Compare sus opciones
¿Se pueden tener dientes fijos sin implantes?
La respuesta depende de cuántos dientes sanos le queden en la boca, y entre el sí y el no no hay término medio
La mayoría de quienes se hacen esta pregunta quieren evitar la cirugía, y es un deseo del todo comprensible. La respuesta es clara: si conserva sus propios dientes, se pueden poner dientes fijos sin implantes. Si no queda ningún diente que sirva de soporte, no se puede, porque algo fijo necesita un lugar donde sujetarse. En esta página explicamos dónde está exactamente el límite entre ambos casos y qué se hace en las situaciones intermedias.
Respuesta breve
Para poner dientes fijos sin implantes, en la boca tiene que haber dientes sanos que hagan de soporte. Si a ambos lados del hueco hay raíces sanas, se puede hacer un puente, y es una solución fija. Si el hueco es largo, si no hay apoyo por detrás o si no queda ningún diente, el puente no tiene dónde sujetarse y la solución fija requiere implantes. No hay forma de poner dientes fijos sin dientes; esta regla no tiene excepciones.
- Si conserva sus dientes
- Es posible un puente fijo
- Si no le quedan dientes
- La solución fija requiere implantes
- Situación intermedia
- Prótesis removible o prótesis con ataches
- Lo que decide
- La raíz de los dientes que quedan y el hueso que los rodea
Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji
La condición para que algo sea fijo
Diente fijo significa diente que no se saca de la boca. Algo que no se saca tiene que sujetarse en algún sitio, y en la boca solo hay dos cosas donde sujetarse: las raíces de sus propios dientes y los implantes colocados en el hueso. No existe una tercera opción. Por eso, la pregunta de si se pueden tener dientes fijos sin implantes se reduce a otra: ¿tiene en la boca raíces sanas que puedan hacer de soporte?
Si las tiene, la respuesta es sí. Si a ambos lados del hueco hay dientes sanos, se puede hacer un puente: se tallan los dos dientes de los extremos, se les coloca una corona encima y el hueco se cierra con una pieza que cuelga de esos dos pilares. El resultado es fijo, no se retira y en la mayoría de los pacientes funciona bien. El precio es tallar dos dientes sanos y que esos dos dientes carguen a partir de entonces con el trabajo de tres.
Aquí empieza el límite. Cuanto más larga es la distancia entre los pilares, más se flexiona el puente y más carga reciben los pilares; a partir de cierta longitud, el sistema no aguanta. Si solo hay diente a un lado del hueco, es decir, si no hay apoyo por detrás, el puente queda en voladizo y ese extremo actúa como una palanca que fuerza el diente de delante. En ambos casos, la solución fija requiere implantes.
Si no queda ningún diente en la boca, la respuesta es un no rotundo. Cuando no hay raíces donde sujetarse, la opción que queda es la dentadura postiza: una prótesis que se apoya en el paladar y la encía, que se quita por la noche y que se ayuda con adhesivo. No es fija, y la mayoría de las promesas de «dientes fijos sin implantes» que circulan por internet, llegados a este punto, o presentan una prótesis removible como si fuera fija o dan por hecho que quedan dientes en la boca.
Existe una solución intermedia que suele confundirse: la prótesis con ataches. Es una prótesis removible que se sujeta mediante anclajes ocultos dentro de las coronas colocadas sobre los dientes que quedan. Como no lleva los ganchos metálicos visibles, llamados retenedores, parece fija y así se presenta a menudo. Pero es una prótesis que se quita; no es fija. Conviene conocer la diferencia, porque el mantenimiento, la duración y el coste de ambas son distintos.
Por último, una realidad que se pasa por alto con frecuencia: ninguna de las soluciones sin implantes detiene la pérdida de hueso. En la zona donde se perdió el diente, el hueso sigue reabsorbiéndose porque no soporta carga. La encía bajo la pieza del puente se hunde con el tiempo, y la dentadura postiza desgasta el hueso sobre el que se apoya. Esto no importa tanto para la decisión de hoy como para las opciones que tendrá dentro de cinco años.
En qué bocas se pueden poner dientes fijos sin implantes
La distinción que sigue se aclara después de la exploración y la radiografía. Lo decisivo no es el número de dientes, sino el estado de las raíces que quedan y del hueso que las rodea.
Cuándo está indicado
- Si hay dientes sanos a ambos lados del huecoEs el terreno del puente clásico. Si los dientes de los extremos tienen raíces sanas y suficiente hueso de soporte, el puente ofrece una solución fija, y es un método conocido que se utiliza desde hace mucho tiempo.
- Si el hueco es cortoEn un hueco de uno o dos dientes, el puente funciona sin problemas. Cuanto más largo es el hueco, más se flexiona el puente y más carga reciben los pilares, lo que acorta la vida de esos dientes.
- Si los dientes pilar no tienen caries ni pérdida de encíaLo que determina la duración de un puente es la salud de sus pilares. Un diente que ya está debilitado se pierde más rápido si además tiene que soportar la carga de un puente.
- Si falta un solo diente anteriorEn este caso puede plantearse un puente adhesivo, que se hace sin tallar los dientes vecinos. Es una aplicación limitada, pero en el caso adecuado tiene el valor de conservar los dientes intactos.
Cuándo no está indicado
- Si no queda ningún diente en la bocaComo no hay raíces donde sujetarse, la solución fija no puede hacerse sin implantes. En este caso, la opción sin implantes es la dentadura postiza, y no es fija.
- Si no hay apoyo por detrásSi solo hay diente a un lado del hueco, el puente queda en voladizo y ese extremo actúa como una palanca que fuerza el diente de delante. Este diseño puede hacer que se pierda el diente pilar.
- Si los dientes que harían de pilar se muevenColgar un puente de un diente que ha perdido su hueso de soporte por una enfermedad de las encías acelera la pérdida de ese diente. Cuando el puente cae, no quedan dos huecos, sino tres.
- Si faltan muchos dientesColgar un puente largo de los pocos dientes que quedan concentra toda la carga en ellos. En este caso, la solución fija requiere implantes; un puente sobrecargado pierde en pocos años tanto su propia estructura como sus pilares.
Cómo se toma la decisión
El orden importa: primero se mira qué queda y después qué se puede hacer.
- 1
Evaluación de los dientes que quedan
¿Qué dientes se conservan, tienen las raíces sanas, hay caries o fracturas? El estado actual de los dientes que van a servir de pilar determina directamente la duración del sistema que se construya.
- 2
Medición del hueso de soporte
La radiografía muestra cuánto hueso queda alrededor de cada diente. Un diente que se mueve o que ha perdido la mayor parte de su hueso no puede ser pilar de un puente.
- 3
Medición de los huecos
¿De cuántos dientes es el hueco y hay apoyo a ambos lados? Estos dos datos son la medida real que decide si un puente es posible.
- 4
Estudio de la mordida
¿Qué hay en la arcada opuesta, cómo muerde, tiene la costumbre de apretar los dientes? Una mordida fuerte vuelve inviable un puente que ya estaba en el límite.
- 5
Valorar las opciones junto con su precio
El puente exige tallar dientes sanos; la dentadura postiza cubre el paladar; el implante requiere cirugía. Las tres tienen un precio, y la decisión se toma conociéndolo.
- 6
Tener en cuenta lo que pasará en cinco años
Un puente que hoy es posible deja de serlo cuando se pierde un diente pilar. Al decidir, también hay que hablar de cuánto van a durar esos dientes.
Todas las opciones, una al lado de otra
Van ordenadas de la más fija a la más removible. Cuál es posible en su caso lo decide la situación de su boca.
Puente sobre sus propios dientes
Fijo, sin cirugía y utilizado desde hace mucho tiempo. La condición es que haya dientes sanos a ambos lados del hueco. El precio es tallar dos dientes sanos y la carga extra que soportan.
Puente adhesivo
Un puente que se sujeta con aletas pegadas a la cara posterior de los dientes vecinos, casi sin tallarlos. Suele usarse cuando falta un solo diente anterior y con poca carga; en la zona posterior no se recomienda.
Prótesis con ataches
Una prótesis que encaja con anclajes ocultos en las coronas de los dientes que quedan. No se ven ganchos metálicos, por eso se cree que es fija; pero es una prótesis que se quita y carga sobre los dientes que quedan.
Dentadura postiza
La opción sin cirugía y de menor coste. Cubre el paladar, cambia la percepción del sabor y de la temperatura, se afloja con el tiempo por la pérdida de hueso y hay que renovarla cada pocos años. No detiene la pérdida de hueso.
Puente fijo sobre implantes
La única forma de tener dientes fijos cuando no quedan dientes de soporte en la boca. Requiere cirugía; a cambio, el paladar queda libre, la prótesis no se quita y el hueso de la zona de los implantes sigue soportando carga.
Los costes ocultos de las soluciones sin implantes
Lo que sigue no hace que un puente o una prótesis sean una mala opción; le permite decidir con conocimiento de causa.
Tallar dientes sanos
Para el puente se elimina el esmalte de dos dientes sanos, y eso no tiene vuelta atrás. A partir de ese momento, esos dientes tienen que estar protegidos por una corona, y si aparece una caries bajo la corona, cuesta más detectarla.
Carga extra sobre los dientes pilar
Dos dientes soportan la carga de tres. Eso acorta su vida. Cuando se pierde uno de los pilares, se pierde el puente entero y queda un hueco mayor.
La pérdida de hueso continúa
El hueso bajo la pieza del puente sigue reabsorbiéndose porque no soporta carga. Con los años se forma un espacio entre la pieza y la encía, y empeoran tanto el aspecto como la limpieza.
Una limpieza más difícil
La parte inferior del puente hay que limpiarla con cepillos interdentales o con hilos especiales. Si se descuida esta zona, aparecen caries y enfermedad de las encías en los dientes pilar; es la causa más frecuente de pérdida de un puente.
Qué le espera según el camino que elija
Cada uno de los tres caminos tiene su propia rutina de cuidados, y ninguno funciona sin ellos.
Con un puente: las primeras semanas
Es normal que los dientes tallados estén sensibles durante unas semanas. En este periodo hay que crear la costumbre de limpiar bajo el puente; un hábito que se adquiere más tarde suele llegar tarde.
Con un puente: los años siguientes
En cada revisión se comprueba el estado de los dientes pilar. Una caries en el borde de la corona, una recesión de las encías o un espacio bajo la pieza deben detectarse pronto; todo ello determina la duración del puente.
Con una dentadura postiza
A medida que se pierde hueso, la prótesis se afloja. Cada cierto tiempo hay que rebasar su superficie interna y, con los años, renovarla. Necesitar cada vez más adhesivo es la señal más práctica de que ha llegado el momento de rebasarla.
Con implantes
Al menos una revisión al año: el apriete de los tornillos, la mordida y el nivel de hueso alrededor de los implantes. Como la inflamación alrededor del implante avanza sin dolor, esta revisión no es una cita que se pueda saltar.
No espere en estos casos
- Si su puente se mueve o hace clic. Un puente fijo no se mueve. El movimiento puede indicar caries o que se ha despegado bajo uno de los pilares. Si se detecta pronto, el diente pilar puede salvarse.
- Si nota mal olor bajo el puente. Es señal de una zona que no se limpia bien o de una caries que ya ha empezado. Ambas deben valorarse; las caries de esta zona no se ven a simple vista.
- Si le duele uno de los dientes pilar. El dolor en un pilar del puente no debe dejarse pasar. Si ese diente se pierde, se pierde el puente entero y queda un hueco de tres dientes.
- Si su prótesis necesita cada vez más adhesivo. Indica que el hueso de debajo se ha reabsorbido y que la prótesis ya no ajusta. Ha llegado el momento de rebasarla o renovarla; poner más adhesivo solo aplaza el problema.
Qué determina el coste
En esta página no damos cifras; el coste de los tres caminos se compone de partidas distintas, y la comparación solo tiene sentido si se hace partida por partida.
- Cuántos dientes hay que sustituir
- Cuanto más larga es la pieza del puente, más aumentan el material y el trabajo de laboratorio. Además, un puente largo acorta la vida de los dientes pilar y encarece así el futuro.
- Preparación previa de los dientes pilar
- Si los dientes que harán de pilar necesitan una endodoncia o un tratamiento de encías, son partidas aparte. La radiografía lo muestra desde el principio.
- Material y trabajo
- Metal-cerámica, circonio u otro material. La diferencia está tanto en el precio como en la posibilidad de reparación; conviene hablar de ambas cosas a la vez.
- Frecuencia de renovación
- Es la partida realmente decisiva. La dentadura postiza se renueva cada pocos años; el puente se pierde entero cuando pierde un pilar. Repartir el precio entre los años de uso es la forma más honesta de comparar ambos caminos.
Preguntas frecuentes
No tengo ningún diente, ¿pueden ponerme dientes fijos sin implantes?
No. Algo fijo necesita un lugar donde sujetarse, y en la boca solo hay dos cosas donde hacerlo: sus propias raíces y los implantes. Si no le quedan dientes, la opción sin implantes es la dentadura postiza, y no es fija. Si una oferta dice lo contrario, o presenta una prótesis removible como si fuera fija o da por hecho que le quedan dientes.
¿Cuántos dientes necesito para que me hagan un puente?
El número por sí solo no decide; hace falta que haya raíces sanas a ambos lados del hueco y suficiente hueso alrededor de ellas. En un hueco corto bastan dos dientes sanos, mientras que con el mismo número de dientes que se mueven no se puede hacer un puente.
¿Tengo que tallar mis dientes sanos para el puente?
En el puente clásico, sí, y no tiene vuelta atrás. Cuando falta un solo diente anterior, un puente adhesivo, que casi no requiere tallar los dientes, puede ser una alternativa; en la zona posterior y en huecos largos no se recomienda.
¿La prótesis con ataches es fija?
No, es una prótesis que se quita. Como no tiene ganchos metálicos visibles, se cree que es fija y a veces así se presenta. Encaja con anclajes ocultos en las coronas de los dientes que quedan; se retira para limpiarla y carga sobre esos dientes.
¿Las soluciones sin implantes detienen la pérdida de hueso?
No. El hueso se reabsorbe porque no recibe carga, y ni la pieza del puente ni la dentadura postiza transmiten esa carga al hueso. La dentadura postiza, además, desgasta el hueso sobre el que se apoya. Esto afecta menos a la decisión de hoy que a las opciones que tendrá dentro de cinco años.
Me da miedo la cirugía, ¿no hay otra forma?
El miedo es un motivo real y un problema que se puede manejar; tenemos una página aparte sobre ello. Pero si no le quedan dientes de soporte en la boca, manejar el miedo no cambia la única vía para tener dientes fijos. En ese caso, o cirugía o dentadura postiza; no hay una tercera opción.
¿Qué dura más, un puente o un implante?
No hay una única respuesta, porque cada uno depende de algo distinto. La duración del puente la determina la salud de los dientes pilar; si se pierde un pilar, se pierde el puente entero. La del implante la determinan la salud del tejido que lo rodea y el mantenimiento regular. En una boca con los dientes pilar ya debilitados, el puente es una solución a corto plazo.
Fuentes
Páginas relacionadas
- Compare sus opciones¿Puente sobre mis propios dientes? Lo que cuestaUn puente sobre sus propios dientes es fijo y sin cirugía, pero exige tallar dos dientes sanos. Cuándo es posible y qué pasa si se pierde un pilar.
- Compare sus opciones¿Qué es una prótesis con ataches?La prótesis con ataches no lleva ganchos visibles, pero es removible. Cómo se sujeta, qué les hace a sus dientes, el desgaste de los ataches y las alternativas.
- Compare sus opciones¿Prótesis con paladar o dientes fijos sobre implantes?La prótesis superior cubre el paladar: afecta al gusto, al habla y a las náuseas, y el hueso sigue perdiéndose. Qué cambia con dientes fijos sobre implantes.
Envíe su radiografía y le decimos qué opción es realista para su diente.
Pedir valoraciónSiguiente paso
Envíe su radiografía y revisamos juntos las opciones.
Comparta su CBCT o su radiografía panorámica. En 24 horas le escribimos qué opción es realista para su diente.
