Problemas con mi implante

El entumecimiento tras el implante no se va: ¿cuándo preocuparse?

Distinguir el adormecimiento normal de la anestesia de la señal de que se ha trabajado cerca del nervio

El adormecimiento que nota en el labio y en el mentón al salir de la intervención suele ser solo el efecto de la anestesia y desaparece por sí solo en unas horas. En cambio, un entumecimiento que sigue a la mañana siguiente, sobre todo en el labio inferior y en la punta del mentón, puede indicar otra cosa: que el implante se ha colocado más cerca de lo previsto del nervio que da sensibilidad al labio y al mentón. A continuación explicamos cómo distinguir una cosa de otra, cuándo y por qué debe avisar enseguida a la clínica, qué comprueba la clínica y cómo evoluciona en realidad la recuperación. Tampoco ocultamos aquello que no podemos prometer.

Respuesta breve

El entumecimiento de las primeras horas tras la intervención es efecto de la anestesia y desaparece solo. En cambio, un entumecimiento que dura hasta el día siguiente, sobre todo en el labio inferior y la punta del mentón, indica que el implante puede estar cerca del nervio que da sensibilidad al labio y al mentón; hay que avisar a la clínica el mismo día. Lo primero que hace la clínica es revisar con el CBCT la distancia entre el implante y el conducto del nervio. La mayoría de las lesiones del nervio mejoran con el tiempo, pero no está garantizado, y la probabilidad de mejora depende mucho de avisar pronto.

Adormecimiento por anestesia
Desaparece solo en unas horas
Cuándo debe avisar
Entumecimiento del labio y el mentón que sigue al día siguiente
Primera comprobación de la clínica
La distancia entre el implante y el nervio en el CBCT
Margen para intervenir pronto
Los primeros meses; se estrecha cuanto más se tarda

Revisión médica: Dt. Bilge Ilgın · İmplantoloji

La diferencia entre el adormecimiento de la anestesia y la afectación del nervio

En la mandíbula, el nervio que da sensibilidad al labio, a la punta del mentón y a la encía pasa por un conducto fino dentro del hueso; se llama conducto dentario inferior. Si el implante va a colocarse en una zona cercana a ese conducto, la información más fiable con la que cuenta el cirujano no es la resistencia que nota durante la operación, sino la imagen tridimensional tomada de antemano. La posición exacta del conducto no se ve a simple vista; se determina con un cálculo milimétrico.

El adormecimiento que nota justo después de la intervención muy probablemente no es una señal de esto, sino solo el efecto de la anestesia. El anestésico puede seguir actuando durante horas después de la inyección; deja una insensibilidad amplia en el labio, la lengua y la mejilla, que resulta extraña y molesta, pero que es lo esperable. El adormecimiento de la anestesia no se limita al punto de la intervención, sino que se extiende a una zona amplia de ese lado y desaparece por sí solo hacia la noche o a la mañana siguiente.

La situación distinta es esta: si al despertarse a la mañana siguiente el entumecimiento sigue ahí, sobre todo concentrado en el labio inferior y en la punta del mentón, y hay una diferencia clara al compararlo con el otro lado, es una señal de que el nervio puede haberse visto afectado por el implante. En algunos pacientes, esta sensación no es un entumecimiento completo, sino que aparece como hormigueo, ardor o una sensación extraña al tacto. Lo que permite distinguirlo no es su intensidad, sino su duración y su localización.

La frecuencia con que ocurre depende directamente de cuánto se acerque el implante al conducto del nervio. Una revisión sistemática sobre el tema muestra que, cuando la distancia entre el implante y el conducto baja de un milímetro, la tasa de alteraciones de la sensibilidad aumenta claramente, mientras que, con una distancia de dos milímetros, no se encontró ninguna alteración de este tipo en los casos estudiados. Esa diferencia de unos pocos milímetros explica por qué la planificación se hace con tanto cuidado.

La misma revisión muestra también por qué es tan importante avisar pronto. En los casos en que se retiró el implante por sospechar que presionaba el nervio, la sensibilidad mejoró claramente cuando la retirada se hizo en los tres primeros meses; en las retiradas hechas después de los cuatro meses, no se observó la misma mejora. El precio de avisar tarde puede medirse en una diferencia de pocas semanas.

Cuando avise, lo primero que hará la clínica es volver a mirar las imágenes: qué distancia hay entre el implante y el conducto del nervio, si hay contacto con el conducto, si hay presión. A esto se añade una sencilla exploración de la sensibilidad; se valoran el tacto y la sensación de pinchazo comparando los dos lados. La decisión depende de los hallazgos: en algunos casos se espera y se vigila; si se considera que el implante presiona de verdad el nervio, se plantea retirarlo o cambiar su posición.

En cuanto a la evolución general de la recuperación, en la misma revisión la mayoría de los pacientes con alteraciones transitorias de la sensibilidad la recuperaron en seis meses, y casi todos en un año. Pero es una estadística, no una promesa personal. En los casos en que el implante entra de verdad en el conducto o la presión se mantiene mucho tiempo, la mejora es más variable y, a veces, la alteración es permanente. Ningún médico puede prometer un riesgo cero; lo que sí puede ofrecer es una planificación que reduzca el riesgo al mínimo y actuar rápido cuando se detecta pronto.

Qué situación evoluciona bien y cuál exige atención

La distinción que sigue no es un diagnóstico definitivo, sino un marco que le indica cuándo puede estar tranquilo y cuándo debe llamar el mismo día. La decisión definitiva se aclara después de la exploración y las imágenes.

Cuándo está indicado

  • Si el entumecimiento solo dura el día de la intervenciónEl adormecimiento del labio, la lengua y la mejilla que remite hacia la noche o a la mañana siguiente es el efecto esperable de la anestesia. En este caso no hace falta que llame, pero a la mañana siguiente hay una pregunta que debe hacerse: ¿todavía lo nota?
  • Si la sensibilidad ha disminuido pero no ha desaparecido del todoSi nota el tacto, pero no con la misma nitidez que antes, puede indicar una situación más leve, y en la mayoría de los casos comunicados mejora claramente con el tiempo.
  • Si hay hormigueo, pero no un entumecimiento completoEs un signo de que el nervio no se ha seccionado por completo, pero sí se ha visto afectado. Aun así, debe avisar; que sea leve no significa que no necesite seguimiento.
  • Si ha avisado prontoSi lo notó y lo comunicó en los primeros días o semanas, tiene el mayor margen de tiempo posible para la valoración y, si hace falta, para intervenir.

Cuándo no está indicado

  • Si el entumecimiento es completo y tiene un límite nítidoUna pérdida total de sensibilidad que termina con un límite claro en una mitad del labio o de la punta del mentón puede indicar una afectación del nervio más marcada. Avise el mismo día.
  • Si pasan las semanas y no cambiaQue pasen semanas sin ver ni siquiera una ligera mejoría es una señal de que esperar no es lo correcto. Una valoración temprana mantiene abiertas las opciones.
  • Si el entumecimiento se ha convertido en ardor o dolorPuede tratarse de una situación distinta y debe valorarse sin esperar.
  • Si se acompaña de alteraciones al hablar o al controlar la salivaNo es un signo habitual de un problema del implante; hay que buscar otra causa, consulte sin demora.

Qué hace la clínica cuando usted avisa

El orden que sigue describe los pasos de la valoración que se hace cuando comunica el entumecimiento.

  1. 1

    Explique cuándo empezó y dónde lo nota

    Contar si notó el entumecimiento la noche de la intervención o al día siguiente, si afecta al labio, al mentón o a la lengua, y si es de un solo lado agiliza la valoración.

  2. 2

    Se vuelven a valorar las imágenes

    Sobre el CBCT (tomografía computarizada de haz cónico) realizado, se vuelve a estudiar la distancia entre el implante y el conducto del nervio y si hay contacto con el conducto. Si hace falta, se pide una imagen adicional.

  3. 3

    Se hace una exploración de la sensibilidad

    Se comprueban el tacto, la sensación de pinchazo y la distinción entre frío y calor comparando los dos lados. Esta exploración sirve de punto de partida para medir la recuperación en las revisiones siguientes.

  4. 4

    Se decide según los hallazgos

    Si la presión no es clara, se recomienda vigilancia y revisiones periódicas. Si se considera que el implante presiona de verdad el nervio, se plantea retirarlo o cambiar su posición; esta decisión se toma junto con el paciente, recordándole que el tiempo apremia.

  5. 5

    Se le entrega por escrito el calendario de revisiones

    Se le entrega por escrito cada cuánto se le volverá a valorar, qué debe vigilar y qué debe comunicar; la información verbal se olvida con el tiempo.

Qué caminos pueden seguirse si se confirma la afectación del nervio

Cuál es el adecuado depende de los hallazgos; estas opciones no se excluyen entre sí y pueden aplicarse de forma sucesiva o combinada.

01

Vigilancia y revisiones periódicas

Si la presión es leve o dudosa, se hace un seguimiento con exploraciones de la sensibilidad a intervalos regulares. Es el camino que se elige en la mayoría de los casos leves, porque el nervio puede repararse por sí solo con el tiempo.

02

Tratamiento para reducir la inflamación

En algunos casos se valora un apoyo con medicamentos para reducir la hinchazón del tejido que rodea el nervio; la decisión la toma el médico que colocó el implante, no añada medicamentos por su cuenta.

03

Cambiar la posición del implante o retirarlo

Se considera este paso si la fuente de la presión es el propio implante y el margen de tiempo sigue abierto. Si se hace pronto, la probabilidad de mejora es claramente mayor.

04

Derivación para una valoración más a fondo

En los casos prolongados o graves, puede derivarse al paciente a un especialista en cirugía oral y maxilofacial o a un centro con experiencia en nervios.

Verdades sinceras que debe conocer

No lo escribimos para asustarle, sino para que esté preparado.

Es poco frecuente, pero no imposible

En los implantes colocados cerca del nervio pueden aparecer alteraciones de la sensibilidad; el factor más importante que determina su frecuencia es la distancia entre el implante y el conducto. Ningún médico puede eliminar este riesgo por completo, solo reducirlo.

Puede ser permanente

Aunque la mayoría de los casos mejoran con el tiempo, algunos no. Un médico que no se lo diga desde el principio no le está haciendo ningún favor.

Avisar tarde reduce las opciones

Los casos que se detectan y valoran pronto no tienen el mismo resultado que los que se detectan meses después. Incluso una ligera sospecha debe comunicarse sin esperar.

En los casos con muchos implantes colocados en la misma sesión, la situación puede ser más compleja

En un plan de boca completa se colocan varios implantes en la misma sesión; aclarar de qué zona procede el entumecimiento requiere imágenes y exploración.

Cómo evoluciona en realidad la recuperación

La evolución que sigue es un marco general para los casos en los que se ha trabajado cerca del nervio y se ha comunicado una afectación. No avanza al mismo ritmo en todas las personas.

  1. El primer día

    El adormecimiento de la anestesia remite hacia la noche o a la mañana siguiente. Si a esas alturas sigue notando el entumecimiento, llame a la clínica.

  2. La primera semana

    Si ha avisado, en este periodo se vuelven a valorar las imágenes y se hace una exploración de la sensibilidad. En los casos leves, ya en esta semana puede notarse una mejoría parcial.

  3. Los primeros meses

    Si hace falta intervenir pronto, se hace dentro de este margen. La mayoría de las alteraciones transitorias de la sensibilidad empiezan a mejorar claramente en estos meses.

  4. Seis meses y después

    La mayoría de los casos transitorios recuperan la sensibilidad en este plazo; algunos tardan hasta un año. Si la situación no cambia, se habla de si es permanente y se hace un plan en consecuencia.

No espere en estos casos

  • Si el entumecimiento sigue al día siguiente. Si ha pasado el tiempo en que la anestesia debería haberse ido, avise aunque sea leve.
  • Si hay una pérdida de sensibilidad con un límite nítido en el labio o la punta del mentón. Si hay una diferencia clara con el otro lado, no espere.
  • Si el entumecimiento se ha convertido en ardor o dolor. Puede ser la señal de una situación distinta y requiere valoración.
  • Si pasan las semanas y no hay ningún cambio. En lugar de seguir vigilando una situación que no cambia, debe pedir que le repitan las imágenes.

Qué determina el coste en este caso

En esta página no damos cifras; el precio solo se da por escrito, partida por partida, después de la exploración y el CBCT. Pero en este tema le resultará útil conocer las partidas que afectan al presupuesto:

El alcance de la planificación
El CBCT y la planificación digital son una parte fija del proceso, sea cual sea el número de implantes; no se fíe de una oferta barata que se salte este paso.
Si hace falta una valoración adicional
Si comunica un entumecimiento, pueden hacer falta imágenes adicionales y citas de revisión. Pida por escrito desde el principio en qué casos están incluidas en el precio.
Derivación a un especialista
Si, en casos poco frecuentes, hace falta derivarle a un especialista, se trata de una valoración aparte y de una partida de coste aparte.
Frecuencia del seguimiento
El seguimiento de un entumecimiento comunicado puede requerir consultas más frecuentes que el calendario normal de revisiones.

Preguntas frecuentes

Justo después de la intervención tengo el labio dormido, ¿es normal?

Sí, la anestesia que se pone en la zona durante la intervención deja un adormecimiento amplio en el labio, la lengua y la mejilla. Esta sensación desaparece por sí sola hacia la noche o a la mañana siguiente. Lo que debe importarle no es ese primer adormecimiento, sino si sigue al día siguiente.

¿Qué debo hacer si a la mañana siguiente sigo con el entumecimiento?

Llame a la clínica el mismo día. Avisar pronto mantiene abierto el mayor margen de tiempo posible para la valoración y, si hace falta, para intervenir; esperar lo estrecha.

¿Será permanente?

En la mayoría de los casos no, pero nadie puede garantizarlo de antemano. La mayor parte de las alteraciones de la sensibilidad comunicadas mejoran claramente con el tiempo; en una pequeña parte, la mejora es limitada o la alteración es permanente. Lo que lo determina es lo cerca que está el implante del nervio y lo pronto que se comunica.

¿El CBCT lo evita por completo?

Reduce mucho el riesgo, pero no lo elimina. La imagen tridimensional muestra con precisión milimétrica dónde está el conducto del nervio, y el implante se planifica en consecuencia; pero no todas las estructuras del interior del hueso se ven con la misma nitidez en la imagen. Por eso, aunque la planificación sea cuidadosa, en raras ocasiones puede haber afectación.

¿Pueden colocarme los dientes fijos definitivos antes de que se me pase el entumecimiento?

Sí, el entumecimiento por sí solo no impide colocar los dientes fijos definitivos; son dos cuestiones distintas. Aun así, comunique siempre el entumecimiento; se vigila junto con el resto del tratamiento.

¿El hormigueo también es algo que debo comunicar?

Sí. El hormigueo puede indicar que el nervio no se ha seccionado del todo, pero sí se ha visto afectado; aunque no sea tan claro como el entumecimiento, debe comunicarse con la misma seriedad.

¿Qué hago si el entumecimiento continúa cuando ya he vuelto a mi país?

Llame a la clínica y explique la situación; como tenemos sus imágenes, también podemos valorarle a distancia. Si necesita que le explore un dentista o un neurólogo de su zona, también lo hablamos juntos.

Fuentes

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