda superficie donde anclarse; eso lo muestra el CBCT.
Soy diabético y me dijeron que no se me pueden poner implantes.
La diabetes no es un impedimento y aplicamos este protocolo en pacientes diabéticos. Lo decisivo es si su glucosa está controlada y si hay o no una inflamación activa en la boca. Si su glucosa está descontrolada, primero la estabilizamos; saltarse ese orden no beneficia a nadie.
¿De verdad salgo con dientes fijos en tres días?
Sí. El protocolo se basa en tres días de clínica y los dientes fijos definitivos se colocan el tercer día. La expresión «días de clínica» es importante: el CBCT y la revisión del plan no quedan fuera de esos tres días, sino que se hacen el primer día, antes de la cirugía. El tratamiento termina el tercer día; aun así, durante el primer periodo tendrá algunas restricciones al masticar.
¿Por qué no ponen precios en la página?
Porque dos pacientes que llegan con la misma frase acaban con planes muy distintos: uno llega con la boca preparada, mientras que en el otro las extracciones y el tratamiento de las encías son un trabajo aparte en sí mismos. La cifra que escribiéramos o le asustaría sin motivo o cambiaría en la clínica.
Fuentes
Páginas relacionadas
- En detallePrótesis tipo Toronto: qué es y en qué se diferenciaEstructura metálica, dientes acrílicos y encía rosa atornillados a implantes: supervivencia, complicaciones frecuentes, limpieza y comparación con el circonio.
- Personas con prótesis dentalDentadura superior sin paladar: ¿es posible?¿Paladar completo o medio? Por qué la dentadura superior necesita el paladar, cuándo se sujeta sin él, cuántos implantes hacen falta y qué pasa con los fijos.
- Falta de huesoNo tengo hueso suficiente: ¿puedo ponerme implantes?Las dos capas del hueso maxilar, cuál se reabsorbe tras una extracción y cómo se sujeta el implante estratégico en la capa externa dura. Decide la CBCT.
- El proceso de tratamiento¿Cuánto dura un implante dental?El implante en el hueso y el diente que lleva encima tienen vidas distintas. Qué acorta su duración, cómo cuidarlo y qué hacer si surge un problema.
- El proceso de tratamiento¿Qué puedo comer después de un implante dental?Qué comer el primer día, la primera semana y el primer mes; por qué evitar lo caliente, duro, pegajoso y con semillas, y qué hacen el tabaco y el alcohol.
- El proceso de tratamientoCómo cuidar los dientes fijos sobre implantesCepillo interdental, Superfloss e irrigador: qué limpia cada uno, cómo se detecta la periimplantitis y cuándo hace falta una férula de descarga.
- Personas con prótesis dentalDentadura postiza: tipos y cuánto se tarda en adaptarseQué es la dentadura postiza, qué tipos hay, cómo se hace, qué es normal en las primeras semanas, cómo cuidarla y cuándo acudir al dentista.
Envíe su radiografía y le decimos qué opción es realista para su diente.
Pedir valoraciónSiguiente paso
Envíe su radiografía y revisamos juntos las opciones.
Comparta su CBCT o su radiografía panorámica. En 24 horas le escribimos qué opción es realista para su diente.
