El proceso de tratamiento

Implante sin puntos (sin colgajo): ¿para quién está indicado y qué riesgo tiene?

Sin incisión, la cirugía se acorta y el dolor disminuye; a cambio, el profesional no ve el hueso y quien lo ve es el plan

En turco, el implante sin puntos suele describirse como «sin incisión, sin dolor, rápido». Su nombre técnico es cirugía sin colgajo. En el método clásico, la encía se levanta como una tapa, el profesional coloca el implante viendo el hueso directamente y después se sutura la encía. En el método sin colgajo, en cambio, se abre en la encía un pequeño orificio del diámetro del implante y el implante se coloca a través de él, sin ver el hueso. Los estudios muestran que este método acorta la cirugía y reduce el dolor, y que la tasa de retención del implante es similar a la del método clásico. Lo segundo que dicen esos mismos estudios se comenta menos: como el hueso no se ve, hacia dónde va el implante depende por completo de la precisión del plan e, incluso con un plan correcto, se producen desviaciones milimétricas. Para entender a quién conviene la cirugía sin colgajo, primero hay que saber qué puede costar esa desviación.

Respuesta breve

El implante sin colgajo o sin puntos es el que se coloca a través de un pequeño orificio, sin cortar ni levantar la encía. En los metaanálisis, la tasa de retención del implante y la pérdida de hueso son similares a las del método clásico; la cirugía dura menos y hay menos dolor. Su límite es este: como el profesional no ve el hueso, la anchura del hueso y la dirección del implante deben conocerse de antemano con una tomografía. Por eso suele hacerse cuando hay anchura de hueso suficiente y no hace falta aportar hueso, casi siempre con una guía quirúrgica planificada por ordenador.

Qué cambia
No se levanta la encía, el implante entra por un pequeño orificio y a menudo no hacen falta puntos
Tasa de retención
En los metaanálisis, sin diferencia significativa con el método clásico
Ventaja
Cirugía más corta, menos dolor; con guía, menos desviación del ángulo
Riesgo principal
Como no se ve el hueso, desviación de la dirección y perforación de la pared ósea

Qué se gana y qué se pierde cuando no se abre la encía

En la cirugía de implantes clásica, la encía se levanta junto con la membrana que recubre el hueso. Esto se llama colgajo. Así, el profesional ve con sus propios ojos la anchura y la forma del hueso y, si las hay, sus concavidades; coloca el implante en el centro del hueso, aporta hueso si hace falta y cierra la encía con puntos. En el método sin colgajo, esa tapa no se levanta. Se retira de la encía un fragmento redondo del diámetro del implante, o se perfora directamente a través de la encía, y el implante se coloca en el hueso por esa abertura. A menudo no hacen falta puntos; de ahí viene el nombre de «implante sin puntos».

En la tasa de retención no se aprecia diferencia. En el metaanálisis que reunió 24 estudios, 1.025 pacientes y 1.873 implantes, no se encontraron diferencias significativas entre el método sin colgajo y el clásico en supervivencia del implante, pérdida de hueso ni tasa de complicaciones; el seguimiento medio fue de unos 22 meses. En un metaanálisis anterior, en 12 estudios, la supervivencia media fue del 97,0 % con el método sin colgajo y del 98,6 % con el clásico, y la diferencia no fue estadísticamente significativa. Ambos resultados apuntan en la misma dirección, pero los dos tienen seguimientos cortos y los datos comparativos a largo plazo siguen siendo escasos.

La ventaja se mide del lado del paciente. En el metaanálisis que reunió ensayos aleatorizados que comparaban la cirugía sin colgajo totalmente guiada y planificada por ordenador con el método clásico, en el grupo sin colgajo la cirugía duró de media 24 minutos menos, el dolor posoperatorio fue unos 17 puntos más bajo en una escala de 100 milímetros y también se comunicaron menos molestias durante la intervención. En la hinchazón la tendencia también favorece a la cirugía sin colgajo, pero la certeza de ese resultado es muy baja. Es decir, la afirmación «menos dolor» tiene respaldo; la afirmación «no duele», no.

El precio es la pérdida de visión. En un estudio sobre modelos, aunque se disponía de las imágenes de tomografía y los dientes vecinos estaban en su sitio, en el 59,7 % de las colocaciones sin colgajo que 18 profesionales hicieron a mano y sin guía se observó una perforación de la pared ósea al retirar la encía artificial del modelo. Es un estudio de laboratorio y no refleja la proporción en pacientes reales; pero lo que dice está claro: la dirección de un implante colocado sin ver el hueso se desvía con más facilidad de lo que el profesional calcula.

Por eso, hoy la cirugía sin colgajo se plantea en gran medida junto con la cirugía guiada. La tomografía y el escaneado intraoral se combinan en el ordenador, la posición del implante se planifica de forma virtual y, según ese plan, se fabrica una guía quirúrgica que encaja en la boca. La fresa pasa por el interior de la anilla de la guía. En el metaanálisis, la colocación sin colgajo totalmente guiada muestra menos desviación que la colocación clásica a mano, sobre todo en el ángulo; la diferencia media es de unos 3,9 grados. Pero la guía tampoco elimina la desviación: incluso en el grupo guiado, la desviación media respecto al plan fue de 0,76 milímetros en profundidad, 2,57 grados en el ángulo y 1,68 milímetros en la punta del implante. Los autores recomiendan una selección correcta de los casos y dejar un margen de seguridad.

En el mismo metaanálisis hay otro límite expresado en cifras: en el protocolo sin colgajo totalmente guiado, la tasa de complicaciones durante la cirugía fue del 12 % y en el 7 % de los casos el implante no pudo colocarse con ese protocolo. Es decir, en algunos pacientes hay que abrir la encía o cambiar el plan en mitad de la cirugía. Un buen plan lo advierte desde el principio; el paciente no debería tumbarse en el sillón con la promesa de que «no se le dará ni un punto».

En los casos de boca completa el panorama es parecido. En la revisión que analizó la cirugía sin colgajo guiada por ordenador en maxilares sin dientes, con un seguimiento de 1 a 4 años, la supervivencia de los implantes fue del 97,2 % y la pérdida media de hueso, de 1,45 milímetros. Esa misma revisión señala que se comunican con frecuencia complicaciones como la pérdida de implantes, la fractura de la prótesis o de la guía y una estabilidad inicial insuficiente del implante, y que la técnica tiene una curva de aprendizaje.

Queda además el lado de la encía. En el método sin colgajo, el fragmento redondo de encía que hay sobre el implante suele retirarse y desecharse. Si la encía firme e insertada alrededor del implante ya es escasa, esa pérdida puede cobrar importancia. El metaanálisis que analizó si la anchura de este tejido es un factor de riesgo de enfermedad periimplantaria considera débil la evidencia; solo se observó menos acumulación de placa en las zonas con al menos 2 milímetros de encía insertada. No hay un umbral definido, pero tiene sentido que el profesional mida este tejido y, si hace falta, busque la manera de conservarlo.

En quién destaca el método sin colgajo y en quién se queda corto

La cirugía sin colgajo no requiere un tipo de paciente, sino un tipo de hueso. La distinción siguiente muestra qué situaciones facilitan este método y en cuáles ver el hueso es imprescindible.

Cuándo está indicado

  • Quienes tienen un hueso ancho y alto a la vezSi en la tomografía se ve que alrededor del implante quedará hueso suficiente en todas las direcciones, ver el hueso a simple vista no aporta información adicional. En ese caso, la colocación sin colgajo acorta la cirugía y facilita el posoperatorio.
  • Quienes tienen suficiente encía insertadaSi alrededor del implante va a quedar encía firme e inmóvil, retirar un pequeño fragmento no compromete el tejido.
  • Quienes necesitan una cirugía y un posoperatorio cortosEn pacientes a los que les cuesta tolerar una cirugía larga, o en los que se quiere limitar el sangrado porque toman anticoagulantes, una herida más pequeña puede ser una ventaja. La decisión sobre el anticoagulante se toma junto con el médico que lo receta.
  • Aquellos en los que pueden obtenerse datos completos para la cirugía guiadaSi la tomografía y el escaneado intraoral pueden obtenerse de forma compatible y la boca se abre lo suficiente para que asiente la guía, el traslado del plan a la boca es más fiable.

Cuándo no está indicado

  • Quienes tienen un hueso estrecho o fino como un filo de cuchilloSi el hueso es estrecho respecto al diámetro del implante, incluso una desviación de pocos grados puede hacer que el implante perfore la pared ósea. Aquí hay que ver el hueso y, a menudo, ampliarlo.
  • Quienes necesitan aporte de hueso en la misma sesiónSi se va a colocar un injerto, hay que levantar la membrana del hueso, colocar el injerto en su sitio y cerrar la encía por encima. Por definición, es un procedimiento con colgajo.
  • Quienes tienen una apertura de boca limitadaEn la cirugía guiada, la fresa entra por encima de la guía y necesita longitud adicional. En un paciente que no puede abrir lo suficiente la boca, esto puede no ser posible, sobre todo en las zonas posteriores.
  • Zonas muy cercanas a un nervio o al seno maxilarEn las zonas en las que incluso las desviaciones milimétricas del plan importan, el profesional puede preferir ver el hueso. No hay que olvidar que, incluso en el grupo guiado, se midió una desviación media de 1,68 milímetros en la punta del implante.

El implante sin colgajo paso a paso

La secuencia siguiente describe el desarrollo general de la cirugía sin colgajo guiada. En la colocación sin colgajo hecha a mano, sin guía, los pasos de planificación son más limitados.

  1. 1

    Tomografía y escaneado intraoral

    La anchura y la altura del hueso y su distancia al nervio y al seno maxilar se miden con una imagen tridimensional. En la cirugía sin colgajo, esta medición sustituye a todo lo que el profesional no podrá ver durante la intervención.

  2. 2

    Planificación virtual y margen de seguridad

    La posición, el ángulo y la profundidad del implante se planifican en el ordenador. Como incluso en la cirugía guiada hay desviación, se deja un margen de seguridad entre el implante y el nervio, el seno maxilar y la pared ósea.

  3. 3

    Fabricación de la guía quirúrgica y prueba en boca

    La guía que encaja en la boca según el plan se imprime o se fresa. Antes de la cirugía se comprueba que asiente en la boca por completo y sin moverse; una guía que se mueve traslada el plan a la boca de forma errónea.

  4. 4

    Anestesia local y apertura de la encía

    La encía no se levanta; en el punto por el que entrará el implante se retira un fragmento redondo o se atraviesa directamente la encía. La cirugía suele durar menos que con el método clásico.

  5. 5

    Fresado a través de la guía y colocación

    Las fresas se pasan por las anillas de la guía, se prepara el hueso y se coloca el implante. Si el hueso resulta insuficiente, la estabilidad es escasa o la guía se rompe, el profesional puede decidir abrir la encía en la misma sesión.

  6. 6

    Imagen de control y decisión sobre la carga

    La posición del implante se confirma con una imagen de control. Cuándo se colocan los dientes depende de la estabilidad inicial del implante y del protocolo previsto; que sea sin colgajo no lo cambia por sí solo.

Alternativas al método sin colgajo

La elección no se reduce a la pregunta «¿hay incisión o no?»; entre el tamaño de la incisión y la forma de trasladar el plan a la boca hay varias vías intermedias.

01

Cirugía clásica con colgajo

Se levanta la encía, se ve el hueso, se aporta hueso si hace falta y se dan puntos. Es la vía estándar cuando el hueso es estrecho, tiene una forma irregular o requiere injerto. La tasa de retención es similar a la del método sin colgajo.

02

Cirugía guiada con un colgajo pequeño

Se usa la guía, pero la encía se levanta en una zona pequeña y el hueso se ve en parte. Es un término medio entre la precisión del plan y la posibilidad de ver el hueso; también puede preferirse para conservar la encía insertada.

03

Colocación sin colgajo a mano

Colocación a través de la encía sin guía, guiándose por la tomografía. En la revisión, la supervivencia a 1–4 años en la colocación sin colgajo a mano fue como mínimo del 98,3 % en los estudios, pero en esos estudios los casos estaban muy probablemente seleccionados y correspondían a huesos fáciles. La misma revisión señala también que no pudo demostrarse la superioridad de ninguno de los tres métodos sin colgajo analizados sobre los demás; el límite del método a mano lo muestra, en cambio, la alta tasa de perforaciones del estudio sobre modelos.

04

Implante sin colgajo el mismo día de la extracción

Se extrae el diente y el implante se coloca en el alveolo en la misma sesión, sin levantar la encía. En ensayos aleatorizados, el abordaje sin colgajo se asoció a una conservación algo mejor de la pared ósea externa; los detalles están en la página sobre el implante el mismo día de la extracción.

05

Dientes fijos definitivos en 3 días

En los casos de boca completa, la vía con la que trabajamos es completar los implantes y los dientes fijos en 3 días, es decir, en 72 horas; los dientes que se colocan el tercer día son los dientes definitivos. En qué zona se abrirá o no la encía es un detalle quirúrgico que se decide según el hueso de esa boca.

Los riesgos que aparecen cuando no se ve el hueso

Los riesgos de la cirugía sin colgajo se suman a los del implante clásico, no los sustituyen. Los siguientes son los que destacan como propios de este método.

Perforación de la pared ósea

El implante o la fresa pueden salir por la pared lateral del hueso. En la revisión que analizó tres métodos sin colgajo distintos, 17 de 23 estudios comunicaron complicaciones quirúrgicas y técnicas como perforaciones óseas, fracturas de la guía y fracturas de la prótesis provisional.

Desviación respecto al plan

Aunque se use una guía, el implante se desvía de la posición planificada; los valores medios van desde menos de un milímetro hasta unos dos milímetros. La media es pequeña, pero en un paciente concreto la desviación puede quedar muy por encima de la media.

Cambio de protocolo durante la cirugía

En la cirugía sin colgajo totalmente guiada, la tasa de complicaciones durante la intervención fue del 12 % y la de casos en los que el implante no pudo colocarse con ese protocolo, del 7 %. En esa situación se continúa abriendo la encía.

Fractura de la guía o de la prótesis

En la cirugía guiada de boca completa, la fractura de la guía, la fractura de la prótesis provisional y una estabilidad inicial insuficiente del implante figuran entre los problemas comunicados con frecuencia. La técnica requiere una curva de aprendizaje.

Disminución de la encía insertada

El fragmento redondo de encía que se retira puede estrechar el tejido firme que rodea el implante. La evidencia sobre la importancia de este tejido es de nivel bajo, pero en las zonas donde es escaso la limpieza puede volverse más difícil.

La recuperación tras un implante sin colgajo

Como no se levanta la encía, la herida es más pequeña; pero la integración del hueso con el implante requiere el mismo tiempo también con el método sin colgajo.

  1. El primer día

    Cuando pasa la anestesia, es esperable una leve molestia. En los estudios, el dolor comunicado es menor con el método sin colgajo, pero no es nulo. El analgésico que recomiende el profesional y la aplicación de frío suelen bastar.

  2. Los primeros días

    Como no hay puntos, a menudo no hace falta una cita para retirarlos. La zona se protege con alimentos blandos y no se mastica directamente sobre el implante.

  3. Las primeras semanas

    La encía se cierra y toma forma alrededor del implante. La limpieza de la zona se mantiene tal como la haya indicado el profesional.

  4. El periodo de integración

    La integración del implante en el hueso no cambia según se haga con o sin colgajo. Las revisiones y el momento de la carga se planifican en función de este proceso.

No espere en estos casos

  • Si el dolor aumenta al cabo de unos días. Lo esperable es que el dolor disminuya después del primer día. Si en lugar de disminuir aumenta, hay que explorar la zona.
  • Si el adormecimiento del labio, el mentón o la lengua no desaparece. Un adormecimiento que continúa cuando ha pasado el efecto de la anestesia puede ser señal de proximidad a un nervio. Es importante avisar pronto.
  • Si la hinchazón crece y se acompaña de fiebre o falta de aire. Una hinchazón que crece o la fiebre exigen contactar con el profesional el mismo día. Si tiene dificultad para respirar, hablar o tragar, hinchazón o dolor en el ojo, un problema repentino de visión, una hinchazón muy grande dentro de la boca o dificultad para abrir la boca, llame al 112 o acuda a urgencias del hospital más cercano.
  • Si se ve metal alrededor del implante o la encía se retrae. Puede hacer pensar que el implante está cerca de la pared ósea externa o que la ha perforado. Esta distinción la hacen la exploración y la imagen.

Qué determina el coste del implante sin colgajo

Aquí no encontrará cifras. En la cirugía sin colgajo, las partidas que influyen en el coste están sobre todo en la planificación.

Tomografía y planificación digital
La seguridad de la cirugía sin colgajo depende en gran medida de la planificación. Pregunte si la tomografía, el escaneado intraoral y el plan virtual están incluidos en la propuesta.
Fabricación de la guía quirúrgica
La guía se fabrica por separado para cada paciente. No compare la cirugía sin colgajo sin guía con la guiada como si fueran el mismo trabajo.
Posibilidad de que cambie el plan
En una parte de los casos puede ser necesario abrir la encía o aportar hueso durante la cirugía. Hable de antemano de lo que ocurrirá en esa situación.
Número de implantes y prótesis
Con independencia del método quirúrgico, lo que más determina el coste total es el número de implantes y los dientes que se colocarán encima.

Preguntas frecuentes sobre el implante sin puntos

¿El implante sin puntos es indoloro?

Es menos doloroso, pero no indoloro. En el metaanálisis que reunió ensayos aleatorizados, el dolor tras la cirugía sin colgajo guiada fue de media 17 puntos más bajo que con el método clásico en una escala de 100 milímetros. El procedimiento se hace con anestesia local.

¿El implante sin puntos se retiene mejor?

No, aunque tampoco peor. En el metaanálisis que reunió 24 estudios no hay diferencias significativas entre el método sin colgajo y el clásico en supervivencia del implante, pérdida de hueso y tasa de complicaciones. La diferencia está en la duración de la cirugía y en la comodidad del paciente después de la intervención.

¿Se puede hacer un implante sin puntos a cualquier persona?

No. Si el hueso es estrecho, si hace falta aportar hueso en la misma sesión o si el implante va a quedar muy cerca de un nervio o del seno maxilar, el profesional necesita ver el hueso. La idoneidad la determina la tomografía.

¿Es imprescindible la guía quirúrgica?

No es obligatoria, pero reduce la desviación. En un estudio sobre modelos hecho sin guía, se observó una perforación de la pared ósea en el 59,7 % de las colocaciones. En la cirugía guiada, la desviación del ángulo es de media unos 3,9 grados menor que con la colocación clásica a mano.

Con guía, ¿el implante va exactamente al lugar planificado?

No exactamente. Incluso en la cirugía sin colgajo guiada, la desviación media es de 0,76 milímetros en profundidad, 2,57 grados en el ángulo y 1,68 milímetros en la punta del implante. Por eso, en el plan se deja un margen de seguridad respecto al nervio, el seno maxilar y la pared ósea.

¿Se puede abrir la encía durante la cirugía?

Sí. En el metaanálisis que analizó el protocolo sin colgajo totalmente guiado, en el 7 % de los casos el implante no pudo colocarse con ese protocolo. Si el hueso resulta más estrecho de lo esperado o la guía no asienta, el profesional puede continuar abriendo la encía; conviene hablar de esta posibilidad de antemano.

¿También se usa el método sin puntos en los implantes de boca completa?

Puede usarse. En la cirugía sin colgajo guiada en maxilares sin dientes, se ha comunicado una supervivencia de los implantes del 97,2 % con un seguimiento de 1 a 4 años; en cambio, los problemas técnicos como las fracturas de la guía y de la prótesis son frecuentes. Como en la boca completa el estado del hueso cambia de una zona a otra, en una misma boca pueden combinarse métodos distintos. Si tiene una tomografía o una radiografía panorámica, puede enviarla a través del formulario de solicitud; la imagen la valora el profesional que realizará el tratamiento.

Tras un implante sin puntos, ¿cuándo se colocan los dientes?

Que sea sin colgajo no cambia por sí solo este plazo. Cuándo se colocan los dientes depende de la estabilidad inicial del implante, de la calidad del hueso y del protocolo de tratamiento previsto.

Fuentes

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