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¿Qué es una prótesis con ataches?

Como no se le ven los ganchos, se cree que es fija, pero es una prótesis removible

La mayoría de los pacientes oyen este nombre por primera vez en la clínica, y suele explicarse como «prótesis sin ganchos». Es cierto, pero incompleto. En esta página explicamos cómo se sujeta, por qué se cree que es fija, qué les hace a sus dientes remanentes y qué ocurre con los ataches con el tiempo, porque estas tres cosas son las que más pesan al decidir.

Respuesta breve

La prótesis con ataches es un sistema en el que una prótesis removible se une a los dientes remanentes mediante retenedores ocultos en lugar de ganchos metálicos visibles. Los dientes remanentes se tallan y se les colocan coronas; una mitad del atache va dentro de esa corona y la otra, dentro de la prótesis, y ambas encajan entre sí. Estéticamente, el resultado es mucho mejor que el de una prótesis con ganchos, pero la prótesis sigue siendo removible y la carga sigue recayendo sobre los dientes remanentes y la encía.

¿Es fija?
No, se quita para limpiarla
Cómo se sujeta
Con ataches ocultos dentro de las coronas
Lo que cuesta
Tallar dientes sanos y cargarlos más
Mantenimiento
Los ataches se desgastan y hay que cambiarlos

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

Cómo funciona

La prótesis parcial removible clásica se sujeta a los dientes remanentes con ganchos metálicos. El gancho cumple su función, pero se ve al sonreír, y eso es lo que más suelen lamentar los pacientes. La prótesis con ataches hace lo mismo con una unión que no se ve: una mitad del atache se oculta dentro de la corona que se coloca sobre el diente remanente y la otra se incorpora al cuerpo de la prótesis. Al colocar la prótesis, las dos mitades encajan y desde fuera no se ve ningún metal.

Es una ventaja real. El aspecto mejora de forma notable y la sujeción también es más firme que con ganchos, porque la unión no cuelga por fuera del diente, sino que se asienta dentro de él. Es un método conocido, que se aplica desde hace mucho tiempo, y en el caso adecuado funciona bien. El problema no está en el método, sino en cómo se explica.

Porque esta prótesis no es fija. Como no tiene ganchos visibles, los pacientes suelen creer que es fija, y a veces incluso se presenta así. En realidad, se quita a diario para limpiarla, se quita por la noche y, en la mayoría de los diseños, conserva la parte del paladar. Es el punto que más confusión genera al decidir; un paciente que espera dientes fijos se lleva una decepción al saber, el primer día, que tiene que quitarse la prótesis.

El segundo tema es qué les ocurre a los dientes remanentes. Para poder alojar la mitad del atache, esos dientes tienen que tallarse y recibir una corona; esto no tiene vuelta atrás. Además, parte de la carga masticatoria que soporta la prótesis recae sobre ellos. Añadir una carga nueva a unos dientes que ya son pocos y que quizá han pasado por una enfermedad de las encías puede acortar su vida.

El tercero es mecánico. Los ataches son piezas móviles, y toda pieza móvil se desgasta. Con el tiempo, la prótesis se afloja y hay que cambiar la parte desgastada del atache. No es una avería, sino el mantenimiento normal del sistema. Pero si no se dice desde el principio, el paciente lo interpreta como un deterioro. Además, debe quedar registrado qué sistema se ha usado; de lo contrario, años después encontrar recambios se convierte en un problema.

El cuarto es lo que ninguna prótesis removible resuelve: la pérdida de hueso. El hueso bajo la encía sobre la que se apoya la prótesis sigue reabsorbiéndose porque no recibe carga. Con los años, la prótesis deja de ajustar y hay que rebasar su superficie interna y, al final, renovarla. Por buenos que sean los ataches, la base sobre la que se apoya va cambiando.

A quién conviene y a quién no

Esta prótesis funciona bien en el caso adecuado. La distinción siguiente muestra cuál es ese caso.

Cuándo está indicado

  • Quienes conservan suficientes dientes y están sanosLos dientes que llevarán el atache deben tener una raíz sana y suficiente hueso alrededor. Cuando se cumple esta condición, el sistema puede funcionar sin problemas durante años.
  • Quienes no quieren que se vea el ganchoLa mejora estética es real y es la razón de ser de esta prótesis. En un paciente al que se le ve el gancho en la zona anterior, el cambio aumenta de forma notable la satisfacción.
  • Pacientes que no quieren o no pueden operarseEn cuadros generales que no permiten implantes o en pacientes que no aceptan la cirugía, es una solución intermedia más cómoda que la prótesis con ganchos.
  • Quienes no tienen presupuesto para una solución fijaTiene un coste menor que el puente fijo sobre implantes. Pero la renovación y el mantenimiento de los ataches entran en la suma; hay que plantear la decisión en términos de coste anual.

Cuándo no está indicado

  • Pacientes cuyos dientes remanentes se muevenCargar con un atache un diente que ha perdido su hueso de soporte acelera su pérdida. Cuando se pierde el diente pilar, la prótesis también deja de poder usarse.
  • Quienes esperan dientes fijosEsta prótesis es removible. Para un paciente que quiere dientes fijos, la opción adecuada es el puente sobre implantes; saberlo desde el principio evita la decepción.
  • Quienes no toleran tener el paladar cubiertoEn la mayoría de los diseños se conserva la parte del paladar, y eso afecta a la percepción del sabor y del calor. Un paciente que espera tener el paladar libre no encontrará en esta solución lo que busca.
  • Quienes tienen poca destreza manualPoner y quitar una prótesis con ataches requiere cierta precisión manual. Los pacientes con temblor, problemas articulares o pérdida de visión pueden tener dificultades.

Cómo se hace

Es un trabajo que se reparte en varias sesiones; lleva más tiempo que una prótesis con ganchos porque también se preparan los dientes pilares.

  1. 1

    Valoración de los dientes remanentes

    ¿Qué dientes pueden llevar un atache? ¿Tienen raíces sanas? ¿Cuánto hueso tienen alrededor? Un plan que empieza sin esta valoración termina, en pocos años, con la pérdida del diente pilar.

  2. 2

    Tratamientos previos

    Si los dientes pilares necesitan tratar caries, una endodoncia o un tratamiento de las encías, eso se completa primero. Si se salta este paso, un problema que avanza bajo la corona pasa desapercibido.

  3. 3

    Tallado de los dientes e impresión

    Los dientes pilares se tallan para las coronas que alojarán la mitad del atache. Es un paso irreversible y es el momento en el que se toma la decisión.

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    Fabricación de las coronas y de la prótesis

    Las coronas se fabrican junto con sus ataches y la prótesis se prepara para encajar en ellas. Las dos piezas tienen que ajustar a la perfección; es la parte en la que el trabajo de laboratorio resulta decisivo.

  5. 5

    Entrega y adaptación

    Se le enseña a ponérsela y quitársela y, en los primeros días, se corrigen los puntos que hacen presión. Estas correcciones no se terminan en una sola sesión; hacen falta varias revisiones.

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    Mantenimiento periódico

    Los ataches se cambian a medida que se desgastan y la prótesis se rebasa a medida que se reabsorbe el hueso. Estas dos tareas determinan la vida del sistema y deben incluirse en el calendario desde el principio.

Comparación lado a lado

Los otros caminos que se plantean para la misma boca y en qué se diferencian.

01

Prótesis parcial con ganchos

Hace lo mismo con ganchos metálicos visibles. Tiene un coste menor y no requiere tallar los dientes pilares. El precio es el aspecto y, en general, una sujeción más débil.

02

Prótesis removible sobre implantes

No se sujeta a los dientes remanentes, sino a entre dos y cuatro implantes. Los dientes remanentes no reciben carga y, en la zona de los implantes, el hueso sigue soportando carga. Sigue siendo una prótesis removible.

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Puente fijo sobre implantes

No se quita, no cubre el paladar y el gusto vuelve. La cirugía y el coste son mayores; es la solución que busca un paciente que quiere dientes fijos.

04

Puente sobre sus propios dientes

Si el hueco es corto y tiene dientes sanos a ambos lados, es una solución fija. No puede hacerse en huecos largos ni cuando no hay apoyo en la parte posterior.

05

Prótesis completa removible

Se plantea si los dientes remanentes no pueden salvarse. Es el camino de menor coste; el paladar queda totalmente cubierto y la pérdida de hueso se acelera.

Lo que conviene saber

Nada de lo siguiente convierte esta prótesis en una mala opción; sirve para que tome la decisión con conocimiento de causa.

Los dientes pilares se tallan de forma irreversible

Para las coronas se retira la capa de esmalte. A partir de ahí, esos dientes tienen que estar protegidos por la corona, y una caries que aparezca en el borde de la corona es más difícil de detectar.

Si se pierde un diente pilar, la prótesis deja de poder usarse

El atache se va con el diente sobre el que está. Es el punto más frágil del sistema, y precisamente por eso los dientes pilares tienen que estar sanos desde el principio.

Los ataches se desgastan

Las piezas móviles se aflojan con el tiempo y hay que cambiarlas. Es un mantenimiento normal; pero si no ha quedado registrado qué sistema se usó, encontrar recambios se convierte en un problema.

La pérdida de hueso continúa

En la zona donde se apoya la prótesis, el hueso se reabsorbe porque no recibe carga. Con los años, la prótesis deja de ajustar; hay que rebasar su superficie interna y, al final, renovarla.

Acostumbrarse a usarla

La primera semana es decisiva; las correcciones que se hacen en este periodo determinan si la prótesis se usará o no.

  1. Los primeros días

    Es normal notar la boca llena, más saliva y que algunos sonidos salgan distintos. También es normal que cueste ponérsela y quitársela; la mano se acostumbra. Si hay un punto que hace presión, debe corregirse sin esperar.

  2. La primera semana

    Se corrigen los puntos en los que aparecen llagas. Quitarse la prótesis y dejar de usarla por una zona que duele es el error más frecuente; cuando se le enseña al dentista, la mayoría se resuelven en unos minutos.

  3. Los primeros meses

    La masticación se va ampliando de forma gradual. En este periodo se vigila además el estado de los dientes pilares; pronto se ve cómo soportan la carga del atache.

  4. A largo plazo

    Al menos una revisión al año: el desgaste de los ataches, el ajuste de la prótesis y la salud de los dientes pilares. A medida que se reabsorbe el hueso hay que rebasar la superficie interna; es el procedimiento que alarga la vida de la prótesis.

No espere en estos casos

  • Si la prótesis se ha aflojado. Indica que los ataches se han desgastado. Cambiarlos es un procedimiento sencillo; si se retrasa, la prótesis empieza a moverse y fuerza los dientes pilares.
  • Si tiene una llaga que no se cura. Hay que corregir el punto que hace presión. Una llaga que dura más de dos semanas obliga a buscar también una causa ajena a la prótesis.
  • Si nota dolor o movilidad en uno de los dientes pilares. Es el punto más frágil del sistema. Si ese diente se pierde, la prótesis deja de poder usarse; intervenir pronto puede salvar el diente.
  • Si empieza a necesitar adhesivo. Una prótesis con ataches no debería necesitar adhesivo. Si lo necesita, o se han desgastado los ataches o se ha reabsorbido el hueso de debajo; hay que valorar ambas cosas.

Qué determina su coste

Es más cara que la prótesis con ganchos y más económica que el puente fijo sobre implantes. Pero la diferencia real no está en el primer pago, sino en el mantenimiento a lo largo de los años.

Cuántos dientes pilares se preparan
Cada diente pilar necesita una corona y un atache. Cuantos más son, más aumentan el material y el trabajo de laboratorio.
Tratamiento previo de los dientes pilares
Si hace falta una endodoncia o un tratamiento de las encías, son conceptos aparte. La radiografía lo muestra desde el principio y debe figurar en el presupuesto.
Sistema de ataches y recambios
El nombre del sistema usado debe quedar registrado. En un sistema cuyos recambios no se encuentran, un atache desgastado puede acabar obligando a renovar toda la prótesis.
Frecuencia de rebases y renovaciones
A medida que se reabsorbe el hueso se rebasa la superficie interna y, con el tiempo, se renueva la prótesis. Es el concepto que realmente determina el coste total; hay que pensar en el precio repartido por años.

Preguntas frecuentes

¿La prótesis con ataches es fija?

No. Como no tiene ganchos metálicos visibles, se cree que es fija, pero es una prótesis removible: se quita para limpiarla y por la noche. La solución que busca un paciente que quiere dientes fijos es el puente sobre implantes.

¿En qué se diferencia de la prótesis con ganchos?

En la forma de sujetarse y en el aspecto. El gancho cuelga por fuera del diente y se ve; el atache se oculta dentro de la corona que se coloca sobre el diente. La sujeción suele ser más firme. A cambio, hay que tallar los dientes pilares y ponerles coronas, y el coste aumenta.

¿Es obligatorio tallar mis dientes sanos?

Sí, la mitad del atache va dentro de la corona que se coloca sobre esos dientes. Es un paso irreversible. Si no quiere que se los tallen, debe hablarse de una prótesis con ganchos o de una solución que se sujete a implantes.

¿Cuánto duran los ataches?

Como son piezas móviles, se desgastan y con el tiempo hay que cambiarlos. El plazo varía según el uso, la mordida y el sistema; no sería correcto dar una cifra exacta. Lo importante es que quede registrado qué sistema se ha usado; de lo contrario, encontrar recambios se convierte en un problema.

¿Me cubrirá el paladar?

En la mayoría de los diseños se conserva la parte del paladar, lo que afecta a la percepción del sabor y del calor. Según el diseño, esa parte puede reducirse, pero normalmente no es posible eliminarla por completo. Tener el paladar totalmente libre es posible con las soluciones fijas.

¿Detiene la pérdida de hueso?

No. En la zona donde se apoya la prótesis, el hueso sigue reabsorbiéndose porque no recibe carga, y con el tiempo la prótesis deja de ajustar. Hay que rebasar su superficie interna y, al final, renovarla. La única solución que transmite carga al hueso es el implante.

¿Podré pasarme a implantes más adelante?

Es posible, pero esperar tiene un precio: como el hueso sigue reabsorbiéndose en la zona donde se apoya la prótesis, las condiciones del plan posterior se complican. Si ahora está pensando en una prótesis con ataches, merece la pena hablar a la vez de las opciones que le ofrecen hoy los implantes.

Fuentes

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